En 1997, la NASA y la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA), pusieron en marcha la Misión de Medición de Lluvias Tropicales (TRMM) para aprender más sobre el papel de las lluvias tropicales en los ciclos del agua y de la energía de la Tierra. En órbita de 35 ° Norte y 35 ° Sur, el satélite lleva el primer radar de precipitación espacial y un generador de imágenes de microondas diseñados para observar la lluvia tropical moderada-intensa.