Por qué los geólogos en España están siempre pendientes de la presión que ejerce la gran placa tectónica africana
¿Qué puede enseñarnos una fractura submarina detectada frente a Canadá sobre los terremotos que se producen en España? Mucho más de lo que parece a simple vista, afirman los expertos.

Las placas tectónicas parecen estructuras inmóviles cuando se observan a escala humana, pero en realidad están en movimiento constante. A veces chocan, otras se separan y, en ocasiones, incluso se rompen desde dentro. Un nuevo estudio realizado frente a la costa occidental de Canadá ha permitido observar una placa oceánica que se está desgarrando mientras continúa hundiéndose bajo otra.
Aunque el hallazgo se ha producido al otro lado del Atlántico, ayuda a comprender por qué los geólogos españoles siguen con atención cualquier cambio relacionado con la placa africana, responsable de buena parte de la actividad sísmica que afecta a nuestro país.
La investigación, publicada en Science Advances, se centra en la zona de subducción de Cascadia, situada frente a la isla de Vancouver. Allí, las placas oceánicas de Juan de Fuca y Explorer se introducen bajo la placa norteamericana, una de las regiones tectónicamente más activas del planeta.
The tectonic plate is breaking because the section arriving at the trench is too young and buoyant to sink easily, while the deeper part is still being pulled into the mantle by gravity, causing it to tear from both directions*.
— MC² (@EnLVizions) May 19, 2026
Juan de Fuca plate
Between Vancouver island and pic.twitter.com/JoSTrYoHcm
Los científicos han identificado una fractura profunda de unos 75 kilómetros de longitud que está desgarrando una de estas placas mientras continúa descendiendo hacia el interior de la Tierra. Se trata de una oportunidad única para observar en tiempo real un proceso geológico que normalmente solo puede reconstruirse millones de años después.
Una placa que se rompe mientras sigue hundiéndose
Los investigadores describen una situación especialmente llamativa. Algunas partes de la fractura continúan generando pequeños terremotos, mientras que otras parecen haberse vuelto prácticamente silenciosas.
Lejos de indicar una menor actividad geológica, esta ausencia de sismicidad constituye una de las pruebas de que determinados fragmentos de la placa ya se han separado completamente. Cuando las rocas dejan de estar conectadas entre sí, desaparece parte de la tensión acumulada y también disminuye la actividad sísmica asociada.

El proceso no ocurre de forma brusca ni espectacular. Los científicos lo comparan con una lenta reorganización del sistema tectónico. Los límites transformantes actúan como auténticas tijeras geológicas capaces de fragmentar una placa y dar lugar a nuevas microplacas.
El descubrimiento fue posible gracias al experimento sísmico CASIE21, que utilizó sensores submarinos para analizar la estructura del subsuelo oceánico. Las ondas sísmicas permitieron obtener una especie de ecografía del interior terrestre y detectar incluso desplazamientos de varios kilómetros dentro de la placa.
Así se puede entender lo que sucede en España
Aunque la Península Ibérica se encuentra muy lejos de Cascadia, los procesos observados allí tienen un enorme interés para los geólogos españoles. La España peninsular se localiza en una zona de contacto entre dos grandes placas tectónicas: la euroasiática y la africana. Esta última avanza lentamente hacia el norte desde hace millones de años, ejerciendo una presión constante sobre el sur de Europa.
La velocidad de movimiento es pequeña, apenas unos milímetros al año, pero acumulada durante largos periodos de tiempo genera deformaciones capaces de levantar cordilleras, crear fallas activas y provocar terremotos.
El mar de Alborán, un laboratorio geológicos complejo
Según explica Samuel Biener, experto en planificación y gestión de riesgos naturales, "el contacto entre la microplaca ibérica (unida a la euroasiática) y África es más directo que en sectores colindantes, trasmitiendo los mayores esfuerzos hacia el sur peninsular y explica la rotación detectada recientemente".
El especialista señala que este proceso "no solo comprime la corteza, también esta fricción favorece un giro lento del bloque ibérico, un proceso que conlleva mucho tiempo: hablamos de periodos geológicos muy largos, por lo que es un fenómeno imperceptible para el ser humano".

La presión ejercida por la placa africana es responsable de buena parte de la actividad sísmica registrada en el sur y sureste peninsular, especialmente en regiones como Andalucía, Murcia, Alicante o el mar de Alborán. Sin embargo, comprender cómo se distribuyen esos esfuerzos tectónicos tiene también una aplicación práctica para la evaluación del riesgo sísmico.
En este sentido, Biener destaca que "saber la existencia y el comportamiento de este fenómeno permite acotar zonas en las que pueden existir fallas activas ocultas o no conocidas aún bajo la superficie o estructuras que no están adecuadamente cartografiadas". Además, recuerda que la compleja interacción entre las placas tectónicas que convergen en el entorno de la Península provoca que existan áreas con deformación activa en la actualidad y terremotos sin que aparezca una falla definida en superficie.
Las placas tectónicas no son bloques rígidos e inmutables
Uno de los aspectos más relevantes del estudio canadiense es que demuestra que las placas tectónicas no siempre se comportan como bloques sólidos perfectamente definidos.
Durante décadas se tendió a imaginar los continentes y océanos como piezas rígidas que chocaban o se separaban entre sí. Sin embargo, las observaciones más recientes muestran una realidad mucho más compleja. Las placas pueden fracturarse internamente, generar nuevos límites tectónicos y reorganizarse de forma gradual.
Nuevo mapa de distribución de placas tectónicas.
— IGEO (CSIC-UCM) (@IGeociencias) June 9, 2022
Debido a la inexistencia de un límite claro en algunas áreas, y como novedad, se establecen amplias zonas como límite de placa, como es el caso del sur de la Península Ibérica
Imagen: Derrick Hasterok, Universidad de Adelaida pic.twitter.com/0PNscNkR7c
Para España, donde la presión de la placa africana sigue moldeando lentamente el territorio, comprender estos mecanismos resulta fundamental. Aunque no exista ningún indicio de cambios bruscos a corto plazo, cada nuevo hallazgo permite conocer mejor cómo funciona la maquinaria interna de la Tierra y cómo se generan algunos de los terremotos que periódicamente recuerdan que la Península continúa situada en una de las fronteras tectónicas más activas de Europa.
Referencia de la noticia
Shuck, B., et al. (2025). Fragmentation and progressive shutdown of subduction at the Explorer–Juan de Fuca plate boundary. Science Advances, 11(21).
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