Las copas de los árboles de la Amazonia están quedando vacías: el calor extremo fuerza la caída acelerada de hojas
Los cambios en el clima de las últimas décadas está provocando que cada vez en las copas de los árboles del Amazonia haya menos hojas.

La imagen de la Amazonia como un selva que está permanentemente verde empieza a tener matices muy importantes. En determinadas zonas, el aumento de las temperaturas y los episodios de sequía están sometiendo a los árboles a un estrés que puede modificar incluso la estructura de sus copas.
Con toda está situación, se pone sobre la mesa la idea de que la Amazonia está entrando en condiciones descritas como un "clima hipertropical"
La selva amazónica tiene problemas de refrigeración
Las hojas pierden agua mediante transpiración, un proceso parecido parecido en cierto modo a la refrigeración que experimentamos los seres humanos mediante el sudor.
El problema principal aparece cuando el suelo se seca demasiado, y ahora investigaciones realizadas durante largos periodos de tiempo en bosques próximos a Manaos han observado cómo los árboles responden al déficit hídrico cerrando progresivamente los estomas.
Cuando la sequía se intensifica, esta estrategia de supervivencia tiene un precio y hace que se reduzca la capacidad del árbol de captar Co2, limitando procesos necesarios para su crecimiento y mantenimiento.
Un calor extremo directo a las hojas
Se han realizado estudios que han relevado que una sequía prolongada eleva entre 0,6 y 2 ºC la temperatura del aire dentro de la copa.
This is where the city ends and the Amazon begins.
— ParametricArchitecture (@parametricarch) August 24, 2026
In Manaus, Brazil, the dense urban grid meets the Amazon rainforest with almost no transition. Streets, rooftops, and residential blocks stop at a striking line, giving way to one of the most biodiverse ecosystems on Earth. pic.twitter.com/8Otag9e176
Además, se redujo la temperatura a la que determinados mecanismo fotosintéticos comenzaban a sufrir daños por calor de aproximadamente 50 ºC a 48,5 ºC. Estos datos pueden parecer diferencias minúsculas, pero desde el punto de vista fisiológico resulta muy relevante.
¿Por qué se están quedando más vacías algunas copas?
La pérdida de hojas no debe interpretarse como una señal de que toda la Amazonia se está muriendo, porque la fenología de estos bosques tan compleja hace que algunas especies puedan aumentar temporalmente en periodos secos.
Sin embargo, cuando el déficit de precipitaciones se ha prolongado durante el tiempo, el estrés hídrico y térmico ha terminado por superar la capacidad de resistencia del bosque, favoreciendo la aparición de un descenso importante en el contenido de agua y la actividad de la vegetación.
En determinadas zonas de la Amazonia central, por ejemplo, se ha observado que cuando las temperaturas máximas diarias alcanzan alrededores de 35 ºC durante la parte final de la estación seca, la copa superior de grandes árboles puede perder material vegetal.
El nuevo escenario: un clima más cálido y más seco
La preocupación científica aumenta porque los episodios de sequía cálida, aquellos en los que coinciden temperaturas elevadas y una reducción importante de la disponibilidad de agua, puede convertirse en un factor cada vez más importante para el futuro de la selva.

Lo que está claro es que existe una mayor mortalidad de árboles durante episodios de sequía intensa, y cuando la humedad del suelo cae por debajo de determinados umbrales, la transpiración puede disminuir rápidamente.