Veranillo en Andalucía: "el final de este calor anómalo se ve tan lejos que es difícil ponerle fecha"

El Veranillo de San Miguel llega a Andalucía con un calor anómalo que estira el verano en pleno otoño. Con termómetros que podrían rozar los 40 ºC en el Guadalquivir debido a una potente dorsal subtropical, aún es difícil precisar cuando finalizará este episodio de temperaturas anómalas.

El verano parece haberse instalado de forma indefinida en el sur de España, desafiando al calendario y a las puertas del otoño. Mientras Europa empieza a teñirse de tonos grises, la Península Ibérica se prepara para una nueva escalada térmica.

En el vídeo
Temperaturas veraniegas en gran parte de España durante toda la semana. El mapa de anomalías a 850 mb (unos 1500 m de altura) es claro, las temperaturas rondarán los 35-40 ºC en gran parte del suroeste peninsular, muy altas en Andalucía y especialmente en el valle del Guadalquivir.

En este escenario, Andalucía vuelve a convertirse en la zona cero del calor. La situación es de tal magnitud que los expertos coinciden en una preocupante realidad: el final de este calor anómalo se ve tan lejos que es difícil ponerle fecha.

Este fenómeno coincide con el tradicional Veranillo de San Miguel, pero lejos de ser una tregua apacible, amenaza con transformarse en un evento extremo. Andalucía va a ser la Comunidad Autónoma más afectada por unas altas temperaturas que no terminan de abandonar España.

El motor atmosférico: una NAO+ potente

Tras el reciente paso de una perturbación que ha originado problemas en las zonas del Levante, la atmósfera se estabiliza rotundamente de nuevo. El culpable es un patrón meteorológico hemisférico conocido como NAO+ (Oscilación del Atlántico Norte positiva).

Esto provoca que las perturbaciones circulen por latitudes altas, permitiendo que se asiente con gran eficacia las altas presiones en la Península.En estos momentos, el chorro polar comienza a activarse, las borrascas comienzan a moverse y se empiezan a impulsar las primeras grandes masas de aire de oeste a este en nuestras latitudes.

Dominio absoluto de las altas presiones con una humedad relativa muy baja en la península.
Dominio absoluto de las altas presiones con una humedad relativa muy baja en la península.

Sin embargo, al circular tan arriba por la NAO+, aquí domina la dorsal subtropical sobre nuestras cabezas, abriendo las puertas a una masa de aire cálida y muy seca de procedencia subsahariana directamente hacia el sur de España. La dorsal subtropical actúa como un mecanismo de subsidencia que canaliza una masa de aire cálida de origen subsahariano hacia el sur de España, intensificando el calor en gran parte de las regiones.

El Valle del Guadalquivir en el epicentro de las altas temperaturas

La consecuencia directa será que las temperaturas van a ascender, sobre todo en el cuadrante suroeste peninsular y, de hecho, en Andalucía lo hará al menos durante gran parte de la semana que viene. Los registros podrían superar los 39-40 ºC en los valles del Tajo, del Guadiana y del Guadalquivir.

El ambiente plenamente veraniego se notará desde el principio. Las temperaturas ya estarán por encima de los 35 a 37 ºC mañana y el próximo martes. No obstante, el calor podría ascender algún grado durante la segunda mitad de la semana. De esta manera, el termómetro podría rozar los 37-39 ºC en capitales como Sevilla, Córdoba, Jaén y Granada durante el miércoles y jueves.

Las temperaturas podrían superar los 37-38 ºC en las horas centrales del día.
Las temperaturas podrían superar los 37-38 ºC en las horas centrales del día.

No sería de extrañar que en algunas localidades, los termómetros lleguen a los 40º C o incluso se superen. Esta persistencia encaja con los extremos que vive la región en los últimos años. Como referente histórico en un mes de septiembre, destaca la efeméride de los 46,5 ºC alcanzados en Marchena en el año 2016, pero recientemente se han alcanzado los 45,4 ºC, registrados en el observatorio de Sevilla-Tablada el día 3 de septiembre.

Aunque el rango de predicción aún es elevado y la incertidumbre crece, no es de extrañar que este episodio coincidente con el "veranillo del membrillo" se extienda durante toda la semana en muchas zonas del centro y sur peninsular, especialmente en Andalucía. No sería hasta finales de semana (y aún sin concretar) con la llegada de una perturbación por el oeste, cuando se podría ir retirando la masa de aire cálido y seco.

Noches tropicales frente al alivio de la menor insolación

En cuanto al episodio de las temperaturas mínimas, las noches traerán un respiro. Aunque serán altas de madrugada en zonas del suroeste peninsular, no se esperan valores tan altos como en plena canícula. El calendario juega a nuestro favor: la menor insolación, el menor número de horas diurnas, la ausencia de viento y la sequedad del ambiente propiciarán que al anochecer las temperaturas disminuyan rápida y progresivamente.

En el valle del Guadalquivir aún tendremos noches donde las temperaturas no bajen de los 22-23ºC.
En el valle del Guadalquivir aún tendremos noches donde las temperaturas no bajen de los 22-23ºC.

A pesar de este alivio por radiación que refrescará los termómetros en gran parte del interior, el calor acumulado dejará notar su huella. Los modelos avisan de que podría seguir habiendo noches tropicales, por encima de los 20-22 ºC. Insistimos que no será un episodio de pleno estío, pero el ambiente se hará sentir de pleno verano en muchas zonas de la mitad sur peninsular.

Estas madrugadas cálidas e incómodas para dormir se concentrarán especialmente en zonas del valle del Guadalquivir y en zonas costeras de la mitad sur peninsular, donde el mar frena el enfriamiento nocturno.

Así pues, el modelo ECMWF es claro en sus pronósticos: el calor seguirá siendo noticia, especialmente en el sur peninsular y, de forma destacada, en Andalucía, donde el episodio cálido podría prolongarse hasta finales, al menos, de septiembre.