Los ‘duendes rojos’ sorprenden desde Almería y Ayora: qué es este extraño fenómeno que aparece sobre grandes tormentas

Un misterioso resplandor rojo apareció fugazmente sobre el horizonte durante la madrugada, y fue visible desde las costas de Almería y en Ayora. Su origen estaba en poderosas tormentas lejanas.

Estas llamativas descargas aparecen a decenas de kilómetros de altura y por encima de grandes sistemas tormentosos
Estas llamativas descargas aparecen a decenas de kilómetros de altura y por encima de grandes sistemas tormentosos

Una cámara instalada en Ayora, en el interior de Valencia, ha captado uno de los fenómenos eléctricos más espectaculares y difíciles de observar de nuestra atmósfera: varios duendes rojos, conocidos internacionalmente como sprites. La propia AEMET en la Comunitat Valenciana se ha hecho eco de las imágenes, tomadas durante la madrugada mirando hacia el sur. También el cazador de tormentas David Mancebo pudo captar este fenómeno desde las costas almerienses, con un sistema tormentoso en retirada hacia el Mediterráneo.

No se trata de rayos convencionales ni de un fenómeno que se produjera directamente sobre Ayora o Almería. Estas llamativas descargas aparecen a decenas de kilómetros de altura y por encima de grandes sistemas tormentosos, por lo que pueden ser observadas desde lugares situados a cientos de kilómetros de la tormenta que las origina.

¿Qué son exactamente los duendes rojos?

Los duendes o sprites pertenecen a los denominados fenómenos luminosos transitorios. Son enormes descargas eléctricas que se desarrollan en las capas superiores de la atmósfera, aproximadamente entre los 50 y los 90 kilómetros de altitud, muy por encima de las nubes donde se producen los rayos habituales.

A diferencia de estos últimos, que pueden mantenerse visibles durante una fracción apreciable de segundo, los duendes son extraordinariamente fugaces. Según explica AEMET, normalmente no duran más que unos pocos segundos, aunque en muchos casos su desarrollo es muchísimo más rápido. Su débil luminosidad también explica que sean difíciles de observar a simple vista.

Habitualmente presentan tonalidades rojizas y pueden adquirir formas muy diferentes: desde columnas y filamentos hasta estructuras ramificadas que recuerdan a enormes medusas suspendidas sobre una tormenta.

La tormenta estaba a más de 200 kilómetros de Ayora

Uno de los aspectos más interesantes del episodio es precisamente la distancia. La cámara del observatorio de Ayora estaba orientada hacia el sur cuando registró el fenómeno durante la madrugada del 10 de septiembre. AEMET Comunitat Valenciana analizó posteriormente las descargas asociadas y señaló que los duendes suelen aparecer coincidiendo con rayos muy potentes de polaridad positiva entre la nube y el suelo o el mar.

En este caso, una de las descargas que probablemente desencadenó los fenómenos fue registrada a las 00:52:14 UTC - 02:52:14 hora peninsular, aproximadamente 220 kilómetros al sur de Ayora. Alcanzó una intensidad de +129,2 kA y cayó sobre el Mediterráneo.

Las descargas positivas relacionadas con el episodio se localizaron a más de 200 kilómetros al sur del municipio valenciano, lo que demuestra hasta qué punto estos fenómenos pueden contemplarse desde grandes distancias cuando la atmósfera está suficientemente limpia y existe una buena línea de visión hacia el horizonte. En el caso de las fotografías de Almería, el sistema tormentoso ya estaba a más de 100 km de la costa.

¿Por qué aparecen sobre tormentas tan intensas?

Para entender su origen hay que mirar primero hacia las tormentas. Los rayos modifican de manera extremadamente rápida la distribución de las cargas eléctricas dentro de una nube. Cuando se produce una descarga especialmente potente, el cambio del campo eléctrico puede propagarse hacia las regiones superiores de la atmósfera.

Si las condiciones son adecuadas, ese campo eléctrico provoca la ionización del aire a gran altura y aparece el característico destello rojizo. Es decir, el duende se desarrolla por encima de la tormenta, mientras que el rayo que contribuye a desencadenarlo se produce muchos kilómetros más abajo. Precisamente por ello, observar un sprite no significa necesariamente que exista una tormenta sobre el lugar desde el que se fotografía. En Ayora, el fenómeno pudo contemplarse mirando hacia tormentas muy alejadas sobre el Mediterráneo.

Los duendes forman parte de una familia más amplia de fenómenos luminosos asociados a las tormentas, junto con otros eventos conocidos como ELVES, chorros azules o blue jets. Su estudio ha permitido comprobar que la actividad eléctrica de una tormenta no queda confinada a la troposfera, sino que puede tener efectos mucho más arriba.