Se aproxima el pico de actividad de las perseidas: fecha y hora de máxima visibilidad en España

Las perseidas alcanzarán su momento de mayor actividad dentro de unos días, con luna nueva y condiciones muy favorables para observar el cielo desde España.

La madrugada del 13 de agosto concentrará el máximo de actividad de las perseidas, con una previsión de entre 100 y 120 meteoros por hora en las mejores condiciones.
La madrugada del 13 de agosto concentrará el máximo de actividad de las perseidas, con una previsión de entre 100 y 120 meteoros por hora en las mejores condiciones.

Cada verano, miles de personas miran al cielo para contemplar las perseidas, una de las lluvias de meteoros con mayor seguimiento del año. También conocidas como “lágrimas de San Lorenzo”, ofrecen la posibilidad de ver decenas de estrellas fugaces en pocos minutos cuando coinciden buenas condiciones meteorológicas y ausencia de contaminación lumínica.

Astronómicamente hablando, el 12 de agosto será histórico en España ya que disfrutaremos de un eclipse total de Sol de las perseidas y de la alineación de seis planetas en la misma noche

La edición de 2026 llegará con un elemento especialmente favorable. La luna nueva permitirá disfrutar de un firmamento mucho más oscuro durante la noche de máxima actividad, lo que facilitará la observación desde numerosos puntos de España. Según el Instituto Geográfico Nacional, el fenómeno estará activo entre el 17 de julio y el 24 de agosto, aunque el momento de mayor intensidad se concentrará durante unas pocas horas.

Perseidas 2026: cuándo ver la lluvia de estrellas en España

La fecha señalada para observar las perseidas será la noche del 12 al 13 de agosto. El Instituto Geográfico Nacional sitúa el pico de actividad entre las 4:00 y las 6:00 h de la madrugada del día 13, aunque desde alrededor de las 23:00 horas del día anterior ya podrá apreciarse un número elevado de meteoros.

Las horas previas al amanecer suelen ofrecer el mayor número de estrellas fugaces. Aun así, entre los días 8 y 16 de agosto también habrá oportunidades para disfrutar del fenómeno durante buena parte de la noche, por lo que no será imprescindible esperar hasta el amanecer.

Durante el máximo de actividad, la Tasa Horaria Cenital se situará entre 100 y 120 meteoros por hora. Esta cifra representa el potencial del fenómeno en condiciones ideales de observación, aunque el número final dependerá de factores como la nubosidad, la oscuridad del cielo o la posición desde la que se contemple.

Perseidas 2026: dónde verlas y por qué aparecen las estrellas fugaces

El lugar elegido será tan importante como la fecha. Alejarse de ciudades, carreteras y grandes núcleos iluminados permitirá distinguir un mayor número de meteoros. Las áreas rurales, las zonas de montaña y los parques naturales suelen ofrecer las mejores condiciones para disfrutar de la lluvia de estrellas.

La lluvia de estrellas de las perseidas podrá seguirse desde cualquier punto del hemisferio norte, aunque un cielo oscuro será el factor que más influya en la observación.
La lluvia de estrellas de las perseidas podrá seguirse desde cualquier punto del hemisferio norte, aunque un cielo oscuro será el factor que más influya en la observación.

El Instituto Geográfico Nacional aconseja buscar espacios abiertos y con un horizonte amplio, evitando edificios, árboles o montañas que limiten la visión. En la Comunidad de Madrid, la Sierra de Guadarrama es uno de los enclaves más adecuados gracias a la escasa contaminación lumínica, aunque cualquier lugar con un cielo oscuro puede resultar apropiado si el tiempo acompaña.

Para contemplar las perseidas no es recomendable utilizar telescopios ni prismáticos, ya que reducen el campo de visión. Lo más eficaz es observar el firmamento a simple vista y esperar unos 20 minutos para que los ojos se adapten completamente a la oscuridad. Aunque las perseidas parecen proceder de la constelación de Perseo, no es necesario mirar directamente hacia ella. Los meteoros pueden aparecer en cualquier parte del firmamento, por lo que conviene abarcar la mayor porción posible del cielo.

El fenómeno se produce cuando la Tierra atraviesa los restos dejados por el cometa Swift-Tuttle y esas partículas entran en la atmósfera a velocidades superiores a 50 kilómetros por segundo, generando los destellos que conocemos como estrellas fugaces.