El viento del Sahara arrastra enjambres de langostas a los campos de Lanzarote desde África: vídeo del fenómeno

La calima vuelve a cubrir Lanzarote de polvo sahariano, pero esta vez deja una imagen inesperada: langostas africanas posadas en calles, jardines y zonas agrícolas.

Vecinos de distintos puntos de la isla han grabado y fotografiado la presencia de langostas africanas
Vecinos de distintos puntos de la isla han grabado y fotografiado la presencia de langostas africanas

La calima ha vuelto a teñir de ocre el cielo de Lanzarote. Pero esta vez no ha llegado sola. Junto al polvo en suspensión procedente del Sáhara, vecinos de distintos puntos de la isla han grabado y fotografiado la presencia de langostas africanas, un fenómeno poco habitual que ha generado sorpresa y cierta inquietud.

Las imágenes, difundidas en redes sociales y recogidas por medios locales, muestran ejemplares de gran tamaño posados en calles, terrazas y zonas agrícolas. En algunos vídeos puede observarse incluso el vuelo errático de varios individuos arrastrados por el viento cálido del este. En Meteored ya comentamos hace unos días que ejemplares de una plaga que azota al Sahara Occidental podría llegar a Canarias transportados por el viento del este.

¿Qué especie ha llegado a Canarias?

Los expertos identifican estos insectos como ejemplares de langosta del desierto, Schistocerca gregaria, conocida popularmente en Canarias como “cigarrón”. Se trata de una especie ampliamente distribuida en el norte de África y Oriente Medio, famosa por su capacidad de formar enjambres masivos cuando las condiciones ambientales lo favorecen.

La llegada puntual de individuos a Canarias no es inédita, pero sí poco frecuente. Suele producirse cuando intensas advecciones de polvo sahariano coinciden con movimientos migratorios en el continente africano. Los vientos transportar a estos ortópteros cientos de kilómetros sobre el Atlántico.

¿Cómo influye la calima en el transporte de los insectos?

La calima es un fenómeno meteorológico característico del archipiélago canario, especialmente en invierno y verano. Se produce cuando masas de aire sahariano, cargadas de polvo mineral, se desplazan hacia el oeste impulsadas por configuraciones atmosféricas específicas.

En determinadas situaciones, estas masas de aire no solo arrastran partículas en suspensión, sino también insectos de pequeño y mediano tamaño. Las langostas, gracias a su potente musculatura alar y su resistencia, pueden sobrevivir a trayectos prolongados si las condiciones de viento son favorables.

Este episodio coincide con una intrusión de aire cálido continental que ha elevado las temperaturas en Lanzarote y ha reducido la visibilidad. La combinación de estabilidad atmosférica en altura y flujo del este habría facilitado el transporte de los insectos desde el continente africano hasta el archipiélago.

¿Existe riesgo de plaga de langostas en Lanzarote?

La principal preocupación ciudadana gira en torno a la posibilidad de que estos ejemplares se reproduzcan en la isla y generen daños agrícolas. Sin embargo, las autoridades y especialistas en sanidad vegetal insisten en que la probabilidad de que se establezca una plaga es muy baja.

Para que la langosta del desierto complete su ciclo biológico necesita condiciones específicas de humedad del suelo, vegetación adecuada y una masa crítica de individuos. En la mayoría de episodios registrados en Canarias, los ejemplares llegan debilitados tras el trayecto y no logran formar colonias estables.

Además, el clima insular y la estructura agrícola de Lanzarote no suelen favorecer la proliferación masiva de esta especie, que requiere amplias extensiones continuas de vegetación para desarrollar fases gregarias.

Un fenómeno llamativo, pero no excepcional

Aunque impactante, la presencia de langostas asociada a la calima forma parte de los intercambios biológicos ocasionales entre África y Canarias. No es la primera vez que se documenta la llegada de insectos africanos al archipiélago durante intrusiones saharianas intensas.

Estos episodios ponen de relieve la conexión atmosférica entre ambos territorios y la capacidad de los sistemas meteorológicos para transportar organismos vivos a largas distancias. También evidencian cómo fenómenos aparentemente habituales, como la calima, pueden traer consigo consecuencias inesperadas.

Los servicios de agricultura y medio ambiente mantienen seguimiento sobre la situación para descartar cualquier evolución hacia escenarios de mayor impacto. De momento, todo apunta a un evento puntual vinculado a condiciones meteorológicas concretas.

La recomendación general es no manipular los insectos y avisar a las autoridades si se detecta una concentración significativa en zonas agrícolas. En la mayoría de los casos, los ejemplares desaparecen en pocos días.

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