El modelo europeo señala un cambio de patrón meteorológico en agosto: los posibles efectos en el tiempo de España

El modelo europeo insiste en un posible cambio en el patrón meteorológico a mediados de agosto en España, y que podría traer una situación con más inestabilidad en varias regiones en la segunda parte de agosto.

El modelo europeo insiste en un posible cambio de patrón a mediados de agosto.
El modelo europeo insiste en un posible cambio de patrón a mediados de agosto.

El patrón de circulación de estos últimos dos meses ha tenido una persistencia poco habitual. Se trata, como ya hemos hablado en otras ocasiones, de una configuración dada por una potente dorsal anticiclónica que se extiende hacia el norte por Europa y, por otro lado, de una vaguada o dana al oeste prácticamente estacionaria que queda anclada entre las Azores y la Península Ibérica.

Esta situación impone un flujo de sur o suroeste en altura que refuerza aún más la dorsal y facilita el desarrollo de grandes masas de aire cálido en el entorno de la Península Ibérica así como en buena parte de Europa.

Un posible cambio de patrón a mediados de agosto

Con dicha configuración suele ser muy probable alcanzar temperaturas de récord, sobre todo si la dorsal anticiclónica logra estabilizarse generándose un patrón de bloqueo en todo el continente, obligando a las depresiones a desplazarse aún más al sur en el Atlántico. Durante los meses de mayo, junio y julio este patrón ha sido recurrente y persistente. De hecho, solo ha estado interrumpido brevemente en días muy puntuales, para volver a restablecerse nuevamente después, como está sucediendo estos días.

Para la segunda quincena de agosto ya no hay señales tan evidentes de que las dorsales sean robustas y persistentes en nuestro entorno.
Para la segunda quincena de agosto ya no hay señales tan evidentes de que las dorsales sean robustas y persistentes en nuestro entorno.

Sin embargo, para las próximas semanas se aprecian ciertas interrupciones de este patrón, con una señal más débil en las anomalías de presión y geopotencial que sirven para posicionar grandes centros de acción como dorsales anticiclones y grandes centros de bajas presiones. Esta tendencia se hace más visible de cara a mediados de agosto, si bien la incertidumbre asociada a plazos tan largos solo nos permite hablar de aproximaciones o tendencias.

Se alternarán periodos de calor intenso con otros más suaves

Durante la primera semana de agosto todavía continuaremos con una inusual persistencia de la configuración que llevamos arrastrando desde hace meses, por lo que serán probables nuevos episodios de calor muy intenso. Sin embargo, por primera vez desde el mes de mayo, el modelo europeo rompe con esta dinámica a partir de la segunda semana del mes, lo que podría traducirse en una situación distinta para la segunda mitad de agosto.

Esto no implica que los episodios de calor intenso no sean posibles, pero sí que su duración e intensidad estará más limitada. También sugiere que las irrupciones de aire fresco procedente del Atlántico serán más frecuentes y duraderas, por lo que es probable que las temperaturas se aproximen algo más a los valores normales. Eso sí, podrían seguir por encima de la media debido a la influencia de los mares, extremadamente cálidos, que provocarán que las brisas entren en tierra con una temperatura y humedad superiores a las habituales.

¿Las tormentas serán más intensas y extensas en España?

Aunque es una pregunta que por ahora no se puede responder, otra consecuencia de este posible cambio en el patrón de circulación es una mayor frecuencia del paso de vaguadas por el territorio peninsular y, por lo general, por el oeste de Europa. Si esto sucede, la probabilidad desarrollo de convección y tormentas es mayor, algo que sería prudente vigilar debido a la temperatura excepcional de los mares que nos rodean.

Además, las brisas marinas en el norte peninsular adquirirán más recorrido al disminuir los vientos de suroeste, lo que permitirá la acumulación de nubosidad en el Cantábrico y zonas montañosas del norte, con algunas lloviznas incluso.

Las anomalías de precipitación previstas para mediados de agosto muestran una ligera señal positiva, sugiriendo un aumento de probabilidad de episodios tormentosos y periodos de lloviznas en el norte montañoso.
Las anomalías de precipitación previstas para mediados de agosto muestran una ligera señal positiva, sugiriendo un aumento de probabilidad de episodios tormentosos y periodos de lloviznas en el norte montañoso.

Hay que tener en cuenta que todo esto viene motivado por un cambio de la circulación a gran escala previsto por el modelo europeo a un plazo de entre 10 y 15 días, lo que significa que todavía no podemos entrar en detalles y que sigue existiendo un escenario menos probable pero, perfectamente posible, en el que la situación continúe como hasta ahora, con nuevos episodios de calor extremo.

Por ello, esto debe interpretarse como una nueva línea de vigilancia en la evolución meteorológica al aumentar, por primera vez en meses, la probabilidad de un escenario sinóptico distinto.