Factores meteorológicos de la descomunal granizada en México

La inusual granizada que se manifestó en la ciudad de Guadalajara, se debió a la interacción de factores meteorológicos en superficie y niveles altos de la atmósfera. En este artículo te explicamos qué fue lo que ocurrió.

Juan Antonio Palma Juan Antonio Palma Juan José Villena 02 Jul 2019 - 07:20 UTC

La madrugada del pasado domingo, 30 de Junio, se registró una granizada torrencial en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, que sorprendió a los vecinos de la metrópoli y causó algunos contratiempos. El inusual fenómeno se debió a la interacción vertical de sistemas meteorológicos de diferentes características.

Análisis meteorológicos de superficie mostraron que, desde la tarde del sábado, se presentó sobre el centro del país una línea de convergencia que absorbió desde el océano Pacífico grandes cantidades de aire cálido y húmedo, cargado de mucho calor latente de condensación hacia el interior de México, incluyendo la zona de Jalisco. A esto se le agregó el calentamiento diurno que se dio en la zona metropolitana de Guadalajara y factores orográficos.

Asimismo, observaciones meteorológicas de niveles superiores de la atmósfera, mostraron la presencia de un extenso vórtice de núcleo frío sobre el noreste del país, el cual debido a su circulación, comenzó a meter aire más frío en capas superiores sobre la región suroeste de la república mexicana, haciendo disminuir el nivel de congelación, e inestabilizando la parcela vertical de aire sobre esa zona.

De hecho, el radio sondeo de las 12:00 UTC del día 30 de Junio en Guadalajara, mostró que el nivel de congelación se localizó a menos de 3000 metros de la superficie. También la llegada de vientos más fríos del norte y noroeste en capas altas.

Desarrollo del granizo

Una vez ubicadas las condiciones meteorológicas iniciales, se entiende que al comenzar a formarse las nubes de tormenta en el área de Jalisco, encontraron rápidamente el nivel de congelación, formando muy pronto granizo. La corriente ascendente mantuvo la capa de granizo cientos de metros más arriba, lo cual acumuló una bolsa de núcleos congelados que al final precipitaron por la corriente descendente.

Fue la gran cantidad de vapor de agua condensada y posteriormente congelada, la que sirvió de combustible para que la cantidad de granizo fuera intensa, además de que se mantuvo por bastante tiempo la corriente de aire frío en niveles altos. No obstante, el fenómeno se presentó de manera muy localizada, aunque aún así generó algunos contratiempos.

Es normal que la interacción en la vertical de aire marítimo tropical en superficie y aire frío en niveles superiores dé origen, en ocasiones, a condiciones de tiempo severo.

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