Científicos del IGTP demuestran que la contaminación y la temperatura alteran tus niveles de glucosa
¿Y si el lugar donde vivimos influyera en nuestro riesgo de desarrollar diabetes? Una investigación con participación española revela nuevas pistas sobre cómo las condiciones ambientales podrían afectar a nuestro metabolismo.

La alimentación, la actividad física y la genética son algunos de los factores que influyen en los niveles de azúcar en sangre. Sin embargo, el aire que respiramos y las temperaturas a las que estamos expuestos también podrían desempeñar un papel importante en nuestra salud metabólica.
Así lo revela una investigación internacional con participación de científicos del Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol (IGTP), situado en Badalona (Barcelona), que ha identificado una asociación entre la contaminación atmosférica, la variabilidad térmica y los niveles de glucosa en sangre.
Más de 21.000 participantes, incluidos 5.464 españoles
La investigación se ha desarrollado dentro del proyecto europeo EXPANSE, que estudia cómo las exposiciones ambientales urbanas influyen en las enfermedades respiratorias y cardiometabólicas. Los científicos han analizado 33.989 mediciones de hemoglobina glicosilada (HbA1c) de 21.259 participantes, pertenecientes a nueve cohortes de seis países europeos. De ellos, 5.464 proceden de la cohorte española GCAT, vinculada al instituto catalán.
Joint effects of air pollution and temperature on glycemia: An exposome analysis in European cohorts https://t.co/YMT5VWA8xS https://t.co/pUvdUMoYWw
— @Troposfera (@Troposfera) October 22, 2026
Una particularidad del trabajo es que los participantes no padecían diabetes, lo que ha permitido estudiar posibles alteraciones metabólicas anteriores al desarrollo de esta enfermedad. La hemoglobina glicosilada es un indicador que refleja los niveles medios de glucosa en sangre durante los dos o tres meses anteriores.
Cómo influyen la contaminación y el calor al cuerpo
Los resultados muestran que una mayor exposición a la contaminación atmosférica, especialmente a las partículas PM10, se asocia con niveles más elevados de hemoglobina glicosilada. Estas partículas, cuyo diámetro no supera las diez micras, pueden proceder del tráfico, las actividades industriales o el polvo en suspensión.

Los investigadores también han identificado asociaciones con las variaciones de temperatura y con la interacción entre ambos factores ambientales. "Este trabajo pone de manifiesto la asociación entre la contaminación atmosférica, la variabilidad de la temperatura y los niveles de HbA1c en personas que todavía no presentan diabetes", explica Natàlia Blay, investigadora postdoctoral de GCAT y coautora del estudio.
La científica destaca que incorporar la temperatura a estos análisis resulta especialmente relevante ante el cambio climático, porque las exposiciones ambientales no pueden entenderse de manera aislada.
¿Qué podría ocurrir con el aumento de las temperaturas?
Para estudiar las posibles consecuencias del calentamiento global, los investigadores han simulado diferentes escenarios ambientales. Uno de ellos contempla un incremento de 0,5 °C en la temperatura media anual y un aumento de 1 °C en su variabilidad. En estas condiciones, los modelos han previsto un incremento de la hemoglobina glicosilada.
Por el contrario, mejorar la calidad del aire se ha relacionado con una reducción de este indicador. Los beneficios estimados de disminuir la contaminación han sido mayores al considerar simultáneamente los cambios térmicos asociados al cambio climático, especialmente entre personas no fumadoras. Las asociaciones también han resultado más consistentes en entornos urbanos, donde suelen coincidir mayores concentraciones de contaminantes y temperaturas elevadas.

El estudio refuerza la importancia de reducir la contaminación atmosférica y cumplir las recomendaciones de calidad del aire de la Organización Mundial de la Salud, especialmente en ciudades expuestas a temperaturas elevadas. La investigación abre así nuevas vías para comprender cómo el cambio climático podría afectar a la salud, incluso antes de la aparición de enfermedades como la diabetes tipo 2.
Referencia de la noticia
A. Jeong, J. Edstorp, G. Lovison, R. Pickford, A. et al.. (2026). Joint effects of air pollution and temperature on glycemia: An exposome analysis in European cohorts.