Incendios en España, la ola de calor pone en jaque a los equipos de extinción: máxima preocupación en Soneja

Las llamas desafían a cientos de efectivos en plena ola de calor. Mientras algunos incendios mejoran, otros amenazan espacios naturales de gran valor. Repasamos la situación actual.

El caso más preocupante este lunes es el de Soneja, en Castellón
El caso más preocupante este lunes es el de Soneja, en Castellón

La llegada del episodio más intenso de calor del verano está coincidiendo con una situación especialmente delicada en varios puntos de España. Aunque algunos de los grandes incendios declarados en los últimos días han logrado estabilizarse, otros siguen activos y mantienen en alerta a los servicios de emergencia.

El caso más preocupante este lunes es el de Soneja, en Castellón, mientras que el incendio de los Picos de Europa ha mostrado una evolución más favorable tras un fin de semana crítico.

Así evoluciona el incendio en Soneja, Castellón

El incendio forestal declarado el domingo entre los términos municipales de Soneja y Azuébar, en la comarca castellonense del Alto Palancia, se ha convertido en el principal foco de preocupación de la jornada. Las llamas han afectado ya a unas 150 hectáreas y han llegado a penetrar en una pequeña superficie del Parque Natural de la Sierra de Espadán, uno de los espacios protegidos más valiosos de la Comunitat Valenciana.

Más de 200 efectivos terrestres, apoyados por la Unidad Militar de Emergencias (UME) y numerosos medios aéreos, han trabajado durante toda la noche para intentar contener un fuego cuyo comportamiento se ha visto favorecido por unas condiciones meteorológicas muy adversas.

Gran parte de España tiene humedades muy bajas, inferiores al 20%. Esta circunstancia, unida al calor y al viento, genera un riesgo de incendios extremo.
Gran parte de España tiene humedades muy bajas, inferiores al 20%. Esta circunstancia, unida al calor y al viento, genera un riesgo de incendios extremo.

El incendio ha obligado, además, a evacuar a más de 500 vecinos de Azuébar, muchos de los cuales han pasado la noche fuera de sus hogares como medida preventiva.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ya había advertido de que la combinación de calor anómalo, aire extremadamente seco y ausencia de lluvias durante las últimas semanas estaba generando índices de ignición muy elevados. Junio fue especialmente seco en gran parte de la Comunitat Valenciana, con un déficit pluviométrico cercano al 77%, dejando la vegetación en una situación de gran vulnerabilidad.

A ello se suma ahora el inicio de una nueva ola de calor que podría llevar los termómetros hasta los 44ºC en algunas zonas del interior valenciano. Los equipos de extinción temen que el aumento de las temperaturas y la reactivación del viento durante las horas centrales del día compliquen aún más las labores de control.

El incendio de los Picos de Europa pierde intensidad

La situación es algo más favorable en Ribota de Sajambre, en la vertiente leonesa del Parque Nacional de los Picos de Europa. Este incendio, que permanece activo desde el pasado 26 de junio, llegó a alcanzar el domingo el nivel 2 del Índice de Gravedad Potencial (IGR), el máximo declarado hasta ahora en este episodio.

Sin embargo, durante las últimas horas el fuego ha perdido intensidad gracias a una combinación de factores meteorológicos favorables. El descenso de las temperaturas, el aumento de la humedad y el cambio en la dirección del viento han permitido mantener las llamas contenidas a media ladera.

El descenso de las temperaturas, el aumento de la humedad y el cambio en la dirección del viento han permitido mantener a raya las llamas
El descenso de las temperaturas, el aumento de la humedad y el cambio en la dirección del viento han permitido mantener a raya las llamas

A pesar de esta mejoría, las autoridades mantienen el confinamiento preventivo de los vecinos de Ribota de Sajambre y continúan desplegando un amplio operativo sobre el terreno.

La extinción sigue siendo extremadamente compleja debido a la orografía de la zona. Las fuertes pendientes dificultan el acceso de los equipos terrestres y limitan las descargas de agua desde el aire por el riesgo de desprendimientos. Además, la presencia de turberas ha favorecido que algunos puntos permanecieran latentes durante días antes de reactivarse.

Les Gavarres continúa bajo vigilancia por riesgo de rebrotes

Otro de los incendios que mantiene en alerta a los servicios de emergencia es el de Les Gavarres, en Girona, estabilizado desde el sábado tras quemar cerca de 2.300 hectáreas.

Aunque la situación es mucho más favorable que durante los primeros momentos del incendio, los Bomberos de la Generalitat mantienen un amplio despliegue de vigilancia. Durante la madrugada de este lunes se registraron algunos rebrotes puntuales que pudieron ser controlados rápidamente, pero la previsión de temperaturas muy elevadas mantiene la preocupación.

Los equipos trabajan sobre un perímetro de aproximadamente 40 kilómetros en el que todavía existen numerosos puntos calientes susceptibles de reactivarse. También preocupa el efecto de las brisas marinas, que podrían favorecer comportamientos erráticos del fuego durante las horas de más calor.

Las inspecciones realizadas en la zona han confirmado importantes daños materiales, con varias viviendas afectadas y numerosas hectáreas forestales devastadas por las llamas.

Navarra y Aragón logran estabilizar sus incendios

La evolución está siendo más positiva en otros incendios registrados durante el fin de semana. En Navarra, el fuego declarado en Imárcoain, que obligó a cortar temporalmente la autopista AP-15 y varias conexiones ferroviarias, ha quedado estabilizado tras afectar a terrenos agrícolas y masas forestales.

Los efectivos continúan realizando labores de vigilancia y refresco para evitar posibles reactivaciones
Los efectivos continúan realizando labores de vigilancia y refresco para evitar posibles reactivaciones

También ha sido estabilizado el incendio declarado en Loporzano, en la provincia de Huesca, que ha quemado alrededor de 200 hectáreas, incluidas algunas zonas del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara. En ambos casos los efectivos continúan realizando labores de vigilancia y refresco para evitar posibles reactivaciones.

Los próximos días serán especialmente complicados. La segunda ola de calor del verano alcanzará este lunes y martes su punto álgido en amplias zonas de la Península, con temperaturas extremas, humedades muy bajas y vegetación cada vez más seca. España entra así en una de las semanas más delicadas de la campaña forestal, con varios incendios todavía abiertos y unas condiciones meteorológicas que seguirán poniendo a prueba a los equipos de extinción.