Científicos del CREAF descubren que los bosques de la España peninsular consumen un 20% más de agua que en los noventa
¿Pueden los bosques llegar a consumir demasiada agua? Un estudio revela cómo han cambiado los ecosistemas forestales españoles durante las últimas tres décadas.

Los bosques de la España peninsular son hoy más densos, frondosos y extensos que hace tres décadas. Sin embargo, este crecimiento de la vegetación tiene una consecuencia poco visible pero de gran importancia para el futuro de los ecosistemas: consumen más agua.
Un estudio liderado por investigadores del CREAF (Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales) concluye que los bosques españoles utilizan actualmente cerca de un 20% más de agua que en los años noventa, una transformación que está modificando el ciclo hídrico y reduciendo la cantidad de agua disponible para ríos y acuíferos.
Bosques más densos y con más demanda de agua
La investigación, publicada en la revista Journal of Environmental Management, pone de relieve la necesidad de adaptar la gestión forestal a un escenario climático cada vez más seco. Los autores defienden que el objetivo no debe ser aumentar el agua disponible para los ríos mediante la reducción de masa forestal, sino garantizar que los propios bosques dispongan de los recursos necesarios para resistir las sequías que se prevén para las próximas décadas.
Investigaciones científicas confirman que el consumo hídrico de los bosques en España ha aumentado un 20% respecto a los años noventa, debido al abandono rural y la expansión de la masa forestal.
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El caudal de ríos y acuíferos ha disminuido un 28%. pic.twitter.com/NNw9Xpmqv2
Para analizar cómo ha cambiado el uso del agua en los ecosistemas forestales, el equipo científico utilizó MEDFATE, un modelo ecohidrológico capaz de simular los diferentes componentes del ciclo del agua en los bosques.
Los resultados muestran que la vegetación forestal no ha dejado de crecer durante las últimas décadas. El abandono de tierras agrícolas, la reducción de la ganadería extensiva y la disminución de algunas prácticas tradicionales de gestión han favorecido la expansión de árboles y arbustos en numerosos territorios.
Menos agua para ríos y acuíferos
El incremento de la vegetación no solo ha elevado el consumo de agua por parte de los bosques. También ha reducido la cantidad de agua que acaba llegando a los sistemas hídricos.
El estudio estima que durante los últimos treinta años el volumen de agua que alimenta ríos, embalses y acuíferos tras atravesar los ecosistemas forestales ha disminuido un 28%.

Los científicos distinguen entre dos conceptos para entender este proceso. Por un lado está el denominado “agua azul”, que corresponde al agua que circula hacia ríos, embalses y acuíferos. Por otro, el “agua verde”, que es la utilizada por la vegetación y devuelta posteriormente a la atmósfera mediante la evapotranspiración.
A medida que los bosques acumulan más biomasa y más superficie foliar, aumenta la cantidad de agua verde y disminuye la fracción que queda disponible para alimentar los recursos hídricos superficiales y subterráneos.
Los arbustos también juegan un papel fundamental
Uno de los aspectos más destacados de la investigación es la importancia que adquiere el sotobosque en el consumo de agua. Cuando se habla del uso hídrico de los bosques suele pensarse únicamente en los árboles. Sin embargo, los investigadores comprobaron que en muchos ecosistemas mediterráneos los arbustos pueden llegar a consumir tanta agua o incluso más que la vegetación arbórea.
El crecimiento del sotobosque se ha visto favorecido por el retroceso de la ganadería extensiva, una actividad que tradicionalmente ayudaba a controlar el desarrollo de matorrales y arbustos.
Los autores insisten en que este fenómeno no debe interpretarse como un problema en sí mismo. Los arbustos cumplen funciones ecológicas esenciales: protegen el suelo frente a la erosión, ofrecen refugio a numerosas especies y forman parte natural de los ecosistemas mediterráneos. No obstante, comprender su papel en la competencia por el agua será cada vez más importante en un contexto de sequías recurrentes.
Gestionar el agua para ayudar a los bosques
Los investigadores advierten de que los resultados no justifican talas generalizadas para incrementar los caudales de los ríos. En gran parte de la España mediterránea, donde el déficit hídrico es habitual, reducir la densidad forestal permite que los árboles restantes dispongan de más recursos y soporten mejor los periodos secos, pero no suele traducirse en aumentos significativos del agua disponible para los sistemas fluviales.

Además, estos efectos suelen ser temporales. Tras una intervención forestal intensa, la vegetación vuelve a crecer y recupera rápidamente su capacidad para captar agua. Por ello, los expertos consideran que el reto principal consiste en gestionar de forma más eficiente el agua verde para mantener la salud y resiliencia de los ecosistemas forestales.
La silvicultura de cubierta continua, una posible solución
Las proyecciones climáticas apuntan a que las sequías serán cada vez más frecuentes e intensas en la cuenca mediterránea. Esto supone un desafío para unos bosques que hoy acumulan más biomasa que hace unas décadas y que, por tanto, necesitan más recursos hídricos para mantenerse.
Ante este escenario, los investigadores defienden modelos de gestión como la silvicultura de cubierta continua. Este sistema mantiene una cobertura arbórea permanente y evita la apertura de grandes claros en el bosque.
La estrategia permite limitar la entrada excesiva de luz al suelo y reduce el crecimiento masivo de arbustos que suele producirse después de las talas más intensas. Según los autores, este tipo de gestión puede contribuir a que los bosques afronten mejor un futuro marcado por la escasez de agua, preservando al mismo tiempo sus funciones ecológicas y su capacidad para seguir proporcionando servicios esenciales a la sociedad.
Referencia de la noticia
Sánchez-Dávila, J., De Cáceres, M., Vayreda, J., & Retana, J. (2026). Reciente water cycle changes in Spanish forests are driven by stand structure more than climático changes . Journal of Environmental Management , 402, 129070.