El preocupante efecto del calor extremo en las embarazadas: los médicos confirman el aumento de los partos prematuros
Un estudio internacional asocia el calor extremo y los partos prematuros, revelando que el 1,41% de los nacimientos estivales anticipados se vincula directamente a las altas temperaturas registradas en 13 países.

El calor excesivo puede provocar partos prematuros. Eso es lo que se desprende del estudio “The burden of premature births attributed to heat across 13 countries”, publicado en Environment International por un grupo de internacional de médicos y biólogos, y que cuantifica cómo el calor extremo y los partos prematuros mantienen un vínculo directo. Esta investigación, recogida por la web The Conversation y la Universidad de Valencia, supera las limitaciones de trabajos previos, circunscritos a localidades específicas, aportando una visión homogénea sobre este fenómeno.
Los científicos examinaron 36,6 millones de alumbramientos acontecidoe en verano entre 1979 y 2019 en 250 ciudades. La muestra abarca datos de Australia, Brasil, Canadá, Chile, Ecuador, Estonia, Israel, Italia, Japón, Paraguay, España, Suiza y Estados Unidos. Se aplicaron modelos matemáticos para medir las consecuencias provocadas por la temperatura en los días previos al nacimiento.
Estadísticas de nacimientos prematuros por altas temperaturas
Los registros médicos muestran que las jornadas con temperaturas estivales elevadas se vinculan directamente con un incremento del 2,8% en los partos pretérmino. Este porcentaje se eleva hasta el 3,8% cuando se registran picos térmicos severos.
¿Cuántos partos prematuros se deben realmente al calor en distintas partes del mundo? ¿Son todas las embarazadas igual de vulnerables? Un nuevo estudio ofrece las respuestas más completas hasta la fecha.
— The Conversation ES (@Conversation_E) May 25, 2026
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De acuerdo con el análisis de los indicadores demográficos, esta variable ambiental provoca una media de 855 alumbramientos prematuros por cada millón de nacimientos, lo que sitúa al factor climático como un elemento de peso en las estadísticas de la obstetricia actual.
Factores sociales y riesgo gestacional por calor
La situación socioeconómica determina el nivel de exposición de las mujeres embarazadas a las anomalías climáticas en entornos urbanos. Según el estudio, las estadísticas reflejan una mayor incidencia de partos adelantados en gestantes jóvenes, sin pareja, con niveles educativos básicos y rentas familiares bajas. Los primeros análisis sugieren, además, que el organismo de los fetos de sexo femenino presenta una susceptibilidad ligeramente superior ante las reacciones biológicas provocadas por el estrés térmico ambiental.

Las diferencias de ingresos económicos condicionan la calidad de las viviendas y la ubicación residencial en las ciudades. Las familias con menos recursos habitan frecuentemente en barrios con alta densidad constructiva y escasa vegetación, donde el pavimento retiene el calor durante las noches. La falta de sistemas de climatización en el hogar, sumada a los empleos que exigen esfuerzo físico al aire libre, desprotege por completo a este colectivo frente a las olas térmicas.
La desigualdad social actúa, por tanto, como un multiplicador de los riesgos ambientales durante el proceso de gestación. Las dificultades económicas limitan el acceso a mecanismos de defensa básicos, transformando el clima en un factor de exclusión sanitaria. Esta combinación de vulnerabilidad residencial y laboral explica por qué los efectos del calentamiento no se distribuyen de forma equitativa entre la población, afectando con dureza a los sectores desfavorecidos.
Mecanismos biológicos del adelanto del parto
El estudio advierte que las alteraciones en los plazos de la maternidad no se limitan a los bebés nacidos antes de la semana 37. Las investigaciones constatan que las tasas de alumbramientos aumentan un 3,66% en las semanas 37 y 38, mientras que el incremento es del 2,97% a partir de la semana 39 de gestación. Estos datos indican que el tramo comprendido entre las semanas 31 y 40 constituye el periodo de mayor fragilidad orgánica ante los picos de temperatura externa.

El déficit de agua reduce el caudal sanguíneo destinado a la placenta, lo que genera procesos de inflamación interna y estrés celular en el tejido uterino. Estas reacciones bioquímicas aceleran las modificaciones naturales del cuello de la matriz antes de tiempo. Además, el propio embarazo eleva el gasto calórico de la mujer debido al metabolismo fetal y al aumento de peso, lo que dificulta que los mecanismos de sudoración enfríen el cuerpo con eficacia
Estrategias de salud pública ante el cambio climático
Las predicciones del sector meteorológico indican que las temporadas de calor severo serán más duraderas y frecuentes en los próximos años. De no mediar intervenciones institucionales inmediatas, la evolución de la salud neonatal sufrirá un retroceso visible, amenazando las mejoras logradas por la medicina moderna en las últimas décadas.
Los centros hospitalarios y las consultas de atención primaria necesitan incorporar los factores ambientales en el historial de riesgo de las pacientes. El seguimiento de las embarazadas debe personalizarse con urgencia, prestando especial atención a quienes residen en viviendas precarias o desempeñan trabajos expuestos al Sol.
Las administraciones públicas tienen la obligación de transformar la planificación urbana mediante el incremento de zonas verdes y la apertura de refugios climáticos públicos. Así mismo, los datos de este estudio ofrecen argumentos científicos sólidos para endurecer las normativas de control sobre las emisiones de gases contaminantes. La vinculación entre el estado de la atmósfera y la salud de los recién nacidos exige decisiones políticas firmes en materia medioambiental.
Referencia de la noticia
Íñiguez, C., Salvador, C., Agay-Shay, K., Chang, H. H., de’Donato, F., Kim, Y., Konishi, S., Lavigne, E., Orru, H., Ragettli, M. S., Requia, W. J., Royé, D., Singh, T., Warren, J., Valdés, N., Armstrong, B., Gasparrini, A., Sera, F., Tobias, A., & Vicedo-Cabrera, A. M. (2026). The burden of premature births attributed to heat across 13 countries. Environment International, 212, 1-11. Article 110286. Advance online publication. https://doi.org/10.1016/j.envint.2026.110286
The Conversation Un nuevo estudio confirma que el calor debido al cambio climático aumenta el riesgo de partos prematuros en 13 países
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