La niebla: una trampa en carretera

Como el turrón en Navidad, la niebla regresa con el invierno. Un fenómeno meteorológico que puede convertirse en nuestro peor enemigo en la carretera causando accidentes de lo más impactantes. Destacamos algunos de ellos.

Maider Rodríguez Maider Rodríguez 13 Dic 2019 - 09:07 UTC
niebla y accidentes
En carretera es fundamental tanto ver como ser vistos.

Diciembre de 2016 fue el mes con el menor número de horas de sol desde 1942 en el Pla de Lleida: en 31 días solo hubo 55 minutos de insolación. El Valle del Ebro, el Duero, el Tajo o el Guadiana, son las principales zonas de nuestro país sobre las que se forman las densas y persistentes nieblas a lo largo del invierno. Un fenómeno con el que hay que tener especial precaución en carretera.

Según datos del RACE el 30% de los fallecidos en carretera y de los heridos hospitalizados se producen en invierno siendo la lluvia y la niebla los fenómenos meteorológicos que más siniestros causan. La llovizna es el fenómeno más letal por dejar el pavimento resbaladizo, aunque la niebla también humedece la carretera, reduce notablemente la visibilidad y con bajas temperaturas puede convertir la vía en una pista de patinaje.

En los últimos años los accidentes de tráfico provocados por la niebla o los problemas derivados de ella han saltado a los medios de comunicación por ser de una especial relevancia. Destacamos algunos de los más impactantes.

Los accidentes de tráfico más impactantes a causa de la niebla

El 22 de enero de 2008 en la autovía Madrid-Toledo (A-42) se vieron implicados hasta 120 vehículos en un accidente provocado por la mala visibilidad a causa de la niebla. En realidad, fueron tres accidentes consecutivos a lo largo de una mañana de densa niebla que dio como resultado uno de los accidentes múltiples más importantes de los últimos años en España y en Castilla-La Mancha. Hubo 80 heridos y ni tan siquiera los vehículos de rescate como un camión de bomberos o dos ambulancias, se salvaron del choque. El atasco superó los 10 kilómetros.

En febrero de ese mismo año en la A-5 a la altura de Navalcarnero en Madrid, la niebla volvió a ser la causa de un accidente en el que se vieron implicados 65 vehículos. En total, 56 personas heridas en aquella colisión.

Fuera de nuestro país, ha habido también grandes e impactantes accidentes causados por la niebla. Destaca el de Sao Paulo, en Brasil, en el año 2011. Los vehículos implicados por la niebla fueron hasta 300 y casi 50 heridos y un fallecido fueron el resultado del mismo.

En la autovía de Extremadura, la EX-A1 a la altura de Galisteo fue escenario de otra colisión a como consecuencia de la niebla en octubre de 2017. Se vieron implicados medio centenar de vehículos, aunque en esta ocasión la curiosidad de muchos también estuvo detrás de varias colisiones por alcance. Conductores curiosos del carril contrario que se distraían al ver los alcances entre vehículos en el otro sentido de la circulación. Hubo once heridos y un fallecido.

En Galicia, el tramo de la Autovía del Cantábrico que une los municipios lucenses de Mondoñedo y Abadín se inauguró en febrero de 2014. En julio de ese mismo año ya tuvo lugar un importante accidente a causa de la niebla que el Alto do Fiouco registra especialmente en primavera y en verano por el viento húmedo de nordeste procedente del Cantábrico. Se vieron implicados más de 50 vehículos y una mujer falleció. Tras este accidente el Ministerio de Fomento pidió ayuda a cualquier empresa o particular que tuviera una idea para evitar la niebla o para paliar los problemas de visibilidad en esta zona. En total, de las grandes constructoras, empresas de ingeniería e iluminación, se recopilaron 26 inventos entre los que había túneles que condensan la niebla, muros o ventiladores para disiparla.

Según una encuesta del RACE y Bosch, el 57% de los encuestados reconocieron haber tenido que parar su vehículo por falta de visibilidad debido a la lluvia, la niebla o el granizo. Si a esto le sumamos que la mayoría de los conductores reconoce sentir más fatiga durante la noche o que calcula peor las distancias al caer el sol, la suma de todos los factores hace que la conducción con niebla sea aún más peligrosa a determinadas horas del día. Extremar la precaución en carretera en esta época del año es, por tanto, más necesario si cabe.

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