Coronavirus y cambio de tiempo: por qué no hacemos caso a las alertas

Ante el gran cambio de tiempo que estamos sufriendo, y en medio de la crisis por el coronavirus, toca dar explicación a por qué hay gente que no respeta las alertas decretadas por las autoridades.

Coronavirus
Una parte de la población suele ignorar las alertas de las autoridades.

Este fin de semana muchos hemos sufrido por primera vez algo que nunca podíamos imaginar: no poder andar de forma libre por la calle. Por motivos sanitarios, se ha restringido la libertad de circulación. Solo en algunos casos se puede salir de casa. Son unas medidas excepcionales que tienen un buen fin y pensadas para el bien de todos.

Este jueves se empezó a recomendar a la población que en la medida de lo posible, evitara desplazamientos. Permanecer en nuestras casas es lo más seguro para evitar la propagación del virus. El viernes el anuncio ya se hizo oficial. ¿Qué sucedió el sábado? Se hicieron virales las imágenes de gente haciendo cola en los supermercados, coches subiendo en masa a la montaña y algunos huyendo a sus segundas residencias. Todo, poniendo en riesgo la salud del resto del personas. Por la noche, el presidente del Gobierno hacía oficial la obligación de confinamiento.

A través de los medios de comunicación y las redes sociales se ha podido observar la inconsciencia y la falta de solidaridad por parte de la población. ¿Por qué hacemos tan poco caso a las recomendaciones? ¿Por qué ni en momentos en los que se pone en riesgo la salud de personas que pueden perder la vida, como la de nuestros abuelos, actuamos como es debido? Lo que estamos viendo estos días no es el único ejemplo.

La poca atención a las alertas meteorológicas

Como comunicador de la información meteorológica, una de las labores que tenemos es la de informar al público cuándo unas condiciones meteorológicas pueden poner en riesgo la vida de las personas. Tanto la Agencia Estatal de Meteorología como Protección Civil acaban activando los avisos y alertas meteorológicas para que la población no resulte afectada por el fenómeno.

Gran ola
En meteorología tampoco se presta mucha atención a las alertas.

Mi experiencia me dice que la gente no hace caso a los avisos y a las alertas. En cada temporal de mar, por ejemplo, siempre hay gente acercándose peligrosamente a las rocas buscando la fotografía perfecta. Ante tal despropósito, los ayuntamientos acaban optando por cerrar los paseos marítimos con el único fin de que la gente no pase. Lo mismo pasa con la previsión de nevadas. Vehículos sin cadenas siempre tienen que ser rescatados.

Es difícil encontrar solo una explicación a por qué actuamos de esta manera. Una de las causas es la lejanía con la que vemos el peligro. “Esto no me puede pasar”, y acaba sucediendo. El problema es que cuando uno se da cuenta de la situación extrema en la que se encuentra, ya es demasiado tarde. También tiene que verla confianza que tenemos en ser rescatados por alguien, ya que nuestro país cuenta con una gran red de profesionales en este sentido. Esto hace que nos sintamos más seguros.

Vemos el cambio climático lejos

Con el cambio climático pasa una cosa muy parecida. Todos sabemos las graves consecuencias que está teniendo y que tendrá en un futuro, pero pocos hacemos algo. Lo vemos como algo muy lejano. El día que no podamos ir a esquiar porque no hay nieve, o que en agosto sea imposible pasear de día por el calor en el sur, lo veremos de otra manera. Lo sufriremos en nuestras carnes y nos hará reflexionar.

Con el tabaco también sucede algo muy parecido. Dejando aparte el tema de la adicción, que complica, y mucho, poder desprenderse de los cigarrillos, todos los fumadores saben que fumar es perjudicial para la salud y que acaba matando. Aún así, pocos son los que se ponen en manos de expertos para dejar de fumar, a pesar de saber que eso le va a recortar tiempo de vida.

Con este artículo solo quería reflexionar sobre el curioso comportamiento que tiene el ser humano ante situaciones de peligro. Es avisado por una multitud de canales de lo que está por venir y las consecuencias que puede tener, pero muchos hacen caso omiso. Desgraciadamente, luego siempre vieneel lamento por no haber prestado más atención a las recomendaciones de los expertos.