Una "plaga" de caracoles africanos gigantes que representan riesgos potenciales para la salud de los humanos está causando alarma en Venezuela, donde las lluvias sostenidas han facilitado su proliferación. Las primeras colonias del caracol subsahariano Achatina fulica fueron descubiertas a principios de noviembre a orillas del lago de Maracaibo, en el occidente de Venezuela