António Guterres, secretario general de Naciones Unidas: "nos acercamos cada vez más a un mundo inhabitable"

La pérdida de biodiversidad, la contaminación y el cambio climático están empujando al planeta hacia un escenario cada vez más peligroso. António Guterres advierte de que más de un millón de especies afrontan riesgo de extinción y reclama medidas urgentes.

El planeta se enfrenta a una triple amenaza: las consecuencias del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación.
El planeta se enfrenta a una triple amenaza: las consecuencias del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación.

«Nos acercamos cada vez más a un mundo inhabitable». Con esa grave advertencia, António Guterres trata de concienciar sobre una crisis ambiental que va mucho más allá del aumento de las temperaturas.

Aprovechando la Cumbre de Líderes sobre Biodiversidad celebrada esta semana en Ereván, Armenia, en vísperas de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP17), el secretario general de Naciones Unidas ha vuelto a reclamar medidas urgentes para proteger la biodiversidad, en un momento en el que más de un millón de especies se enfrentan al riesgo de desaparecer.

En su mensaje Guterres ha recordado que la naturaleza proporciona recursos esenciales para la supervivencia humana: desde los alimentos y el agua hasta el aire que respiramos. Sin embargo, las actividades humanas están deteriorando los ecosistemas que sostienen esa red de vida.

Una triple crisis planetaria

El dirigente de la ONU ha señalado tres amenazas para el planeta que están estrechamente relacionadas: el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación. Esta denominada triple crisis planetaria no actúa de forma aislada. El deterioro de los ecosistemas puede agravar los efectos del calentamiento global, mientras que la contaminación y la destrucción de hábitats reducen la capacidad de la naturaleza para recuperarse.

En Europa, entre el 20 % y el 35 % de las poblaciones de abejas, imprescindibles para la polinización, desaparecen cada año.
En Europa, entre el 20 % y el 35 % de las poblaciones de abejas, imprescindibles para la polinización, desaparecen cada año.

La cifra que acompaña a la advertencia de Guterres refleja la magnitud del problema: más de un millón de especies animales y vegetales están amenazadas de extinción, según las estimaciones científicas que maneja Naciones Unidas.

La desaparición de especies no solo supone una pérdida de patrimonio natural: también puede alterar procesos ecológicos de los que dependen la agricultura, la disponibilidad de agua y la estabilidad de los ecosistemas.

Entre los factores que impulsan esta crisis se encuentran el cambio de uso del suelo, la destrucción de hábitats, la sobrepesca, el sobrepastoreo y la expansión de especies invasoras. A estas presiones se suman el empleo excesivo de fertilizantes y pesticidas, los plásticos y los metales pesados, que contaminan los entornos terrestres y acuáticos.

Los compromisos internacionales no avanzan al ritmo necesario

La COP17, prevista del 19 al 30 de octubre de 2026 en Ereván, constituye una cita decisiva para evaluar los avances del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, acordado en 2022. El plan establece objetivos internacionales para frenar y revertir la pérdida de naturaleza, entre ellos proteger el 30 % de las tierras y los mares del planeta para 2030.

Desde la aprobación del acuerdo, cerca del 90 % de los países participantes en el convenio internacional sobre biodiversidad ha establecido objetivos nacionales. Sin embargo, Naciones Unidas advierte de que persisten importantes carencias en su aplicación, especialmente en cuestiones relacionadas con la financiación y la cooperación entre países.

De hecho, un informe de la ONU publicado el pasado 15 de octubre alerta de que menos de la mitad de los objetivos nacionales destinados a proteger plantas, animales y ecosistemas se encuentran en vías de cumplimiento. Un diagnóstico que evidencia la distancia entre los compromisos políticos y las medidas que se están ejecutando sobre el terreno.

El lince ibérico es uno de los felinos más amenazados del mundo. Su población ha ido recuperándose gracias a programas de conservación, pero aún sigue vulnerable.
El lince ibérico es uno de los felinos más amenazados del mundo. Su población ha ido recuperándose gracias a programas de conservación, pero aún sigue vulnerable.

Por eso, para Guterres, el acuerdo internacional constituye un punto de partida, pero no basta con fijar metas. Los gobiernos deben acelerar las actuaciones, movilizar recursos económicos y garantizar que las medidas adoptadas se traduzcan en resultados verificables.

Proteger la naturaleza para garantizar el futuro

La advertencia sobre un mundo inhabitable también plantea una cuestión de justicia social. Las comunidades más vulnerables suelen disponer de menos recursos para afrontar las consecuencias de la degradación ambiental, aunque no siempre sean las principales responsables de provocarla. La pérdida de cosechas, la escasez de agua y la destrucción de medios de vida pueden agravar las desigualdades existentes y aumentar la presión sobre poblaciones que ya viven en condiciones difíciles.

Estudios recientes elevan a más de 4.400 millones el número de personas en el mundo que carecen de acceso a agua potable segura.
Estudios recientes elevan a más de 4.400 millones el número de personas en el mundo que carecen de acceso a agua potable segura.

La respuesta, por tanto, exige la implicación de gobiernos, empresas y ciudadanía. La conservación de los espacios naturales, la restauración de ecosistemas degradados, una agricultura más sostenible y la reducción de la contaminación forman parte de las soluciones. También resulta esencial revisar las ayudas e incentivos que favorecen actividades perjudiciales para el medio ambiente.

El secretario general de Naciones Unidas ha resumido la urgencia del momento con una idea clara: todavía es posible cambiar de rumbo, pero hacen falta más acción, rapidez y voluntad política. La COP17 deberá medir hasta qué punto los países están dispuestos a convertir sus promesas en políticas efectivas antes de que se produzcan daños irreversibles.

Referencia de la noticia

Naciones Unidas. (2026). Guterres insta a acelerar las medidas y la financiación para detener la pérdida de biodiversidad.