Cómo están los embalses en España hoy, 9 de marzo: las cuencas con más y menos agua

Las lluvias y nevadas del invierno han cambiado el mapa hídrico de España. Los embalses rozan niveles muy altos, aunque con porcentajes que presentan diferencias importantes entre cuencas.

El volumen almacenado ha aumentado de forma notable y se sitúa muy por encima de los niveles registrados hace un año. En la imagen, el embalse de García de Sola, que represa las aguas del Guadiana.
El volumen almacenado ha aumentado de forma notable y se sitúa muy por encima de los niveles registrados hace un año. En la imagen, el embalse de García de Sola, que represa las aguas del Guadiana.

Las reservas de agua en los embalses españoles se encuentran en una situación muy óptima en este inicio de marzo de 2026. Tras un invierno marcado por varios episodios de lluvias persistentes en amplias zonas de la península y nevadas importantes en las cordilleras, el volumen almacenado ha aumentado de forma notable y se sitúa muy por encima de los niveles registrados hace un año. Eso sí, como es habitual hay diferencias entre cuencas

Según los últimos datos del Ministerio para la Transición Ecológica y de las confederaciones hidrográficas, los embalses españoles almacenan actualmente 46.495 hectómetros cúbicos de agua, lo que supone el 82,96% de su capacidad total, fijada en 56.043 hectómetros cúbicos.

Un invierno extremadamente lluvioso dispara la reserva hídrica

El notable incremento del agua almacenada se explica principalmente por las precipitaciones registradas durante los últimos meses. Varias borrascas han dejado lluvias abundantes en numerosas regiones, especialmente en la vertiente atlántica y en el norte peninsular. Estas lluvias y nevadas han aumentado las aportaciones a los ríos y embalses, permitiendo que muchos sistemas hidrográficos recuperen niveles que no se observaban desde hace varios años.

Como hemos comentado, a esta situación se suma también la acumulación de nieve en zonas montañosas como los Pirineos, la Cordillera Cantábrica o el Sistema Central. Durante las próximas semanas, el deshielo podría seguir alimentando los ríos y contribuir a mantener o incluso aumentar las reservas hídricas en algunos embalses.

Las cuencas con más agua almacenada

Las cuencas hidrográficas del norte y del oeste de la península son las que presentan los niveles más elevados de agua embalsada. Entre ellas destaca especialmente la del Miño-Sil, que supera el 89% de su capacidad, una cifra muy alta para esta época del año. Las abundantes lluvias registradas en Galicia durante el invierno han permitido que sus embalses mantengan niveles muy elevados.

El Duero, el Guadiana, el Ebro o el Tajo también presentan una situación muy favorable
El Duero, el Guadiana, el Ebro o el Tajo también presentan una situación muy favorable

También muestran porcentajes muy altos las cuencas del Cantábrico oriental, con alrededor del 91%, y del Cantábrico occidental, que se sitúa en torno al 86%. En estas regiones el régimen de precipitaciones es mucho más regular, lo que favorece la estabilidad de las reservas hídricas a lo largo del año.

En el interior peninsular, grandes sistemas hidrográficos como el Duero, el Guadiana, el Ebro o el Tajo también presentan una situación muy favorable. En todos ellos las reservas superan el 80% de su capacidad, lo que garantiza recursos suficientes para el abastecimiento urbano y para afrontar con mayor tranquilidad el inicio de la campaña agrícola en muchas zonas del país.

Las cuencas con menos agua en España

A pesar de la mejora generalizada, las cuencas del arco mediterráneo siguen registrando los niveles más bajos de agua embalsada. Los embalses de la cuenca del Segura, que abastecen principalmente a la Región de Murcia, el sur de Alicante y parte de Almería, se encuentran al 47% de su capacidad, cifra que no obstante es positiva teniendo en cuenta cuáles son los valores medios en esta zona.

Además, no hay que olvidar que la cuenca del Segura se ubica en una zona con una elevada demanda de agua, especialmente debido a la agricultura intensiva y al crecimiento urbano.

La cuenca del Júcar también presenta niveles relativamente más bajos que otras cuencas españolas, aunque en este caso el porcentaje de llenado ronda el 65%, una cifra que sigue siendo bastante más favorable que la registrada durante los episodios de sequía más intensos de los últimos años.

Una situación muy distinta a la de los últimos años

El panorama hídrico actual contrasta claramente con el vivido durante los últimos años, cuando varias cuencas españolas atravesaron períodos de sequía extrema prolongada. Las precipitaciones registradas durante el invierno han permitido recuperar gran parte de las reservas y alejar, al menos por ahora, el riesgo de restricciones generalizadas en muchas regiones.

Las lluvias registradas durante el invierno han permitido recuperar gran parte de las reservas
Las lluvias registradas durante el invierno han permitido recuperar gran parte de las reservas

Aun así, los especialistas recuerdan que la distribución del agua sigue siendo muy desigual y que algunas zonas del país continúan siendo especialmente vulnerables a los periodos secos. Por este motivo, la evolución de las precipitaciones durante la primavera será determinante para confirmar si esta recuperación se consolida o si, por el contrario, las reservas vuelven a descender de cara al verano.

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