El tiempo de las 4 próximas semanas en España: los bloqueos de latitudes altas alteran el pronóstico para el verano

Tras la posible nueva ola de calor que se iniciará el próximo domingo, en lo que queda de julio dominará una situación de bloqueo, según el modelo europeo: analizamos sus posibles impactos en el tiempo de España

Tras la posible nueva ola de calor que se iniciará el próximo domingo, en lo que queda de julio dominará una situación de bloqueo, según el modelo europeo: analizamos sus posibles impactos en el tiempo de España

El verano de 2026 ha empezado por todo lo alto en lo que al calor se refiere. Incluso bastante antes de que comenzara la estación astronómica ‒el pasado 21 de junio‒, ya hubo un primer episodio de temperaturas muy altas que afectó a España y a otros países europeos, metidos todavía en el mes de mayo. Posteriormente, llegó la primera ola de calor del año en España y ahora estamos a las puertas de la que puede ser la segunda.

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Los descuelgues y las borrascas circularán muy al norte al consolidarse la situación de bloqueo, especialmente durante la semana que viene, cuando las altas presiones pueden asentarse entre el centro y norte del continente europeo.

El calor extremo empieza a campar a sus anchas en un marco de calentamiento global que no solo está provocando una imparable subida de las temperaturas, sino que también está induciendo cambios en los patrones meteorológicos, que son claves para entender el comportamiento observado; en particular, la magnitud que alcanzan las olas de calor, con picos de temperatura de récord; extraordinarios.

Un bloqueo escandinavo que podría ser bastante persistente

La predicción subestacional del modelo del Centro Europeo arroja pistas sobre el tipo de tiempo que dominará este mes de julio cuál será el panorama meteorológico que tendremos en España. Hasta mediados de la próxima semana el patrón dominante será el de la dorsal atlántica, con presencia de una masa de aire muy cálida al oeste de la Península, que quedará allí instalada este fin de semana, extendiéndose por gran parte de la Península y otros países de la fachada atlántica de Europa del lunes 6 de julio en adelante, dando lugar, con alta probabilidad, a una nueva ola de calor.

Probabilidad de ocurrencia de los distintos patrones meteorológicos en Europa occidental durante el mes de julio y la primera quincena de agosto, según el Centro Europeo.
Probabilidad de ocurrencia de los distintos patrones meteorológicos en Europa occidental durante el mes de julio y la primera quincena de agosto, según el Centro Europeo.

Ese nuevo episodio de calor extremo se prolongará, previsiblemente, hasta el jueves 9 de julio; fecha a partir de la cual empezará a cambiar el patrón meteorológico, que pasará a ser el de bloqueo escandinavo. Todo apunta a que será persistente y dominará la mayor parte del mes de julio.

La presencia de una barrera de altas presiones en el norte y centro de Europa, favorecerá que sigan produciéndose temperaturas muy altas en gran parte del continente, abriendo la puerta también a episodios tormentosos en España.

Calor intenso y tormentas fuertes en esta primera parte de julio

El probable que el mes de julio será muy caluroso en España. El primer episodio destacado de calor se iniciará este domingo, con la previsible ola que apuntábamos. El calor extremo volverá a extenderse por gran parte de la Península, aunque en esta ocasión no impactará tan de lleno al norte peninsular como lo hizo la primera ola de calor. El episodio finalizará con un episodio tormentoso muy destacado.

Los modelos empiezan a mostrar una situación de tormentas en varias regiones de la Península durante la próxima semana.
Los modelos empiezan a mostrar una situación de tormentas en varias regiones de la Península durante la próxima semana.

El establecimiento del bloqueo escandinavo favorecerá los descuelgues de aire frío a la Península. En el mes de julio es poco probable que una borrasca llegue a circular por la latitud de la Península, aunque no puede descartarse del todo. Lo que es más probable que pase es que se puedan descolgar algunas vaguadas de aire frío de forma transitoria, lo que hará aumentar la inestabilidad atmosférica, disparando la convección y la actividad tormentosa, potenciada por el intenso calor que, previsiblemente, nos acompañará este mes de julio.