Neil deGrasse Tyson revela cómo viajar al futuro es posible según la física y por qué no podemos regresar al pasado

El astrofísico estadounidense detalla cómo la relatividad permite experimentar el paso del tiempo a ritmos distintos y por qué regresar al pasado sigue fuera de nuestro alcance.

Neil deGrasse Tyson explica los límites físicos de los viajes temporales y por qué avanzar hacia el futuro no significa poder regresar al pasado. Imagen: U.S. Air Force photo by Airman 1st Class Jonathan Whitely.
Neil deGrasse Tyson explica los límites físicos de los viajes temporales y por qué avanzar hacia el futuro no significa poder regresar al pasado. Imagen: U.S. Air Force photo by Airman 1st Class Jonathan Whitely.

Los viajes en el tiempo llevan muchos años presentes en novelas, películas y series, pero la física siempre ha ofrecido una respuesta que se aleja, y mucho, de esas historias. El astrofísico Neil deGrasse Tyson abordó esta cuestión durante una reciente entrevista en la que explicó qué posibilidades contempla la ciencia y cuáles siguen sin tener ningún respaldo experimental.

La conversación también dejó espacio para otras cuestiones relacionadas con la divulgación científica. El investigador estadounidense habló de los límites de los desplazamientos temporales y participó en una clasificación de varias figuras conocidas por su trabajo en ciencia y comunicación.

Neil deGrasse Tyson explica los viajes en el tiempo hacia el futuro

Durante su intervención en el programa de entrevistas de YouTube Hot Ones Game Night, emitido el 14 de octubre y presentado por Joe Santagato, Tyson respondió a una pregunta sobre la posibilidad de que los seres humanos consigan viajar en el tiempo. Su primera reacción fue descartar la idea, aunque después matizó su respuesta para distinguir entre desplazarse hacia el futuro y regresar a épocas anteriores.

"Podemos viajar en el tiempo hacia el futuro, pero no hacia el pasado", explicó el astrofísico. Con esta afirmación, resumió una diferencia que resulta fundamental para entender qué permite la física y qué pertenece todavía al terreno de la ficción. Para ilustrarlo, planteó el caso de una persona que viajara por el espacio a una velocidad muy elevada. Si durante el trayecto envejeciera diez minutos, al volver a la Tierra podría descubrir que para quienes permanecieron en el planeta ha transcurrido una hora, un día o incluso un año. La diferencia dependería de la velocidad alcanzada.

Este efecto recibe el nombre de dilatación temporal y está relacionado con la Teoría de la Relatividad de Albert Einstein. El tiempo puede transcurrir a ritmos distintos según el movimiento del observador y las condiciones gravitatorias. Por tanto, el viajero podría reencontrarse con una Tierra situada muchos años por delante de la que dejó atrás.

Por qué no podemos regresar al pasado, según Neil deGrasse Tyson

La explicación de Tyson tiene una limitación esencial: experimentar un intervalo temporal menor que el de otras personas no permite escoger libremente una fecha ni volver a un momento anterior. La relatividad describe diferencias en el tiempo transcurrido, pero no demuestra que sea posible retroceder en la historia.

Los viajes en el tiempo hacia el futuro son posibles según la Teoría de la Relatividad, que permite explicar por qué dos personas pueden envejecer a ritmos diferentes.
Los viajes en el tiempo hacia el futuro son posibles según la Teoría de la Relatividad, que permite explicar por qué dos personas pueden envejecer a ritmos diferentes.

El astrofísico resumió esta idea con una reflexión sobre los límites de nuestra experiencia temporal: "Es una forma de viajar en el tiempo, pero no hay manera de que puedas viajar a tu propio futuro. No. Eres prisionero del presente en tu línea temporal, en una transición constante entre tu pasado inaccesible y tu futuro desconocido".

La frase alude a la imposibilidad de controlar la propia trayectoria temporal como sucede en muchas producciones cinematográficas. En el ejemplo planteado por Tyson, el viajero llega a un futuro más lejano para los demás, pero sigue avanzando desde su propio presente. No dispone de un procedimiento demostrado para regresar al punto de partida.

Además, hacer realidad un desplazamiento espacial a velocidades próximas a la de la luz plantea enormes dificultades tecnológicas. La existencia de la dilatación temporal no significa que actualmente podamos organizar viajes de este tipo ni que estén al alcance de la tecnología disponible.

Stephen Hawking, Carl Sagan y Bill Nye: la clasificación de Tyson

En otro momento de la entrevista, Santagato pidió al astrofísico que ordenara por inteligencia a cuatro personalidades vinculadas con la ciencia: Stephen Hawking, Carl Sagan, Bill Nye y el propio Neil deGrasse Tyson. La pregunta llevó al investigador a explicar sus preferencias sin establecer una clasificación basada en mediciones objetivas. Tyson situó a Hawking en la primera posición y lo presentó como el candidato indiscutible, con la salvedad de Albert Einstein. Después eligió a Sagan, conocido por su labor de divulgación, y reconoció que lo colocaría por delante de sí mismo.

Neil deGrasse Tyson explica cómo la teoría de la relatividad de Einstein permite viajar al futuro gracias a la dilatación temporal y por qué regresar al pasado sigue fuera del alcance de la física conocida. Imagen: Wikipedia / BDEngler
Neil deGrasse Tyson explica cómo la teoría de la relatividad de Einstein permite viajar al futuro gracias a la dilatación temporal y por qué regresar al pasado sigue fuera del alcance de la física conocida. Imagen: Wikipedia / BDEngler

"Sin duda, Stephen Hawking, en lo más alto, ¿de acuerdo? El campeón indiscutible. Bueno, después de Einstein, sí. Y diría que el siguiente sería Carl Sagan, que era un tipo inteligente. Sí, lo pondría por delante de mí", respondió.

La elección de los dos últimos puestos fue diferente. Tyson explicó que mantiene una amistad con Bill Nye y considera que ambos presentan capacidades intelectuales similares. Por ese motivo, evitó establecer una diferencia entre ellos y compartió la tercera posición con él. La clasificación quedó así como una opinión personal expresada durante una entrevista, no como una evaluación científica de la inteligencia de los cuatro protagonistas.