En el mes de enero de 2015 se formó un huracán de categoría 1 en aguas del Atlántico Norte. Apenas existen precedentes de la formación tan temprana de un ciclón tropical en esa cuenca oceánica. Aparte de esa singularidad, el citado huracán adoptó una trayectoria muy atípica, desplazándose en sentido Sur-Norte