Una lengua de polvo sahariano se aproxima a toda velocidad a Canarias: cuándo se retirará y efectos previstos

Canarias recibirá en las próximas horas una entrada de polvo sahariano procedente del norte de África, más significativa en niveles altos. El episodio coincidirá con un ascenso de las temperaturas y vientos intensos.

El archipiélago canario ha permanecido al margen de la primera ola de calor que nos ha afectado este verano. La influencia directa del anticiclón de las Azores y unos vientos alisios reforzados han mantenido temperaturas mucho más suaves que en la Península. En la mayor parte del archipiélago, las máximas se han mantenido alrededor de los 25 ºC.

En el vídeo
La masa de polvo sahariano en suspensión entrará de este a oeste en el archipiélago canario la tarde del lunes 29 de junio. Permanecerá ocupando la totalidad de las islas hasta el miércoles, cuando comenzará su retirada hacia el sur desde primeras horas de la mañana.

Esta situación cambiará a comienzos de esta semana. Se superarán los 30 ºC en diversas zonas situados a sotavento de los vientos del este durante las jornadas del lunes y el martes. Además, esta subida de los termómetros estará acompañada de la llegada de calima.

El polvo sahariano dejará un ambiente turbio en Canarias

Un cambio en la configuración de los vientos en altura favorecerá la entrada de polvo en suspensión (calima) desde el desierto del Sahara. Las cuatro islas que forman la provincia de Las Palmas (Gran Canaria, Fuerteventura, Lanzarote y La Graciosa) serán las primeras que noten su llegada debido a su cercanía al continente africano.

Llegada de polvo sahariano prevista a las islas más orientales durante la tarde del lunes 29 de junio.
Llegada de polvo sahariano prevista a las islas más orientales durante la tarde del lunes 29 de junio.

La entrada de calima en las Canarias es más común durante el invierno, especialmente entre diciembre y marzo. Durante esta época, los vientos de componente este y sureste arrastran el polvo desde el interior del desierto del Sahara directamente hacia el archipiélago. No obstante, también es posible experimentar episodios importantes a finales de primavera y en el verano debido a las olas de calor africano, aunque suelen ser de menor duración.

El Índice de Calidad del Aire se mantendrá en valores considerados “aceptables” durante este episodio. Se trata de un episodio de escasa intensidad en el que la calima se situará en los niveles más altos. Las concentraciones esperadas están por debajo de los umbrales críticos (50 μg/m³) por lo que no deberían producirse problemas importantes cerca de la superficie. Eso sí, en zonas de las islas orientales podría ser moderada por momentos.

En algunos momentos la calidad del aire podría ser algo más desfavorable, sobre todo en las islas orientales.
En algunos momentos la calidad del aire podría ser algo más desfavorable, sobre todo en las islas orientales.

Al final del día de hoy, la calima empezará a extenderse hacia las islas más occidentales del archipiélago. Su presencia alcanzará a la totalidad de las islas durante el día de mañana. El episodio durará hasta la jornada del miércoles, día en el que la masa de polvo comenzará abandonar Canarias desplazándose hacia el sur.

Avisos amarillos por calor intenso y viento

La temperatura puede ser localmente elevada en puntos de la mitad sur de la isla de Gran Canaria, donde podrían alcanzarse los 38-39 ºC. En otros lugares del archipiélago situados a sotavento de los vientos del este también pueden sobrepasar los 34 ºC.

Se podrían rozar los 40 ºC en puntos de Gran Canaria, según el modelo europeo.
Se podrían rozar los 40 ºC en puntos de Gran Canaria, según el modelo europeo.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado varios avisos amarillos ante la previsión de fuertes rachas de viento que podrían alcanzar los 90 km/h de forma local en La Gomera. El viento soplará también con fuerza en el canal entre Tenerife y Gran Canaria con componente noreste y velocidades entre los 50 y 60 km/h.

Cómo puede afectar el polvo sahariano a la salud

Las partículas de polvo en suspensión dispersan la luz solar, reduciendo la visibilidad y dando al cielo un tono amarillento, anaranjado o rojizo. Además, deterioran la calidad del aire. Pueden provocar irritación de los ojos, la nariz y la garganta, así como tos y sensación de falta de aire.

Las partículas más finas pueden penetrar en las vías respiratorias, agravando enfermedades como el asma, la EPOC o diversas patologías cardiovasculares. Por ello, es recomendable limitar la actividad física al aire libre, mantener las ventanas cerradas y utilizar mascarillas FFP2 cuando sea necesario salir a la calle. Aunque este episodio no será especialmente intenso, el ambiente aparecerá algo más turbio y conviene que las personas más vulnerables extremen las precauciones.