El 30 de noviembre concluye oficialmente la temporada de huracanes en el Atlántico, siendo la estación de 2024 más activa de lo normal, pero eso no significa que no pueda haber desarrollo de tormentas tropicales y huracanes después de esa fecha.
El 30 de noviembre concluye oficialmente la temporada de huracanes en el Atlántico, siendo la estación de 2024 más activa de lo normal, pero eso no significa que no pueda haber desarrollo de tormentas tropicales y huracanes después de esa fecha.
Por primera vez, los investigadores han cuantificado las emisiones globales de un gas de azufre producido por la vida marina, revelando que enfría el clima más de lo que se pensaba, especialmente en el Océano Austral.
¿Cómo afectará un mundo más cálido a la actividad de las tormentas tropicales y huracanes en el Atlántico Norte? Los científicos tratan de responder a estas preguntas en un estudio reciente de la NOAA: todo, menos normal.
Las borrascas que se profundizan rápidamente en un proceso de ciclogénesis explosiva han sido noticias en el mes de noviembre de 2024 en el Pacífico Nororiental y el Atlántico Norte: son los ciclones "bomba". ¿Están aumentando con el cambio climático antropogénico?
La temporada de huracanes del Atlántico de 2024, que termina oficialmente el 30 de noviembre, mostró una actividad superior a la media, con un aumento récord tras una pausa en la temporada alta.
Las estaciones meteorológicas pueden ser un buen regalo de Navidad o Reyes para muchos aficionados que quieran internarse en el mundo de la observación y medición de parámetros meteorológicos. El experto Gerardo Abío Morales nos recomienda algunas de ellas.
Por primera vez, los científicos han logrado tomar una imagen ampliada de una estrella moribunda en una galaxia fuera de nuestra propia galaxia, Vía Láctea.
Los efectos de una activa borrasca harán que un frente frío se desplace por el Mar Negro con entrada de vientos del norte con primeras nevadas; después Turquía sufrirá las consecuencias de las fuertes nevadas de tipo "efecto lago" realzadas por la orografía: una "Filomena a la turca"
Un estudio de Climate Central muestra que el cambio climático aumentó la intensidad de la mayoría de los huracanes del Atlántico entre 2019 y 2023 y de cada tormenta tropical en 2024.
La borrasca experimentó caídas de presión en su centro como para experimentar un proceso de ciclogénesis explosiva a la vez que pudo en marcha un río atmosférico de categoría 4-5 que generó fuertes impactos en la costa noroeste de los EE.UU.
El Atlántico Norte se activa de forma notoria con la generación de varias borrascas profundas. Dos de ellas podrían sufrir un proceso de profundización muy rápida o ciclogénesis explosiva y que, de forma indirecta, podrían afectar a zonas de España. Una de ellas será histórica.
Una poderosa borrasca en ciclogénesis explosiva podría llevar asociado un río atmosférico de categoría 4-5 cargado de humedad extrema que podría dejar abundantísimas lluvias y generar inundaciones en zonas del oeste de los EE.UU. continentales.