Los expertos explican las causas por las que la foca monje dejó de vivir en las costas españolas

¿Sabías que España tuvo focas en sus costas? La foca monje del Mediterráneo fue común durante siglos hasta desaparecer por la presión humana. ¿Qué ocurrió exactamente?

La foca monje del Mediterráneo ha desaparecido como especie reproductora en España
La foca monje del Mediterráneo ha desaparecido como especie reproductora en España

Hubo un tiempo en el que ver focas en las costas españolas no era algo excepcional. Desde el Mediterráneo hasta el Cantábrico, estos mamíferos marinos formaban parte del ecosistema litoral de la península Ibérica. Hoy, sin embargo, la foca monje del Mediterráneo ha desaparecido como especie reproductora en España, convertida en un símbolo de cómo la presión humana puede borrar siglos de historia natural.

Durante milenios, esta especie tuvo una amplia distribución. Habitaba no solo las costas del Mediterráneo y el mar Negro, sino también el Atlántico oriental, desde el Estrecho de Gibraltar hasta Mauritania. En España, su presencia está documentada desde tiempos prehistóricos, con restos fósiles que evidencian su relación con las primeras comunidades humanas.

Una persecución prolongada durante siglos

La desaparición de la foca monje responde al resultado de una presión sostenida a lo largo del tiempo. Su piel y su grasa la convirtieron en una especie codiciada, especialmente desde la Edad Media. En lugares como las Islas Canarias, donde llegó a formar colonias en playas accesibles, la caza intensiva por parte de exploradores y colonizadores europeos acabó con poblaciones enteras.

A esta explotación directa se sumó un conflicto creciente con la actividad pesquera. Durante siglos, los pescadores consideraron a la foca monje una amenaza para sus capturas, acusándola de dañar redes y reducir los recursos marinos. De hecho, a comienzos del siglo XX se incentivaba su caza con recompensas económicas, una práctica que aceleró aún más su desaparición.

A pesar de todo, la especie logró resistir en algunos puntos del litoral español hasta mediados del siglo pasado. En las Islas Baleares, por ejemplo, todavía se consideraba relativamente abundante a nivel local. Sin embargo, el deterioro ya era irreversible.

De especie común a presencia fantasma

Actualmente, la foca monje del Mediterráneo está considerada una de las focas más amenazadas del planeta. Su distribución se ha reducido drásticamente y solo mantiene poblaciones reproductoras estables en lugares muy concretos como Cabo Blanco (entre Marruecos y Mauritania), las islas Desertas en Madeira y algunas zonas del Mediterráneo oriental, especialmente en Grecia y Turquía.

. Uno de los pocos enclaves donde se han producido observaciones es el archipiélago de las islas Chafarinas, en Melilla
. Uno de los pocos enclaves donde se han producido observaciones es el archipiélago de las islas Chafarinas, en Melilla

En España, su presencia es ya meramente anecdótica. Ocasionalmente se registran avistamientos de ejemplares solitarios, animales errantes que no llegan a establecer colonias. Uno de los pocos enclaves donde se han producido observaciones es el archipiélago de las islas Chafarinas, al este de Melilla, un espacio protegido por su alto valor ecológico.

La desaparición de la especie en nuestras costas no solo implica la pérdida de un animal emblemático, sino también de una pieza clave en el equilibrio de los ecosistemas marinos. Como depredador, la foca monje desempeñaba un papel importante en la regulación de las poblaciones de peces y otros organismos.

¿A qué riesgos se enfrenta la foca monje?

Aunque la caza directa ya no es su principal problema, la foca monje sigue enfrentándose a numerosos riesgos. Entre ellos, destaca la degradación de su hábitat, la presión humana en zonas costeras y, cada vez más, la contaminación marina.

Un estudio publicado en Conservation Biology advierte de que esta especie se encuentra entre los mamíferos marinos más vulnerables a la contaminación por macroplásticos. Estos residuos, de más de cinco milímetros, afectan gravemente a su supervivencia, ya sea por ingestión accidental o por la alteración de su entorno natural.

La foca monje comparte esta amenaza con otras especies, como la vaquita marina o el león marino australiano, lo que refleja un problema global que trasciende fronteras.

La recuperación de la especie dependerá en gran medida de la capacidad de garantizar entornos seguros
La recuperación de la especie dependerá en gran medida de la capacidad de garantizar entornos seguros

La pregunta que surge es inevitable: ¿podría la foca monje volver a las costas españolas? Aunque no es imposible, requeriría un esfuerzo sostenido de conservación, protección del hábitat y reducción de las amenazas actuales. La recuperación de la especie dependerá en gran medida de la capacidad de garantizar entornos seguros donde pueda reproducirse sin perturbaciones.

Referencia de la noticia

IUCN. (2024). Monachus monachus (Mediterranean monk seal). The IUCN Red List of Threatened Species 2024: e.T13653A45227543.

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