Uno de los yacimientos de cuarzo rosa más importantes del mundo se encuentra bajo las calles de un pueblo extremeño
Bajo la dehesa cacereña se esconde uno de los yacimientos de cuarzo rosa más valiosos de Europa, un tesoro geológico que cambió la historia de Oliva de Plasencia.

En plena dehesa extremeña, en el municipio cacereño de Oliva de Plasencia, existe una calle llamada Cuarzo Rosa. Y es que bajo su suelo se localiza uno de los yacimientos de cuarzo rosa de mayor calidad de Europa y uno de los más relevantes del mundo por pureza y volumen.
Mientras países como Brasil o Madagascar dominan el mercado internacional de esta gema, España cuenta con un enclave singular cuya historia combina geología, emprendimiento familiar y una oportunidad pendiente de desarrollo turístico.
Un hallazgo accidental en 1967
El descubrimiento del yacimiento se remonta a 1967. El geólogo Jesús Balmaseda Guerrero buscaba uranio en la zona cuando identificó una formación pegmatítica con una concentración excepcional de cuarzo rosa. La calidad del material, color intenso, homogeneidad y escasa fracturación, permitió reconocer de inmediato su potencial gemológico.
CUARZO: el mineral que mueve tu mundo.
— Museo Geominero (@MuseoGeominero) November 17, 2025
El más abundante de la corteza, capaz de vibrar con una precisión que mide tu tiempo ️.
Sin él, no habría relojes de cuarzo, móviles, chips ni vida digital tal como la conocemos.
Además, nos regala amatistas, citrinos, cuarzo rosa... pic.twitter.com/aAyMeGo62j
Tras solicitar el correspondiente permiso de investigación y, posteriormente, la concesión de explotación, el proyecto se consolidó décadas después. La mina estuvo operativa aproximadamente entre 1986 y 1996 y supuso un impulso económico notable para la localidad.
Durante aquellos años se generaron numerosos puestos de trabajo en un municipio pequeño, donde la actividad minera se convirtió en motor temporal de desarrollo.
Un yacimiento europeo singular
El cuarzo rosa es una variedad de dióxido de silicio cuyo característico color se debe a inclusiones microscópicas y defectos estructurales en la red cristalina. Aunque existen múltiples yacimientos en el mundo, no todos ofrecen calidad gemológica.

Según la familia propietaria, solo tres enclaves comparten características similares por volumen y pureza, Brasil, Madagascar y Oliva de Plasencia. Existen otros depósitos en Europa, pero no alcanzan la misma calidad en intensidad cromática ni en homogeneidad del material.
Un futuro ligado al turismo geológico
Treinta años después del cierre, el objetivo ya no es reabrir la explotación minera. La experiencia demostró su impacto económico, pero también las limitaciones ambientales. Reanudar la extracción supondría una alteración significativa de la dehesa, un ecosistema emblemático de Extremadura.
La nueva propuesta pasa por transformar el yacimiento en recurso turístico y cultural. El proyecto, ya redactado, presentado y aprobado, plantea habilitar un espacio expositivo que explique la geología del cuarzo rosa, sus aplicaciones y su historia local.
Además, se contempla ofrecer formación en técnicas de tallado, vinculando patrimonio natural y artesanía. El planteamiento responde a una tendencia creciente, la del turismo que busca experiencias auténticas, con identidad y relato propio. Y pocos municipios europeos pueden presumir de albergar un yacimiento de estas características.
Oliva de Plasencia aspira así a convertir su singularidad geológica en motor de desarrollo sostenible. No como mina activa, sino como enclave de divulgación científica, memoria industrial y artesanía especializada. El cuarzo rosa extremeño representa una rareza estratégica, es un recurso mineral de alta calidad que, más allá de su valor económico, forma parte del patrimonio geológico español y ofrece una oportunidad para reactivar el territorio desde el conocimiento y la identidad local.
No te pierdas la última hora de Meteored y disfruta de todos nuestros contenidos en Google Discover totalmente GRATIS
+ Seguir a Meteored