Un eclipse de Luna penumbral será visible desde España el viernes

Durante este viernes 10 de enero podrá observarse a primeras horas de la noche un eclipse penumbral. Aunque tienen menos fama que los eclipses parciales y totales, su origen es muy interesante.

Este viernes será visible desde nuestro país un eclipse penumbral de la Luna.

Los acontecimientos astronómicos más relevantes del año se van sucediendo, y ahora toca echar un vistazo a la Luna. Cuando nos encontramos en una fase de Luna llena, la Tierra queda situada entre el Sol y la Luna, pudiendo producirse un eclipse si los planos orbitales de la Tierra y la Luna se cortan y ambos astros quedan alineados con el Sol. Durante este viernes tendrá lugar un eclipse penumbral.

¿Qué es un eclipse penumbral?

La sombra proyectada por la Tierra tiene dos áreas bien diferenciadas, la umbra y la penumbra. Mientras que la umbra es una zona en la cual la luz directa del Sol es completamente eclipsada, la penumbra se caracteriza por ser un sector donde el Sol es visible sólo parcialmente. De esta forma, cualquier objeto (en este caso la Luna) que atraviese la zona de penumbra, seguirá siendo iluminado, pero con menor intensidad de la habitual. Por tanto, un eclipse penumbral no resulta tan llamativo como uno convencional en el cual la Luna atraviesa la zona de umbra y deja de iluminarse de forma total o parcial, pero no por ello es menos interesante.

¿Cuándo lo podremos ver?

El eclipse tendrá lugar a primeras horas de la noche del viernes 10 de enero, concretamente comenzará en torno a las 18:00 horas en la Península Ibérica, justo después de la puesta de Sol y será enteramente visible en casi todo el continente euroasiático y buena parte de África y Oceanía. En nuestra zona, el máximo se dará sobre las 20:30, que será cuando el brillo de la luna alcance muy sutilmente el mínimo, y finalizará minutos después de las 22:00.

El eclipse de Luna comenzará en torno a las 18:00 horas en la Península Ibérica y el máximo se dará sobre las 20:30 horas, finalizando algo después de las diez de la noche.

¿Se podrá ver a simple vista?

Sí, los eclipses lunares no necesitan de ningún instrumento para ser observados. No obstante, al tratarse de un eclipse penumbral, tan sólo se observará una ligera disminución del brillo de la Luna, por lo que tendremos que fijarnos muy bien para poder apreciarlo.

Eso no quita que con la excusa del eclipse podamos echar un vistazo al cielo y observar otros objetos. A primeras horas de la noche, justo durante el eclipse, será visible Venus hacia el suroeste, el cual destacará por ser precisamente el objeto más brillante en el cielo después de la Luna.

Las nubes se convertirán en el único obstáculo. Previsiblemente, serán abundantes a orillas del Cantábrico, en Pirineos, la mayor parte de la vertiente mediterránea, sobre todo en la Comunidad Valenciana y Murcia, así como en Baleares y Canarias. Las ciudades de Madrid y Barcelona podrían tener mejor suerte, con más claros.

¿Es seguro observar un eclipse lunar?

Por supuesto, es seguro. La Luna refleja la luz del Sol en una medida perfectamente tolerable para ser observada a ojo desnudo. El único objeto celeste que no debe observarse bajo ningún concepto sin la protección adecuada es el Sol, además por partida doble: por un lado posee una intensidad luminosa muy por encima de los umbrales tolerables para nuestra vista y por otro emite en un espectro muy amplio, incluyendo una pequeña cantidad de radiación ultravioleta, la cual es considerablemente más dañina que la luz visible.


Sin embargo, si queremos ir más allá y observar la Luna con un telescopio, a veces el intenso brillo de esta puede deslumbrarnos, reduciendo nuestra adaptación a la oscuridad e impidiéndonos ver otros objetos de forma inmediata, por esta razón los aficionados acostumbrados al uso de telescopios suelen utilizar filtros lunares que reducen ligeramente la cantidad de luz antes de que llegue a nuestro ojo. Otro truco es observar la luna por el telescopio usando siempre el mismo ojo y reservar el otro, acostumbrado a la oscuridad, para ver otros objetos de menor brillo.