Previsión estacional para octubre, noviembre y diciembre en España: anomalías de lluvia y temperatura
El modelo europeo acaba de actualizar sus tendencias meteorológicas para el último trimestre del año en España, coincidiendo con el pico del super El Niño: así podrían evolucionar las temperaturas y las lluvias.

Aunque el otoño climatológico comenzó el pasado 1 de septiembre, realmente en estas semanas estamos viviendo una prolongación del tiempo estival en casi toda España, especialmente durante las horas centrales. Las irrupciones de aire polar han sido pocas y fugaces, mientras que las tormentas típicas de esta época dejaron acumulados de más de 90-100 l/m² en muy poco tiempo en puntos del este y Baleares hace unos días, pero los aguaceros fueron de carácter muy localizado.
Durante la madrugada de este 23 de septiembre arrancará el otoño astronómico. Lo hará con calor canicular tras el verano más cálido desde que hay registros en España, y con una sequía que empieza a preocupar en las comunidades del norte peninsular. ¿Llegarán pronto las precipitaciones? ¿Cómo nos podría afectar el pico del super El Niño? A continuación, analizamos las primeras tendencias para el próximo trimestre.
Octubre podría traer un tiempo bastante revuelto a España
Hay que insistir en que aquí estamos hablando de una primera aproximación general, y no de una previsión. Además, hay que recordar que en los últimos tres meses del año la atmósfera suele mostrarse muy dinámica, especialmente en nuestras latitudes, donde se producen constantes intercambios de masas de aire de muy distinta naturaleza, dando lugar desde episodios de lluvias torrenciales hasta veranillos.

De momento, el modelo europeo tiene bastante claro que durante la mayor parte del mes de octubre las temperaturas podrían estar claramente por encima de la media en casi toda España, especialmente en el interior peninsular, comunidades mediterráneas y en zonas del norte, donde serían de 1 a 3 ºC más altas respecto al promedio de la época con el actual escenario, con anomalías más moderadas en el resto. A finales de mes, la situación podría normalizarse.
En cuanto a las lluvias, octubre suele ser un mes caótico para hacer previsiones a largo plazo porque pueden darse desde situaciones dana hasta borrascas atlánticas que ya pueden ser bastante profundas. Los mapas indican que podría ser un mes muy dinámico, con precipitaciones por encima de la media en casi todo el país, con una posible alternancia de situaciones atlánticas y mediterráneas. Veremos si esto se confirma.
Los mapas apuntan a un importante cambio de patrón en noviembre y diciembre
Para noviembre y diciembre (aunque este último mes ya se considera invernal climatológicamente) se observa un probable cambio de patrón atmosférico. Se está hablando mucho del super El Niño y sus impactos en España en los próximos meses, coincidiendo con el pico de un evento que será muy fuerte o extraordinario. Y aquí es donde la cosa se complica, ya que no existe unanimidad entre meteorólogos y climatólogos.
Los efectos de El Niño en España llegan enmascarados por otros fenómenos como el chorro polar o la Oscilación del Atlántico Norte (NAO, por sus siglas en inglés), que son elementos que condicionan el tiempo y clima en nuestras latitudes. La fase de El Niño se suele asociar con inviernos más bien suaves y con el paso frecuentes de borrascas en el Atlántico, pero es una cuestión relativamente compleja.
Y esto es lo que intuyen los mapas de momento para los dos últimos meses del año, con precipitaciones más abundantes de lo habitual en prácticamente todo el continente europeo, incluyendo el norte y oeste de la Península Ibérica. Las excepciones las encontraríamos en el sureste peninsular y Canarias, que con estas circulaciones intensas del oeste quedan más al margen. Se aprecia una situación parecida tambien en el extremo sur de Italia y de Grecia.

Los modelos intuyen que la presión en superficie estará por debajo de los valores medios de la época en el centro y sur de Europa, reforzando esa posible persistencia de las circulaciones del oeste. Los vientos de poniente son templados, y esto se refleja en los mapas de las anomalías térmicas, con valores que se podrían situarse claramente por encima de la media (hasta 2 ºC) en toda España y casi toda Europa. Eso sí, esto no quiere decir que no vaya a hacer frío o que no se produzca alguna irrupción de aire polar o ártica más intensa.