Brusco cambio de tiempo en la Península, ilustrado con imágenes del jardín meteorológico del observatorio de Toledo.
Brusco cambio de tiempo en la Península, ilustrado con imágenes del jardín meteorológico del observatorio de Toledo.
Las predicciones estacionales son predicciones a largo plazo, por tanto su fiabilidad es mucho menor y debemos tomarlas como tendencias de la variable utilizada, habitualmente temperatura y precipitación.
Video homenaje a Tim Samaras, uno de los caza tormentas más conocidos en Estados Unidos e inventor de una cámara blindada para poder grabar, desde diversos ángulos, a uno tornado.
Para poder medir lo más realmente posible la temperatura del aire se utilizan garitas meteorológicas, la de la imagen es del tipo Stevenson, construida de madera y de doble persiana.
Cambios de tiempo en la primavera, días claros y soleados con jornadas grises y precipitaciones, tanto de lluvia como de nieve.
Nieves a finales de mayo en el sistema Central debido a situaciones del norte en este mes y que explica el refrán de "cuando marzo mayea, mayo marcea".
Crecimiento de grandes tormentas en el estado norteamericano de Oklahoma, en el límite de dos masas de aire, una fría y otra caliente, que al mezclarse dan lugar a un crecimiento explosivo.
Una de las herramientas que se utilizan para el seguimiento de los tornados es el radar Doppler y las imágenes que genera, cuando se observa una deformación en forma de espiral o coma nos avisa del posible nacimiento de un tornado.
El tornado que afectó a la localidad de Moore, en Oklahoma Estados Unidos, finalmente alcanzó la máxima intensidad en la escala Fujita, F 5, lo que implica vientos sostenidos de 330 km/h con rachas que superan los 400 km/h.
Publicación del seminario de Historia y Clima realizado en 2013 en la universidad de Alicante y que lleva por título Clima, naturaleza y desastre de España e Hispanoamérica durante la edad moderna.
La curva de Keeling nos representa el continuo aumento de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera desde que se empezó a medir en 1958 en el observatorio del monte Mauna Loa en Hawaii.
En primavera son habituales los cambios del tiempo y la llegada de aire frío que hace que el tiempo se inestabilice, con descenso térmico, precipitaciones y rachas de viento fuertes.