El canal francés Metèo asegura que hay un 70 % de probabilidades de que la ausencia de verano en Europa occidental.
El canal francés Metèo asegura que hay un 70 % de probabilidades de que la ausencia de verano en Europa occidental.
Los cambios climáticos iniciados hace 11 millones de años quedaron grabados en el esmalte dental de los herbívoros
El 28 de mayo de 1863 un huracán que azotó el noroeste de Florida, matando al menos 72 personas. Se ha cumplido su 150 aniversario.
La predicción estacional se basa en el modelo de predicción estacional del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo (ECMWF) y otros modelos procedentes de otros centros.
La reducción del riesgo de desastres constituye el eje central de la misión de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y de los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales (SMHN), ya que más del 90% de los desastres están vinculados a peligros relacionados con el tiempo, el clima y el agua. Se prevé que el cambio climático traiga consigo un incremento de la intensidad y frecuencia de algunos de esos peligros. Por ello, la OMM participa activamente en la sesión de la Plataforma Mundial para la Reducción del Riesgo de Desastres (19 a 23 de mayo de 2013).
Módulo de enseñanza por Internet sobre el tama e inglés
MedCOF(Mediterranean Climate Outlook Forum) es una iniciativa que permitirá coordinar predicciones estacionales para el norte de África y la Europa mediterránea occidental.
La revista Weatherwise le dedicó un artículo especial y en abierto al súper huracán Sandy con excelentes gráficos.
El Laboratorio Nacional de Tormentas Severas, el NSSL, está usando de forma experimental un modelo de Ensemble probabilístico de Mesoescala. En vez de disponer de un escenario o un modelo de predicción se disponen de varios escenarios de evolución.
Los científicos dan su veredicto en los trabajos de investigación revisados por pares sobre la pregunta anterior y otras más.
Día interesante desde el punto de vista convectivo y del tipo de organización de la convección.
Ya en 1896, el científico sueco Svante Arrhenius lanzó la hipótesis que los cambios en la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra podrían alterar las temperaturas superficiales.