El descenso de temperaturas de estos días ha sofocado la ola de calor del mar Balear
La extraordinaria ola de calor marina que afectó al mar Balear en la recta final del pasado mes de mayo se ha debilitado por una serie de causas, pero en unos días la temperatura del Mediterráneo volverá a repuntar.

A finales de mayo el oeste de Europa sufrió un episodio de calor excepcionalmente anómalo para la época, batiéndose cientos de récords y declarándose en algunos países una situación de ola de calor. Este escenario no sólo derivó temperaturas muy altas en tierra, sino que también se produjeron olas de calor marinas, alcanzando registros térmicos inéditos para las fechas en los mares de nuestro entorno.
No obstante, ciertos cambios recientes en el tiempo de España han hecho que las temperaturas superficiales en zonas como el mar Balear hayan caído de manera notoria en los últimas jornadas. A continuación, daremos respuesta al porqué de esta situación y qué podemos esperar en un medio y largo plazo.
¿Qué ha pasado para que la ola de calor marina en Baleares se haya sofocado?
Para tener algo más de contexto, durante los pasados cinco días en la boya de Dragonera, ubicada frente a la isla de Mallorca, se han registrado valores térmicos máximos de alrededor de 22 - 23 ºC (excepto la jornada de ayer, con 24,71 ºC), que, si los comparamos con los datos alcanzados en el episodio de calor excepcional de finales de mayo, quedan algo cortos, ya que en aquel entonces las cifras rondaban los 25 - 26 ºC de máxima.

Observando la imagen anterior, se puede ver como la ola de calor del mar Balear llegó a su punto álgido en la recta final del pasado mes de mayo, observándose una repentina caída justo después, a consecuencia del descenso de las temperaturas que se fue generalizando en España, lo que ayudó a normalizar en cierta manera el ambiente, a pesar de que los registros siguen estando por encima de la media de la época.
Otro agente clave responsable de este bajón térmico en el mar Balear es el hecho de que actualmente la atmósfera se ha mostrado bastante más dinámica, favoreciendo que las láminas de agua más superficiales no se encuentren tan estancadas y, por tanto, consiguiendo que no se recalienten con mayor facilidad. A ello hay que sumar la entrada de algunos días de la tramuntana y el mestral, refrigerantes naturales.
¿Qué podemos esperar ahora? Lo que nos dicen los modelos
Primero de todo, tenemos que saber qué condiciones deben cumplirse para que una ola de calor marina se considere como tal. Para que este fenómeno ocurra durante un periodo de al menos cinco días consecutivos la temperatura superficial del mar debe quedar por encima de un umbral muy elevado, normalmente el percentil 90 de la serie histórica, es decir, que los valores térmicos registrados formen parte del 10 % del conjunto de datos más elevados.

A medio plazo, parece que hacia el fin de semana podría producirse un cierto repunte térmico en el entorno del mar Balear, con temperaturas que en la jornada del domingo podrían alcanzar la cifra de los 25 ºC, con unas anomalías que, según el modelo europeo, rondarían los 2 - 3 ºC por encima del promedio de mediados de junio.
Finalmente, y ya poniendo el foco a largo plazo, a partir de la próxima semana se intuye una posible subida de las temperaturas de manera generalizada en toda la cuenca occidental mediterránea e incluso el mar Cantábrico, gracias a que el ambiente sería muy cálido. Eso sí, a día de hoy parece que no llegaría a adquirir la magnitud de lo vivido en el último episodio de calor extraordinario.