Samuel Biener, geógrafo: "Los terremotos de Granada no tienen relación con el calor ni con las tormentas"

Tras el terremoto de magnitud de 4,8 que tuvo a Granada en vela la pasada madrugada, han surgido numerosos bulos en redes sociales que asocian el calor extremo y las fuertes tormentas de hoy al temblor.

Han surgido numerosos bulos tras los últimos terremotos de Granada. Imagen de archivo que no corresponde a España.
Han surgido numerosos bulos tras los últimos terremotos de Granada. Imagen de archivo que no corresponde a España.

Miles de personas salieron a las calles esta pasada madrugada en Granada y otras poblaciones de la vega granadina ante un terremoto de magnitud de 4,8 muy superficial, y cuyo epicentro se ubicó al noreste de Alhendín, según los datos proporcionados por el Instituto Geográfico Nacional. A este movimiento principal le ha seguido una serie de réplicas, algunas sentidas por la población, por lo que hay quien no ha podido conciliar el sueño.

Afortunadamente, no hay constancia de personas heridas debido a que el terremoto de mayor magnitud se produjo en un momento en el que las calles no están muy concurridas, ya que en ese caso sí que podríamos estar hablando de algo más serio. En cambio, se han reportado daños materiales, principalmente por la caída de cascotes y cornisas, en la ciudad de Granada y en otras poblaciones situadas en el entorno del epicentro.

Los bulos que circulan en redes sociales tras los terremotos de Granada

En estas últimas horas han salido algunos bulos y falsas afirmaciones relacionados con este enjambre sísmico que está haciendo temblar a la vega de Granada, como ya sucedió en 2021, aunque en esta ocasión el temblor principal incluso ha sido de mayor magnitud. Se ha dicho por ejemplo que el terremoto ha provocado la fuerte tormenta que ha descargado en Granada a primera hora de la mañana, cuando realmente ha estado asociada a un sistema convectivo situado en el borde delantero de una DANA que se está descolgando sobre la Península.

Por otra parte, también se está afirmando que el calor extremo de este verano está provocando grandes grietas en el suelo que puede dar lugar a un terremoto, afirmación que es absolutamente falsa. Sí así fuera, regiones como el Sahara estarían temblando por los terremotos casi todo el año o sería imposible que se produjeran sismos en lugares como Alaska. Incluso hay quien ha asociado el actual enjambre sísmico con el eclipse de Sol del pasado miércoles.

El sureste peninsular, la zona de España con mayor riesgo sísmico

Desde Meteored queremos recordar que la zona de España con mayor probabilidad de sufrir un gran terremoto es la franja comprendida entre el sur de la Comunidad Valenciana hasta la provincia de Málaga, siendo más elevado en la provincia de Granada, Almería, la Región de Murcia y la comarca alicantina de la Vega Baja, donde hay varios eventos registrados y estimados de magnitudes superiores a 6.

En esta amplia región se encuentran algunas de las fallas activas más importantes de la Península. Esta sismicidad recurrente se explica por los 'choques' que se producen entre la microplaca ibérica, la placa africana y la euroasiática", responsables de la acumulación de tensiones que, de forma periódica, se liberan en forma de terremotos. La historia sísmica española ofrece ejemplos de terremotos muy potentes: tanto el terremoto de Queralbs de 1428 como el de Almería de 1522 podrían haber alcanzado una magnitud de 7.

Mapa de peligrosidad sísmica de España 2015 (en valores de aceleración). Fuente: IGN.
Mapa de peligrosidad sísmica de España 2015 (en valores de aceleración). Fuente: IGN.

Otro sector con cierto riesgo sísmico es el Pirineo, aunque los temblores no suelen ser tan intensos y recurrentes como en el sureste peninsular. Asimismo, en menor medida también hay riesgo de terremotos en las islas occidentales de Canarias, el resto de Andalucía, Galicia, el sur de Extremadura y parte del Sistema Ibérico.

Los factores que pueden amplificar los efectos de un terremoto como el de Lorca

Este terremoto de Granada se está comparando con lo que ocurrió en el terremoto de Lorca de 2011. Aunque alcanzó una magnitud de "solo 5,1", su escasa profundidad, el tipo de suelo y la proximidad del epicentro provocaron nueve fallecidos y numerosos daños materiales. Con los tipos de suelo que encontramos en la vega de Granada, con terremotos similares los daños materiales pueden ser de entidad con temblores de magnitud superior a 5.

Como explica Lorenzo Pasqualini, geólogo de Meteored Italia, "la prevención sigue siendo fundamental. El riesgo no depende únicamente de la fuerza del terremoto, sino también de la vulnerabilidad de los edificios. Una construcción adecuada y el cumplimiento de normas de edificación sismorresistente son las principales herramientas para reducir las consecuencias de futuros terremotos".

Queremos insistir en que no es posible saber cuándo llegará el próximo gran terremoto en España, pero sí se conocen las zonas donde es más probable que ocurra. Y todas las evidencias científicas sitúan al sureste de la Península, donde se ubica Granada, como el principal punto de vigilancia sísmica de nuestra geografía.