Otro pico de calor en España a partir del 22 de julio: "la atmósfera está viciada", advierte el experto Evelio Gómez

España podría afrontar un nuevo pico de calor a partir del 22 de julio. El modelo europeo insiste en un patrón atmosférico muy persistente que favorecería otro episodio de temperaturas excepcionalmente altas durante la próxima semana.
La segunda mitad de julio seguirá marcada por las altas temperaturas en España. Tras el intenso episodio de calor que afecta estos días al este peninsular y Baleares y que se desplazará hacia el centro y el suroeste durante el fin de semana, los modelos comienzan a mostrar señales de un nuevo repunte térmico a partir del próximo miércoles 22 de julio.
La dorsal subtropical continúa reapareciendo sobre el entorno de la península Ibérica mientras las borrascas y las masas de aire más frescas circulan en latitudes más altas. Como consecuencia, los episodios cálidos se suceden uno tras otro con intervalos de descanso muy cortos.
Aunque todavía faltan varios días y la incertidumbre sigue siendo importante, tanto la previsión semanal del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo (ECMWF) como sus previsiones diarias coinciden en dibujar un escenario favorable para que el calor vuelva a intensificarse durante la próxima semana.
Una masa de aire muy cálida se reforzará en España en los próximos días, y el próximo día 22 podría llegar un nuevo pico de calor.
Utilizamos de forma coloquial la expresión "la atmósfera está viciada" cuando un mismo patrón atmosférico se repite durante muchos días o incluso semanas. Eso es precisamente lo que está ocurriendo este verano: la circulación atmosférica apenas cambia y los grandes sistemas meteorológicos permanecen prácticamente bloqueados.
Una atmósfera "viciada": una dana tras otra al oeste de España
Durante las últimas semanas, una dana se ha situado repetidamente al oeste o noroeste de la península Ibérica, favoreciendo la entrada de aire muy cálido desde el norte de África. Cuando una empieza a debilitarse, otra vuelve a formarse en una posición muy similar, repitiendo prácticamente la misma configuración atmosférica. Esto explica porqué los episodios de calor se encadenan con apenas unos días de tregua.

Además de las previsiones diarias, se utilizan modelos subestacionales que permiten anticipar los patrones atmosféricos de las próximas semanas. Uno de los más utilizados es el mapa de anomalías del geopotencial a 500 hPa, una superficie situada entre 5 y 6 km de altura. Este tipo de mapas permite identificar las regiones donde la atmósfera tenderá a ser más estable y cálida (tonos naranjas) o más inestable y fresca de lo habitual (tonos azules).
La previsión para la próxima semana muestra anomalías positivas sobre el entorno de la península Ibérica y negativas sobre el Atlántico oriental y gran parte del centro y este de Europa. Esto significa que la dorsal seguirá dominando sobre España, mientras una nueva dana volverá a situarse al oeste peninsular.
La previsión semanal también incorpora mapas de anomalías de temperatura. En este caso no representan la temperatura prevista, sino cuánto más cálida o fría será una semana respecto a los valores normales para estas fechas.

El ECMWF sitúa a toda España bajo anomalías positivas (colores cálidos), mientras buena parte de Europa central y oriental registraría temperaturas inferiores a la media (colores fríos). Este marcado contraste es característico de una corriente en chorro muy ondulada, que concentra el calor sobre el oeste del continente durante varios días consecutivos.
Otro posible pico de calor muy intenso a partir del 22 de julio
Si finalmente se confirman las previsiones del modelo europeo, el calor volvería a intensificarse a partir del miércoles 22 y podría alcanzar su punto álgido entre el jueves y el viernes. Durante esas jornadas volverían a superarse los 40 ºC en amplias zonas del centro, sur y sureste de la Península. Mientras tanto, el litoral cantábrico seguiría siendo una de las pocas regiones donde los valores térmicos se mantendrían más suaves.

Todavía es pronto para determinar si este episodio llegará a cumplir los criterios oficiales para ser considerado una nueva ola de calor, pero el escenario actual apunta a un nuevo periodo de temperaturas excepcionalmente altas y bastante persistente.
¿Tiene algo que ver el cold blob del Atlántico Norte?
La persistencia de este patrón atmosférico durante el verano sigue siendo objeto de investigación. Aunque todavía no existe una respuesta definitiva, una de las hipótesis más recientes apunta al conocido como cold blob del Atlántico Norte.
El cold blob o mancha fría es una extensa región situada al sur de Groenlandia e Islandia donde la temperatura superficial del mar permanece anómalamente fría, en contraste con el calentamiento que experimenta la mayor parte de los océanos.
Un trabajo publicado por Oltmanns et al. (2024) propone que esta anomalía podría favorecer un chorro polar más ondulado facilitando la aparición de bloqueos atmosféricos. Esta configuración permite que las dorsales subtropicales permanezcan durante más tiempo sobre Europa occidental, favoreciendo episodios de calor más intensos y duraderos.

Los investigadores relacionan este fenómeno con el debilitamiento de la Circulación de Vuelco Meridional del Atlántico (AMOC) y con el aporte de agua dulce procedente del deshielo de Groenlandia, que modifica la estructura térmica del Atlántico Norte y altera la interacción entre el océano y la atmósfera.
Aunque todavía no puede afirmarse que el cold blob sea el responsable directo de la situación actual en España, cada vez son más los estudios que sugieren que podría contribuir al mantenimiento de este tipo de configuraciones durante el verano europeo.
Habrá que seguir muy de cerca la evolución de los modelos en los próximos días, aunque todo indica que el calor continuará siendo el gran protagonista de la próxima semana y el descenso generalizado de las temperaturas tendrá que esperar.
Referencia de la noticia
Rahmstorf, S., et al. (2026). Multidecadal Atlantic “warming hole” heat content variations are caused by ocean heat transport, not by surface fluxes. Geophysical Research Letters, 53, e2025GL118383.
Oltmanns, M., et al. (2024). European summer weather linked to North Atlantic freshwater anomalies in preceding years. Weather and Climate Dynamics, 5, 109–132..