Concurso de Meteorología y Climatología

Desde la costa cantábrica y dirigiéndonos hacia el sur, atravesamos las montañas, valles y llanadas alavesas, para llegar a la Rioja alavesa. En el centro de esta comarca y a una altura de 635 metros sobre el nivel del mar se encuentra Laguardia.

“Estación Meteorológica”
Primer accésit
“Estación Meteorológica”
I.E.S. Samaniego Laguardia. Rioja Alavesa

MEMORIA

Larraitz Fernández
Lorea Garrido
Imanol Irazu
Virginia Jalón
Marixa Monje
Sarai Pascual
Delia Ramírez
Laura Viñegra

Profesora coordinadora: Nelly Muñoz Pinillos ([email protected])

http://www.fecyt.es/

Notas preliminares de la RAM. Queremos agradecer a la profesora y coordinadora del grupo, Dña. Nelly Muñoz Pinillos su amabilidad por permitirnos reproducir el magnífico trabajo realizado por el grupo de alumnos de dicho colegio. De la misma forma agradecemos a la FECYT (Fundación Española para la Ciencia y Tecnología) la organización de los eventos y actividades que se han llevado a cabo para difundir la meteorología y climatología durante el 2004. Muestra de ello es el trabajo que os mostramos aquí, Primer Accésit de dicho concurso. De la FECYT hemos tenido, también, el permiso de reproducción.

Desde la costa cantábrica y dirigiéndonos hacia el sur, atravesamos las montañas, valles y llanadas alavesas, para llegar a la Rioja alavesa. En el centro de esta comarca y a una altura de 635 metros sobre el nivel del mar se encuentra Laguardia. Localidad dónde se ubica nuestro instituto, que en otros tiempos fue un hospital infantil regentado por monjas mercedarias; aquí es donde hemos colocado nuestra particular estación meteorológica.

Fuente: E.R.Urrestarazu
Fuente: E.R.Urrestarazu

Organización del grupo

Lo primero que realizamos fue una reunión en la que analizamos las bases y las actividades que había que desarrollar. Dos de nosotros estamos matriculados en la asignatura de Historia del Arte, por ello pensamos que el enfoque podía ser original, si buscábamos un punto de unión entre las dos asignaturas: Arte y Geografía, y el trabajo que solicitaba la Fundación Española de Ciencia y Tecnología.

Nos repartimos las tareas

  • Crear un “Diario” en el que iríamos incluyendo los apuntes de las mediciones (2 diarias) en una tabla creada para ese fin, y todas las sugerencias del grupo.
  • Comprar los materiales necesarios para elaborar la garita del termómetro y el pluviómetro.
  • Construir nuestra estación metereológica durante los recreos.
  • Designar a los encargados de realizar las fotografías, siendo fieles al espíritu de las bases, y por supuesto, seleccionar el lugar adecuado dentro del recinto del instituto para colocar los aparatos.
  • Repartir entre nosotros, cómo y quién, realizaría las dos tomas diarias, y se encargaba de pasar los datos de las mediciones al formulario de la página web del concurso.
  • Realizar un seguimiento de los mapas del tiempo durante la semana de la toma de datos. Acordamos recortar y comentar todos los días la situación atmosférica utilizando la prensa local y nacional.
  • Durante la semana posterior seguir haciéndolo para constatar cambios, pero esta vez escuchando los partes del tiempo de distintos informativos televisivos.
  • Hablar con personas mayores del pueblo para sacar información acerca de lugares o aspectos relacionados con el tiempo y nuestra zona que pudiéramos aplicar al informe.
  • Y por último, diseñar la presentación; Cómo presentar las imágenes y cómo enviar el trabajo.

A diario

Todas estas tareas las teníamos que desarrollar sin interferir demasiado en el horario lectivo. Para empezar teníamos que construir la estación meteorológica, nos parecía complicado, pero resultó más fácil de lo que pensábamos: un taladro, unos tornillos, pintura, y acabado. Tuvimos que utilizar madera para los postes porque no hubo forma de encontrar aluminio de las medidas requeridas.

La primera decisión fue buscar un emplazamiento adecuado, encontrar un lugar despejado dentro del recinto del centro, y nos dimos cuenta que en el patio, que es el espacio más grande, no podía ser porque al salir todos los grupos, peligraba. Nos quedaban dos opciones -las dos viñas- porque en la zona de los castaños no era adecuado. De las dos viñas elegimos una, porque la que estaba en el lateral quedaba encajada entre el propio edificio del instituto y la valla del cementerio. No nos quedó otra posibilidad que situarlo en la viña de abajo, después de pedir permiso al profesor de enología.

Colocamos el termómetro orientado al norte, a metro y medio del suelo; lo mismo hicimos con el pluviómetro. Hay un muro de piedra bajo, alejado al menos doce metros.

Nos surgió una duda antes de comenzar la semana de las mediciones: ¿Cómo saber la cantidad de lluvia caída si el fin de semana -sábado y domingo- el centro permanece cerrado? ¿Anotaríamos el lunes la cantidad de dos días? Al final no hizo falta ninguna de las alternativas que habíamos buscado, sencillamente no llovió.

Llegó la semana de las mediciones:

datosLunes 22Martes 23Miércoles 24Jueves 25Viernes 26
T. Cº
5´4 ºC4´3ºC2´2 ºC0 ºC1ºC
8´5ºC10´4ºC7´5ºC6´8ºC2´3ºC
P mm
00000
00000
Nubosidad
8/88/88/88/88/8
8/88/8strong>8/80despejado8/8
Meteoros
nieblanieblanieblaniebla
escarcha
niebla
brumanieblabruma----niebla

Observando los datos de las mediciones el elemento que destaca por encima de todos los demás es la NIEBLA, ella ha sido la protagonista principal durante toda la semana. Solamente el jueves, a partir de la una de la tarde, la niebla se disipó y el cielo quedó totalmente despejado. Las tardes del martes, miércoles y jueves desapareció, pero a partir de las siete ocho de la noche volvíamos a estar rodeados de una niebla mucho más densa que la matinal. El viernes amanecimos envueltos de nuevo en niebla.

Las temperaturas son las propias de la estación invernal en nuestra zona -bajas-, pero fueron disminuyendo a lo largo de la semana encontrándonos en la primera toma del jueves 0º C., y escarcha, lo que indica que aquella noche la temperatura había bajado a menos de 0 º C. De lunes a viernes, en la primera toma a las nueve de la mañana, la diferencia es de 4’5 º C. Lógicamente en las segundas tomas las temperaturas son más altas, pues se realizaban a las 13,45 de la tarde, así como podemos apreciar el descenso de temperaturas según va avanzando la semana comenzando el lunes con 8´5º C, el martes 10´5º C. y bajando el viernes a 2´3º C.

Respecto a las precipitaciones muy poco que comentar: no llovió.

No hemos podido observar nubes, ni clasificarlas, hemos estado totalmente envueltos en niebla, manteniéndose de forma persistente a lo largo de la semana de mediciones. Lo que si hemos constatado es la enorme humedad de la atmósfera.

Mapas del tiempo

Con la observación de los mapas del tiempo recogidos durante la semana, y analizando las situaciones sinópticas, podemos explicar estas nieblas. Observamos en superficie un anticiclón centrado en Francia, con la isobara de 1030 mb en su núcleo el día 24 de noviembre, que abarca bajo su radio de acción, a toda la Península Ibérica. Se trata de un anticiclón térmico, es decir: hay estabilidad. Ésta fue la causa de que no se recogiera ninguna precipitación en nuestras mediciones.

Si analizásemos las mínimas, y pudiéramos compararlas con otras mínimas de estaciones a mayor altitud, confirmaríamos que se ha producido una inversión térmica, ya que al estar situados entre el valle del Ebro y la Sierra de Cantabria nuestros valores serían inferiores a los de los puntos elevados.

Al final de la semana el anticiclón se iba desplazando hacia el este, y se iba aproximando una borrasca -baja presión- por el oeste, acompañada de un frente que anunciaba cambios, como hemos podido corroborar a partir del sábado día 27.

Por fin se anunciaron lluvias, y llovió.

Fuente: “El Corrreo” 24 de Noviembre 2004
Fuente: “El Corrreo” 24 de Noviembre 2004

El Efecto Föehn

El lunes, al volver al instituto, pudimos verificarlo (0´50mm). La atmósfera era totalmente distinta. Teníamos detrás de nosotros vistiendo a la montaña el fenómeno más conocido y habitual de la zona, no por ello menos espectacular, sorprendente, y bello: “El norte”, “el manto” “el manto de la virgen”, “el cejo”, o la “capa del norte” son sobrenombres del efecto Foehn, presente en nuestras vidas de forma casi constante.

Las masas de aire procedente del Atlántico cargadas de humedad, al llegar a la barrera orográfica que tenemos a la espalda -Sierra de Cantabria- se ven obligadas a ascender. El vapor de agua que contiene se enfría y condensa, dando lugar a precipitaciones en el lado de la montaña por el que asciende el aire, barlovento -cara norte-. Pasada la cumbre, el aire comienza a descender, se recalienta, y produce la sequedad en el lado por el que desciende sotavento –cara sur- donde está situada La guardia.

Si subimos a la cumbre se agravan las diferencias. Son dos paisajes totalmente distintos: al norte, bosque de hayas y robles; al sur, en nuestra ladera, vamos descendiendo hacia el Ebro rodeados de viñedos. Por tanto, la sierra nos protege de las masas cargadas de humedad que llegan del Atlántico.

Arte y Geografía

La imagen típica de nuestro pueblo es el perfil de sus murallas de piedra adaptadas al cerro que dibujan, teniendo como telón de fondo la Sierra de Cantabria con las nubes descolgándose sobre ella, produciendo el “manto” blanquecino referido.

Es una imagen, sugerente y poderosa, un fenómeno atmosférico que transforma y embellece nuestra tierra, y nuestros días.

Hemos buscado imágenes en la Historia del Arte que reflejan situaciones atmosféricas similares a las que hemos tenido los días de las mediciones, imágenes presididas por la niebla, con ambientes cargados de humedad como en algunas obras de Leonardo da Vinci, Monet, Pisarro, Turner, Friedrich , etc.

Nuestra intención es demostrar que el estado de la atmósfera, el tiempo, influye en más aspectos de nuestras vidas de los que pensamos. No solamente tiene repercusiones económicas (en nuestra tierra el cultivo del viñedo) sino que llega a potenciar una sensibilidad especial, y un gusto por lo cambiante, como lo demostraron escritores y artistas de todas las épocas.

Recorrer a diario el camino de casa al instituto con este paisaje, deja una huella difícil de olvidar.

También, la sabiduría popular atiende todo lo relacionado con el tiempo. En nuestro pueblo hemos encontrado que en el paseo El Collado, desde dónde se puede apreciar toda la Sierra de Cantabria, con el León Dormido al fondo, y desde dónde casi se tocan las nubes cuando caen por la montaña, hay un árbol al que se conoce como “El Pulmonías”, llamado así, por ser el más expuesto al norte, a sus fríos y húmedos vientos, y a las consecuencias del Efecto Föehn.

El retrato de todos nosotros con “El Pulmonías” pretende ser un homenaje a todas las personas mayores que siguen atendiendo a lo que les cuenta el tiempo... a lo largo del tiempo.

Una maqueta del trabajo puedes bajártela desde aquí.

Esta entrada se publicó en Reportajes en 15 Abr 2005 por Francisco Martín León

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