Los modelos IFS y GFS coinciden: en la próxima semana habrá lluvias superiores a los 30 l/m2 en varias regiones

Las borrascas atlánticas despertarán durante los próximos días ganando mucha profundidad y extensión. Algunos de sus frentes alcanzarán el oeste de la España peninsular, trayendo un importante cambio respecto a los días anteriores.
La dorsal anticiclónica continúa imperturbable sobre el oeste de Europa, subiendo de latitud y permitiendo que las temperaturas alcancen valores muy poco habituales durante el comienzo del otoño, siendo más propios de días cálidos del mes de julio.
A partir del fin de semana la inestabilidad irá a más en España debido a la formación de una profunda borrasca que traerá lluvias, tormentas y vientos localmente intensos.
Esto viene acompañado además de una ausencia casi total de precipitaciones que poco a poco va agravando la sequía estival. Sin embargo, al propagarse tan al norte la dorsal y establecerse un potente bloqueo en Europa, las borrascas tendrán su camino habitual totalmente interrumpido y, durante los próximos días, recorrerán rutas alternativas.
Una borrasca se profundizará de forma explosiva en el Atlántico
El bloqueo anticiclónico ganará intensidad durante el fin de semana y los primeros días de la semana que viene, interrumpiendo el régimen de circulación zonal en latitudes altas y consolidando una gran vaguada sobre el Atlántico.
Por otra parte, el Ártico lleva varias semanas enfriándose al estar ya inmersos en el otoño climatológico, por lo que el aire que descenderá de latitudes polares por el Atlántico norte será significativamente más frío que en semanas anteriores e interaccionará bruscamente con el aire subtropical, contribuyendo al desarrollo de potentes borrascas.

La borrasca más significativa se formará en torno a las Azores, justo donde el gradiente térmico y la inestabilidad baroclina será mayor. En su recorrido hasta Irlanda se profundizará de forma explosiva y quedará situada al oeste de las islas británicas durante los primeros días de la próxima semana, con frentes que llegarán al suroeste de Europa.
Según los modelos GFS e IFS del ECMWF, la presión mínima de esta baja puede descender hasta los 950 hPa, lo que la haría bastante extraordinaria para un mes de septiembre. Podría, además, servir de precursor para que otras bajas recorran rutas similares posteriormente, mientras el bloqueo se mantenga sobre el norte y este de Europa.
Frentes de lento desplazamiento pero cargados de humedad
Con esta situación, cabe esperar que algunos de estos frentes lleguen a la Península Ibérica, ralentizándose progresivamente al estar presente el bloqueo en Europa que impide que las borrascas sigan avanzando hacia el este. Durante el domingo y el lunes estos sistemas frontales alcanzarán las comunidades del noroeste y el norte de Portugal, dejando precipitaciones que se mantendrán durante los primeros días de la próxima semana, acompañadas de fuertes vientos del suroeste y un descenso térmico significativo en los valores diurnos.

Debido al gran contenido de humedad presente en la masa de aire subtropical que alimentará estos frentes y a la elevada temperatura de los mares, las precipitaciones serán abundantes la próxima semana, pudiendo superar los 30 l/m2 en 24 horas en la mitad occidental de Galicia, Cordillera Cantábrica, cara sur del Pirineo, Navarra y zonas montañas de Portugal, sin descartar acumulaciones superiores a 10 l/m2 entre el lunes y el martes también en zonas de montaña del Sistema Central. Con menor intensidad estas lluvias podrían afectar a otros puntos de la vertiente atlántica.
Tormentas y fuertes vientos del sur en la Península
Otro detalle en el que coinciden los grandes modelos meteorológicos es en el entorno prefrontal que habrá sobre la Península. Los frentes se desplazarán muy despacio y se debilitarán o incluso disiparán antes de llegar al Mediterráneo. No obstante, en la zona delantera de estos frentes el aire será cálido e inestable, proclive a la formación de tormentas dispersas e irregulares, pero que localmente pueden ser fuertes y venir acompañadas de rachas de viento muy fuertes.
Estas tormentas podrían afectar especialmente al cuadrante noreste, sin descartarse en otras regiones del interior y la mitad norte. Además, el viento soplará de componente sur fuerte, con rachas muy fuertes tanto en el extremo noroeste peninsular como en zonas de montaña del interior y en aquellos lugares donde puedan formarse estas tormentas. Cabe destacar que esto también incrementará notablemente el riesgo de incendios forestales en puntos del interior y este peninsular, donde las lluvias no llegarán de forma uniforme.