“Efecto Ártico”

(*) ¿Un ciclo natural en el Atlántico Norte? Erik QuirogaAmbientalistaEl reciente informe de Evaluación del Impacto Climático en el Ártico (ACIA) del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambi...

(*) ¿Un ciclo natural en el Atlántico Norte?

Erik Quiroga

Ambientalista

El reciente informe de Evaluación del Impacto Climático en el Ártico (ACIA) del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente realizado por más de 300 científicos, concluye que debido al aumento de la emisión de gases de efecto invernadero generados por el hombre, es probable el aumento de la temperatura de tres a nueve grados centígrados en los siguientes 100 años, con veranos libres de hielo en el circulo polar ártico para finales del presente siglo. De acuerdo a la Organización Meteorológica Mundial (OMM) el actual calentamiento global comenzó en 1976, cuando la temperatura aumentó a un ritmo tres veces mayor de lo previsto, de prolongarse hasta finales del presente siglo los cálidos veranos, como indica el estudio, estaríamos ante un periodo excepcionalmente cálido sin precedentes en milenios un calentamiento global sostenido de mas de cien años de duración”

En las conclusiones del mencionado informe, se incluye la posibilidad de que los veranos extremos, paradójicamente puedan causar un enfriamiento repentino en la costa Este de Norteamérica y en Europa, ocasionado por el deshielo ártico que afectaría la deriva de la cálida corriente del Golfo.

Un circulo polar ártico libre de hielo significaría el derretimiento de gran parte del glaciar de Groenlandia, lo cual precipitaría grandes volúmenes de agua dulce sobre la Corriente de Labrador afectando su densidad, en la actualidad su mayor peso especifico hace que se hunda y forme una corriente de profundidad que se desplaza al hemisferio sur, dejando pasar la cálida Corriente del Golfo, lo que hace mas benigno los inviernos en el Este de Norteamérica y Europa Occidental. La Corriente del Labrador, mas liviana, no podrá cruzar la Corriente del Golfo por debajo y avanzar hacia el Sur, sino que desviaría la mencionada corriente cálida, seguiría hacia el norte se expandiría por el océano y enfriaría el Atlántico Norte.

Según la oceanógrafa Ruth Curry del el Instituto Oceanográfico Woods Hole de Cabo Cod, Massachussets, una reciente evidencia sobre un cambio climático repentino a causa de la detención de la circulación termohalina, ocurrió a finales de la década de los sesenta, cuando una enorme burbuja de agua dulce apareció frente a la costa este de Groenlandia, probablemente como resultado de una gran descarga de hielo en el Atlántico Norte en 1967. Conocida como la Gran Anomalía Salina, derivó hacia el sur, y se ubicó en el Atlántico Norte en la década de 1970. Allí, interfirió con la circulación termohalina al obstaculizar rápidamente la formación de agua profunda en el Mar del Labrador. Continuó derivando alrededor del Atlántico Norte en dirección al Mar de Noruega a fines de la década de 1970, y se desvaneció poco después. El resultado fueron inviernos fríos, particularmente en Europa, dice Ruth Curry.

Una investigación del Programa de Ciencia Atmosférica de la Universidad de Colorado informa que el deshielo afectó 685.000 Km.2 en Groenlandia. El Centro Wallops de la NASA en Virginia tras 7 años de observación demostró que el 80% de los hielos que cubren Groenlandia se están derritiendo a un ritmo de un metro por año, y el deshielo aporta 51.000 metros cúbicos de agua dulce al océano.

Según la conocida hipótesis del oceanógrafo Wallace Broecker, hace 11.500 años una “pequeña glaciación” en la región del Atlántico norte fue precedida de un súbito calentamiento de apenas decenas de años (más de 40 años).De acuerdo a la mencionada hipótesis ,la precipitación de grandes volúmenes de agua dulce producto del deshielo, afectó la densidad de las corrientes superficiales del Atlántico Norte al disminuir su salinidad, lo cual detuvo el mecanismo de hundimiento y produjo el enfriamiento repentino que dio inicio al citado evento climático.

Las evidencias científicas sobre el deshielo ártico y la hipótesis de Broecker dan lugar a considerar la siguiente probabilidad:

Es el “Efecto Ártico” un ciclo natural en la región del Atlántico Norte, que se activa como consecuencia de periodos de veranos excepcionalmente cálidos para neutralizar el deshielo y restablecer el equilibrio térmico del Ártico.

Erik Quiroga, Ambientalista

Promotor de la creación del Día Internacional

De la Preservación de la Capa de Ozono

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(*) El Deshielo del Ártico, como consecuencia del Calentamiento Global puede afectar la Corriente del Golfo, alterando el Clima de Europa Occidental y la Región Este de Norte América, lo que deriva en ciclos de Veranos muy cálidos que tienden a extenderse hasta el Otoño e intensos inviernos que pueden prolongarse hasta la Primavera, lo que podría crear condiciones Climáticas Árticas en regiones del norte de Europa y de Norte América.

Esta entrada se publicó en Reportajes en 08 Ene 2005 por Francisco Martín León

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