Esta es la zona de España con más opciones de registrar un gran terremoto

Los terremotos que han azotado a Venezuela en las últimas horas reabren una pregunta inevitable: ¿qué zonas de España tienen más probabilidades de sufrir un gran seísmo?

España se sitúa en una compleja zona de contacto entre las placas euroasiática y africana
España se sitúa en una compleja zona de contacto entre las placas euroasiática y africana

Los dos potentes terremotos que han sacudido Venezuela durante la noche, con magnitudes de 7,2 y 7,5, han vuelto a poner el foco sobre una pregunta que también preocupa en España: ¿podría producirse aquí un gran seísmo? Aunque nuestro país no registra terremotos tan devastadores con frecuencia, los expertos coinciden en que existen varias zonas donde el riesgo sísmico es significativamente mayor.

"España no se encuentra entre los países europeos con mayor sismicidad, pero sí presenta algunas zonas con una peligrosidad significativa", explica el geólogo de Meteored Italia Lorenzo Pasqualini. Esa peligrosidad se concentra principalmente en el sur y el sureste peninsular, donde confluyen dos grandes placas tectónicas que continúan en movimiento.

El sureste peninsular concentra el mayor peligro sísmico

El geógrafo y experto en planificación y gestión de riesgos naturales de Meteored España Samuel Biener explica que "la zona con mayor probabilidad de sufrir un gran terremoto es la franja comprendida entre el sur de la Comunidad Valenciana hasta la provincia de Málaga, siendo más elevado en la provincia de Granada, Almería, la Región de Murcia y la comarca alicantina de la Vega Baja, donde hay varios eventos registrados y estimados de magnitudes superiores a 6.

Sismicidad en la Península Ibérica y zonas próximas. Fuente: Instituto Geográfico Nacional.
Sismicidad en la Península Ibérica y zonas próximas. Fuente: Instituto Geográfico Nacional.

En esta amplia región se encuentran algunas de las fallas activas más importantes de la Península. Biener explica que "la sismicidad se explica por los 'choques' que se producen entre la microplaca ibérica, la placa africana y la euroasiática", responsables de la acumulación de tensiones que, de forma periódica, se liberan en forma de terremotos.

Pasqualini coincide en este diagnóstico y añade que "las zonas más expuestas son Andalucía oriental, especialmente Granada y Almería, la Región de Murcia, el sur de la Comunidad Valenciana y el área del golfo de Cádiz y el Estrecho de Gibraltar", donde se localiza el contacto entre las placas africana y euroasiática.

¿Puede producirse un terremoto de magnitud 7 en España?

Aunque los terremotos más habituales en España son de magnitud moderada, los especialistas no descartan que puedan producirse eventos mucho más intensos. Según Pasqualini, "los terremotos de magnitud superior a 7 son posibles, aunque muy poco frecuentes". El geólogo explica que "el escenario más favorable para la generación de grandes eventos se encuentra principalmente en zonas offshore, en el área de contacto entre África y Eurasia, como demostró el devastador terremoto de Lisboa de 1755".

El sureste es la región con mayor potencial para sufrir un terremoto destructivo
El sureste es la región con mayor potencial para sufrir un terremoto destructivo

Además, Biener recuerda que la historia sísmica española ofrece ejemplos de terremotos muy potentes. "Se estima que tanto el terremoto de Queralbs de 1428 como el de Almería de 1522 alcanzaron una magnitud de 7", asegura. Aunque el riesgo es menor que en otros lugares del planeta, ambos expertos coinciden en que la posibilidad de un gran terremoto existe y no debe ignorarse.

La magnitud no lo es todo

Los terremotos registrados esta noche en Venezuela han vuelto a demostrar el enorme potencial destructivo de estos fenómenos. Sin embargo, la magnitud es solo uno de los factores que determinan sus consecuencias. Pasqualini subraya que "a la hora de evaluar el riesgo, también es fundamental la localización del epicentro". En España, muchos de los terremotos más energéticos podrían originarse bajo el mar, por lo que la distancia respecto a las zonas habitadas reduciría notablemente sus efectos.

El geólogo añade que "también es importante la profundidad del hipocentro, un terremoto más profundo suele generar sacudidas menos intensas en superficie que un evento más superficial de la misma magnitud".

Precisamente lo contrario ocurrió en el terremoto de Lorca de 2011. Aunque alcanzó una magnitud de solo 5,1, su escasa profundidad y la proximidad del epicentro provocaron nueve fallecidos y numerosos daños materiales. Como resume Pasqualini, "un terremoto relativamente moderado puede causar daños importantes si se produce cerca de núcleos habitados y en condiciones favorables para la amplificación de las ondas sísmicas".

La prevención, la mejor protección en caso de terremoto

Además del sureste peninsular, Biener recuerda que "otro sector con cierto riesgo sísmico es el Pirineo, aunque los temblores no suelen ser tan intensos y recurrentes como en el sureste peninsular". Asimismo, añade que "en menor medida también hay riesgo de terremotos en las islas occidentales de Canarias, el resto de Andalucía, Galicia, el sur de Extremadura y parte del Sistema Ibérico"

Otro sector con cierto riesgo sísmico es el Pirineo, aunque los temblores no suelen ser tan intensos y recurrentes como en el sureste peninsular
Otro sector con cierto riesgo sísmico es el Pirineo, aunque los temblores no suelen ser tan intensos y recurrentes como en el sureste peninsular

No obstante, ambos expertos insisten en que el verdadero riesgo no depende únicamente del terremoto, sino también de la vulnerabilidad del territorio. En palabras de Pasqualini, "la prevención sigue siendo fundamental. El riesgo no depende únicamente de la fuerza del terremoto, sino también de la vulnerabilidad de los edificios. Una construcción adecuada y el cumplimiento de normas de edificación sismorresistente son las principales herramientas para reducir las consecuencias de futuros terremotos".

Aunque no es posible saber cuándo llegará el próximo gran seísmo, sí se conocen las zonas donde es más probable que ocurra. Y todas las evidencias científicas sitúan al sureste de la Península como el principal punto de vigilancia sísmica de España.