El incendio de Fermoselle, Zamora, entra en fase crítica: el calor extremo y el viento complican cada avance

El calor extremo y el viento alimentan un incendio que mantiene en vilo a parte de la provincia de Zamora, mientras Castilla y León sigue en máxima alerta por el riesgo de nuevos focos.

Las altas temperaturas, el viento y la baja humedad están favoreciendo un comportamiento muy agresivo de las llamas
Las altas temperaturas, el viento y la baja humedad están favoreciendo un comportamiento muy agresivo de las llamas

El verano de 2026 continúa marcado por una intensa actividad incendiaria en España. Cuando los grandes fuegos de Madrid y Ávila comienzan a dar señales de estabilización, la atención se ha desplazado a Castilla y León, donde el incendio declarado en Fermoselle (Zamora) se ha convertido en el principal foco de preocupación.

Impulsado por las altas temperaturas, el viento y la baja humedad, el fuego continúa fuera de control y mantiene en alerta a los servicios de emergencia, mientras en la provincia de León también permanecen activos varios frentes, aunque de menor gravedad.

El incendio de Fermoselle sigue fuera de control

El incendio se declaró en la tarde del miércoles en el término municipal de Fermoselle, en pleno Parque Natural de Arribes del Duero. Su rápida propagación obligó a la Junta de Castilla y León a declarar el Índice de Gravedad Potencial (IGR) 2, el nivel que se activa cuando existe riesgo para la población y los bienes no forestales.

A primera hora de este jueves, el incendio continuaba sin ser estabilizado y ya afecta a más de 6.000 hectáreas, según las primeras estimaciones provisionales. No obstante, la superficie calcinada podría seguir aumentando, ya que el perímetro permanece activo y los equipos de extinción continúan trabajando para contener los principales frentes.

La evolución de las llamas ha obligado a ampliar las medidas de protección. A las doce localidades evacuadas durante la jornada del miércoles, Pinilla, Cibanal, Fornillos de Fermoselle, Formariz, Zafara, Mámoles, Palazuelo de Sayago, Cozcurrita, Badilla, Tudera, Argañín y Muga de Sayago, se han sumado este jueves Villar del Buey y Pasariegos, mientras que Fermoselle y Fariza permanecen confinadas.

En total, alrededor de un millar de personas se han visto afectadas por desalojos o confinamientos. Entre ellas figuran los usuarios de varias residencias de mayores, evacuados preventivamente a otros centros de la provincia para garantizar su seguridad.

La prioridad es proteger los núcleos urbanos

Durante toda la noche, los bomberos del Consorcio Provincial de Zamora han centrado sus esfuerzos en evitar que el fuego alcanzara las viviendas de Fermoselle y Palazuelo de Sayago, dos de los municipios más amenazados por el avance de las llamas.

El operativo movilizado es uno de los más importantes del verano en Castilla y León. En las labores de extinción participan técnicos, agentes medioambientales, cuadrillas terrestres, autobombas, maquinaria pesada, medios aéreos y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), además de refuerzos llegados desde otras comunidades autónomas.

Las características del terreno complican notablemente los trabajos. Los profundos cañones y barrancos del Parque Natural de Arribes del Duero dificultan el acceso terrestre y obligan a depender en gran medida de los medios aéreos durante las horas de luz.

El viento y el calor juegan a favor del fuego

Las previsiones meteorológicas para este jueves no invitan al optimismo. Las temperaturas continúan siendo muy elevadas, la humedad relativa permanece en valores muy bajos y se esperan nuevas rachas de viento que podrían favorecer reactivaciones y dificultar la consolidación del perímetro.

La vegetación, muy seca tras semanas de calor intenso y ausencia de precipitaciones significativas, facilita una propagación muy rápida de las llamas
La vegetación, muy seca tras semanas de calor intenso y ausencia de precipitaciones significativas, facilita una propagación muy rápida de las llamas

Precisamente esta combinación de factores explica el comportamiento extremo del incendio desde sus primeras horas. La vegetación, muy seca tras semanas de calor intenso y ausencia de precipitaciones significativas, facilita una propagación muy rápida de las llamas y aumenta la intensidad del fuego.

León mantiene varios focos bajo vigilancia

Mientras Zamora concentra la mayor parte de los medios de extinción, la provincia de León también permanece en vigilancia por distintos incendios declarados en los últimos días. Aunque ninguno presenta actualmente la gravedad del incendio de Fermoselle, los servicios de emergencia mantienen un importante despliegue para evitar que las altas temperaturas y el viento favorezcan nuevos avances o reproducciones.

La situación refleja que, pese a la mejor evolución de otros grandes incendios registrados durante la última semana en España, el riesgo sigue siendo muy elevado en buena parte del noroeste peninsular.

Las autoridades insisten en extremar la precaución y evitar cualquier actividad susceptible de originar nuevos incendios, ya que las condiciones meteorológicas continúan siendo muy desfavorables. Con el calor extremo instalado sobre gran parte del país y una vegetación especialmente seca, cualquier chispa puede derivar en un incendio de rápida propagación, como está ocurriendo en Zamora.