Ponen fin al pronóstico más aterrador: por qué los científicos acaban de descartar el peor futuro climático posible
La comunidad científica ha retirado el escenario climático más extremo utilizado durante años y, lejos de cuestionar el calentamiento global, la decisión refleja que la transición energética ya está modificando el futuro.

Durante años, ha sido el escenario que aparecía en los estudios más alarmantes sobre el cambio climático, con el consumo de los combustibles fósiles y sus emisiones disparadas.
Sin embargo, ese futuro acaba de desaparecer de las nuevas proyecciones climáticas internacionales. Los han decidido retirar el conocido escenario RCP8.5, y su versión más reciente, SSP5-8.5, de la próxima generación de modelos climáticos.
Esto ha generado un debate intenso, especialmente en ámbitos políticos, pero los expertos insisten en que no significa que los impactos del cambio climático sea menos preocupante ni que las previsiones anteriores fueran erróneas.
El escenario que representaba el peor de los futuros posibles
Durante décadas, los climatólogos han trabajado con distintos escenarios para analizar cómo podría evolucionar el planeta dependiendo de las decisiones humanas.
El peor escenario de emisiones de #CO2, el RCP8.5, es poco probable, por ahora. La curva de emisiones se está aplanando, en negro, y los escenarios más realistas son RCP6 y RCP4.5, entre otros. Un logro importante para la humanidad.
RAM: Revista del Aficionado a la Meteorología (@RAM_meteo) May 14, 2026
Imagen de Zeke Hausfather. pic.twitter.com/3xMgbn3Gdm
Estos escenarios no son exactos, sino que contemplan posibles trayectorias. Mientras que algunas de ellas contemplan una rápida reducción de emisiones y una transición energética acelerada, otras muestran un escenario más negativo, con una continuidad del modelo basado en el carbón, el petróleo y el gas.
El escenario RCP8.5 representaba la opción más pesimista y asumía un aumento masivo del consumo de combustibles fósiles durante todo el siglo XXI, sin medidas significativas para frenar las emisiones.
Bajo ese supuesto, la concentración atmosférica de CO₂ habría alcanzado niveles sin precedentes y la temperatura global podría haber aumentado alrededor de 4,5 ºC respecto a la era preindustrial antes de finalizar el siglo.
¿Por qué ha sido eliminado el escenario negativo más extremo?
Que este planteamiento ya no este encima de la mesa corresponde a una actualización basada en un realidad actual. Cuando el escenario RCP8.5 fue diseñado, los investigadores consideraban plausible que el crecimiento económico mundial siguiera dependiendo principalmente de los combustibles fósiles. No obstante, la evolución tecnológica y energética de las últimas dos décadas ha alterado significativamente esa perspectiva.
La ciencia quita de las proyecciones de calentamiento el escenario más catastrófico para 2100 (+4,5°C) y una enorme peña repitiendo que entonces el cambio climático no es para tanto.
Andrés Actis (@ActisAndres) May 20, 2026
El +2°C (en pocos años) ya es una catástrofe, un planeta totalmente distinto al que conocemos. pic.twitter.com/KX2Tu2t4jh
Y ahí es donde entra el crecimiento y la expansión de las energías renovables con la electrificación del transporte o el desarrollo de baterías más eficientes.
Descartado el RCP8.5, pero también es más difícil cumplir el objetivo de 1,5 ºC
La desaparición del escenario más catastrófico puede interpretarse como una señal de progreso, con un claro significado que las acciones emprendidas son el camino a seguir. Pero lo que nos debe preocupar es que no se ha materializado el camino más favorable, ya que las nuevas proyecciones indican que el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 ºC resulta cada vez más difícil de alcanzar.
Hay que recordar que los escenarios combinan información sobre demografía, economía, tecnología, uso de la energía y políticas públicas para construir diferentes futuros posibles. Posteriormente, centros de investigación de todo el mundo introducen estos escenarios en modelos climáticos avanzados que simulan la respuesta de la atmósfera, los océanos, los hielos y los ecosistemas.
Y el resultado es que no hay una predicción única, sino diversos desenlaces que permiten evaluar riesgos y diseñar estrategias de adaptación. Por ello, los escenarios evolucionan con el tiempo a medida que cambian la economía, la tecnología o las políticas energéticas, por lo que también deben actualizarse las proyecciones utilizadas por la comunidad científica.
Referencia de la noticia
Van Vuuren, D. P., O'Neill, B. C., Tebaldi, C., Sanderson, B. M., Chini, L. P., Friedlingstein, P., Hasegawa, T., Riahi, K., Govindasamy, B., Bauer, N., Eyring, V., Fall, C. M. N., Frieler, K., Gidden, M. J., Gohar, L. K., Högner, A., Jones, A. D., Kikstra, J., King, A., ... Ziehn, T. (2026). The Scenario Model Intercomparison Project for CMIP7 (ScenarioMIP-CMIP7). Geoscientific Model Development, 19(7), 2627-2656. https://doi.org/10.5194/gmd-19-2627-2026
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