Qué hacer si te sorprende una tormenta eléctrica en la montaña: las reglas de oro de la meteoróloga Silvia Ferrer
Las tormentas en montaña son uno de los fenómenos más temibles por la rapidez con la que se forman y desencadenan, a veces, con increíble violencia. Los riesgos que presentan son muchos y variados.

Hacer senderismo, o cualquier otro deporte de montaña, es una actividad muy gratificante que ayuda a liberar tensiones y nos conecta con la naturaleza, pero cualquier montañista debe saber que la meteorología influirá en su experiencia al aire libre, pudiendo llegar a ponerle en peligro. Por eso debe consultar siempre la predicción meteorológica al preparar la ruta y también, justo antes de iniciarla.
Las tormentas en montaña
Es durante la época estival cuando más gente sale a disfrutar de la montaña y practica algún deporte al aire libre, pero también es en verano cuando se alcanzan las temperaturas más elevadas y, por tanto, cuando más probabilidades hay de que caiga alguna tormenta en zonas montañosas.
Las tormentas de verano suelen producirse hacia el final de la tarde, por lo que siempre es recomendable madrugar para disfrutar de la actividad en montaña con menos calor y menor riesgo. Las consecuencias de las tormentas eléctricas nos afectarán de diferente forma dependiendo del lugar donde nos encontremos y del tipo de actividad que estemos realizando.
Si te sorprende una tormenta eléctrica estando en el monte, lo primero que debes hacer es buscar un refugio seguro de inmediato y alejarte de los puntos altos o elementos aislados.
Si estamos cerca de barrancos, debemos saber que se pueden producir grandes y súbitas riadas en cuestión de segundos que arrasan con todo a su paso. Si la tormenta llega cuando estamos escalando, deberemos luchar contra las ráfagas de viento, el posible granizo y el descenso de temperaturas, además de la lluvia y las piedras que pueden caer desde la cima por encima de nosotros.
En una ascensión a cumbre deberemos tener cuidado con los rayos y el viento; haciendo senderismo con el suelo, que puede volverse resbaladizo o los árboles que pueden caer. En cualquier actividad al aire libre, siempre debemos estar atentos a las condiciones meteorológicas y atmosféricas cambiantes, llevar siempre ropa de lluvia en la mochila para mantenernos secos, evitar resfriarnos y protegernos de los rayos.
Reconoce las señales inequívocas
Existen algunas señales inequívocas que nos pueden dar tiempo de ponernos a salvo y evitar el peligro de una tormenta eléctrica en montaña. Entre ellas, la presencia de nubes oscuras, muy altas y planas en su parte superior, con forma de yunque son las nubes de tormenta.
El tiempo que pasa entre el relámpago y el trueno: cuando pasan menos de 10 segundos entre el relámpago y el trueno, la tormenta se encuentra a menos de 3’3 km de distancia. Si pasan menos de 5 segundos, la tormenta está a 1’7 km y debes buscar refugio de inmediato.

Si tienes sensación de cosquilleo, piel de gallina o se te eriza la piel, la atmósfera está muy cargada de electricidad y un rayo puede caer cerca. El leve zumbido o iluminación de objetos metálicos son señales físicas claras de que hay electricidad estática acumulada en el aire, indicando que se forma un rayo muy cerca de ti y corre peligro inminente de caída.
Algunas recomendaciones de actuación:
- Busca una zona baja: desciende de las cumbres o zonas más altas donde te encuentres, crestas y también de las zonas despejadas y dirígete hacia zonas más bajas, valles o depresiones del terreno en las que estás menos expuesto y por ello, el riesgo de ser alcanzado por un rayo es menor.
- Adopta la posición de seguridad: si no existe un refugio, ponte en cuclillas: dobla las rodillas con cuidado, baja el cuerpo despacio y apoya bien los pies en el suelo. Después cruza los brazos sobre las rodillas y baja la cabeza.
- Aíslate del suelo: siéntate de cuclillas sobre tu mochila, material aislante, una cuerda seca o una piedra y con los pies en el aire. Y nunca te sientes directamente sobre la tierra húmeda.
- Apaga y aleja cualquier aparato: desconecta teléfonos móviles, walkie-talkies y GPS. Colócalos a más de 30 metros de distancia de ti.
- Dispersa al grupo: si vas acompañado, debéis mantener una distancia de seguridad de al menos entre 10 y 15 metros entre cada una de las personas para evitar posibles contagios en caso de que caiga una descarga eléctrica.
- No hagas fotografías: nunca hagas fotos a una tormenta, aunque está haya pasado o esté por debajo de ti.
- Mantén la calma: debes mantener la calma durante este proceso, hasta que la tormenta cese, pierda intensidad o se aleje de esa zona.
Cosas a evitar
Nunca te refugies bajo árboles aislados porque actúan como pararrayos naturales muy peligrosos. Aléjate de objetos metálicos, deja lejos bastones de trekking, piolets, mochilas con armazón metálico y vallas.
Debes evitar entrar en cuevas pequeñas o desprendimientos, ya que las corrientes pueden saltar a través de las aberturas. Entra sólo si es una cueva profunda. Aléjate del agua, evita ríos, lagos, torrentes y zonas donde el suelo esté empapado.
Además, nunca se debe correr cuando hay una tormenta eléctrica, especialmente si estás mojado, porque generarás una zona de tracción atrayente de rayos.
Refugios seguros vs refugios inseguros
Puedes refugiarte en un vehículo cerrado con el motor apagado y las ventanillas subidas, porque hace efecto jaula de Faraday o efecto escudo, o en un refugio de piedra grande con pararrayos.
Sin embargo, nunca busques refugiarte en una tienda de campaña porque sus varillas metálicas atraen rayos y no aíslan. Tampoco te refugies en cobertizos abiertos o árboles solitarios, por más grandes que sean.