La incidencia de gripe y COVID sube a 406,9 casos por cada 100.000 habitantes en octubre según el ISCIII
La gripe y la COVID-19 evolucionan de forma diferente este otoño en España. Los últimos datos del Instituto de Salud Carlos III revelan una situación epidemiológica que merece especial atención.

El otoño avanza y, con él, las infecciones respiratorias vuelven a cobrar protagonismo en España. La gripe, la COVID-19 y el virus respiratorio sincitial (VRS) circulan simultáneamente, aunque su comportamiento está siendo muy diferente durante este mes de octubre.
El último informe del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) refleja que España ya ha superado el umbral epidémico de infecciones respiratorias. Sin embargo, los datos también ofrecen una noticia positiva: la incidencia general ha disminuido durante la última semana analizada.
Las infecciones respiratorias descienden un 11,4%
Según el Sistema de Vigilancia de Infección Respiratoria Aguda (SiVIRA), durante la semana del 12 al 18 de octubre de 2026, España ha registrado una incidencia de 406,9 casos por cada 100.000 habitantes, frente a los 459,4 de la semana anterior. Esto representa una disminución aproximada del 11,4 % en apenas siete días.

Conviene aclarar que esta cifra no corresponde únicamente a la gripe y la COVID-19, sino al conjunto de infecciones respiratorias agudas vigiladas. Además, aunque el umbral epidémico se superó durante la semana 39, la intensidad de circulación de estos virus continúa siendo baja.
Esta evolución llama la atención porque octubre marca el comienzo de una época en la que las condiciones ambientales y los hábitos sociales pueden favorecer la transmisión de enfermedades respiratorias.
La gripe y la COVID-19 siguen tendencias diferentes
Los datos del ISCIII muestran que la tasa de síndrome gripal se sitúa en 16,6 casos por cada 100.000 habitantes, ligeramente por debajo de los 17 registrados durante la semana anterior. En el caso de la COVID-19, el descenso resulta más acusado: pasa de 22,8 a 15,8 casos.
Sin embargo, existe una diferencia importante al analizar las pruebas diagnósticas. Mientras que la positividad de la gripe aumenta del 3,7% al 4,1%, la del SARS-CoV-2 disminuye ligeramente, del 19,2% al 18,7%.

Las estimaciones de incidencia específicas para ambos virus también reflejan esta evolución. La gripe alcanza los 18 casos por cada 100.000 habitantes, frente a los 19,3 de la semana anterior, mientras que la COVID-19 registra 65,3 casos, frente a los 99 anteriores. Estos resultados muestran que, aunque la incidencia general está disminuyendo, los distintos virus respiratorios no evolucionan necesariamente al mismo ritmo.
¿Qué ocurre con las infecciones respiratorias infantiles?
Los menores de cinco años constituyen uno de los grupos especialmente vigilados durante la temporada de infecciones respiratorias, debido a la frecuencia con la que pueden presentar cuadros de bronquiolitis. Según el ISCIII, la incidencia de bronquitis y bronquiolitis en este grupo de edad ha descendido de 225,6 a 214,2 casos por cada 100.000 habitantes durante la última semana analizada.
En cuanto al virus respiratorio sincitial, responsable de numerosas infecciones respiratorias infantiles, su positividad permanece estable en el 0,4 %. La incidencia estimada también ha disminuido, pasando de 2,1 a 1,6 casos por cada 100.000 habitantes. Estos datos indican que la circulación del VRS todavía es reducida, aunque su evolución deberá seguirse durante los próximos meses, cuando habitualmente aumenta su actividad.
Aunque los datos de octubre muestran una evolución favorable, la temporada de infecciones respiratorias todavía tiene por delante los meses tradicionalmente más activos. La bajada de las temperaturas, la permanencia prolongada en espacios interiores y la menor ventilación pueden facilitar la transmisión de los virus respiratorios. Por ello, el descenso actual no garantiza que la incidencia continúe disminuyendo durante noviembre.