Esta bella imagen fue capturada el martes 14 de junio de 2016, por el Diego Aloi, trabajando como parte del equipo de ingeniería local en la estación de Malargüe.
Esta bella imagen fue capturada el martes 14 de junio de 2016, por el Diego Aloi, trabajando como parte del equipo de ingeniería local en la estación de Malargüe.
Una de las causas: las aguas profundas del Antártico suben a la superficie y evitan que la Antártida se caliente
En la actualidad, los estudios de cambio climático incluyen un fuerte componente de gestión de riesgo asociado a la adaptación, como respuesta al aumento de eventos hidrometeorológicos y climáticos cada vez más severos (IPCC, 2014).
Usando un nuevo método basado en satélites, los científicos de la NASA, la oficina del Medio Ambiente y el Cambio Climático de Canadá, y dos universidades han localizado 39 importantes fuentes artificiales no declaradas y emisoras de dióxido de azufre, SO2.
El astronauta de la ESA Tim Peake tomó esta imagen desde la Estación Espacial Internacional durante su misión de seis meses “Principia”.
Se comenta un episodio de calimas muy intensas que tuvo lugar en la Península Ibérica en febrero de 2016. La presencia de una borrasca situada entre el Golfo de Cádiz y Canarias inyectó una gran cantidad de polvo sahariano sobre la Península.
Las tormentas de polvo sobre el Mar Rojo no son infrecuentes. Este mar, después de todo, está rodeado de desiertos.
Es una de las maravillas de la ciencia que algunas de las cosas más pequeñas de nuestro planeta pueden tener un gran efecto en nuestros sistemas de la Tierra. NAAMES se dedica a estudiarlas.
La expedición científica JC134 del Royal Research Ship James Cook, organizada por el NIOZ Royal Netherlands Institute Ford Sea Research y en la que ha participado el investigador ICREA del ICTA-UAB, Antoni Rosell, en España, pretende estudiar los procesos de transporte y deposición del polvo procedente del desierto del Sahara y de incendios en África para determinar su importancia en la regulación del clima del planeta y los ecosistemas marinos.
El tamaño varía desde las pequeñas gotas de llovizna, con un diámetro de apenas décimas de milímetro, hasta los grandes goterones de los chubascos, con un diámetro máximo de 6 milímetros, pasando por las gotas normales de lluvia, con un diámetro de entre 1 y 2 milímetros.
Actividades escolares de tipo meteorológico de altos vuelos en el Colegio Virgen de la Vega, Benavente
Descubrimientos recientes en la alta atmosfera que afectan a la calidad de las señales del sistema GPS