Si deseas ver lenticulares en acción, serenamente, mientras el flujo del aire se abate sobre las montañas, más allá donde la vista alcanza o si deseas ver como tranquilamente las nubes se pasean sobre los montes del Pirineo, entonces alza la cabeza, activa tus altavoces y escucha la voz musical de la montaña. Y todo gracias a la paciencia y buen hacer de Fernando.