¿Nieve en Navidad y Año Nuevo? Ya están aquí las primeras previsiones: "Puede que el invierno nos sorprenda a todos"
¿Una Navidad blanca, nevadas que provoquen el caos en Nochevieja o, una vez más, un tiempo templado, húmedo y sin nieve? El fenómeno de El Niño, de una intensidad sin precedentes, viene a cambiar por completo el panorama.

Quedan algo más de dos meses para la Navidad, y ya abundan las especulaciones. ¿Volveremos por fin a tener un auténtico invierno nevado? Desde hace años, millones de españoles sueñan con una Navidad blanca, pero la nieve en polvo ha dado paso, en la mayoría de los casos, a la llovizna y a temperaturas que superan los 10 °C.
Esta vez, sin embargo, la situación es muy diferente. Se ha desarrollado un super El Niño en el Pacífico, posiblemente el más potente desde que se tienen registros meteorológicos.
"Nunca habíamos visto una situación así. Por eso resulta especialmente apasionante seguir este invierno, algo que no habíamos vivido desde hacía mucho tiempo", explica Dominik Jung, meteorólogo de Meteored Alemania.
¿Qué consecuencias podría tener el super El Niño en nuestro invierno?
Este fenómeno climático del Pacífico influye en el tiempo a escala mundial. En América del Norte y del Sur, sus consecuencias son relativamente bien conocidas. En Europa, en cambio, la situación es mucho más compleja.
No sería razonable anunciar que nevará en zonas bajas de España durante las fiestas de Navidad. Sobre todo porque las previsiones estacionales para el periodo de octubre a diciembre indican que las temperaturas estarán por encima de la media de esas fechas.
En diciembre, podría predominar el régimen atlántico. En estas circunstancias, la nieve en cotas bajas está lejos de estar garantizada. Sin embargo, no se descarta un periodo más frío a lo largo del mes de diciembre. Por tanto, habrá que esperar al mes de diciembre para precisar las previsiones.
La relación entre El Niño y las condiciones meteorológicas invernales es mucho menos marcada, lo que deja la puerta abierta a escenarios muy dispares, tanto hacia un invierno especialmente suave como hacia condiciones notablemente más frías.

Los episodios anteriores de super El Niño han traído consigo, más bien, inviernos suaves, sobre todo en 1997/98 y en 2015/16. "Pero cada El Niño es diferente. Cuando alcanza tal intensidad, puede cambiar por completo las perspectivas en Europa", explica Jung. Por lo tanto, esto no significa en absoluto que vayamos a tener necesariamente un tiempo suave, húmedo y gris.
Navidad blanca en 2026: lo que revelan las primeras tendencias
Los modelos de previsión a largo plazo apuntan actualmente a temperaturas ligeramente superiores a lo habitual para el mes de diciembre. A primera vista, esto puede parecer decepcionante. Pero una media mensual suave no descarta en absoluto que se produzcan breves periodos de frío intenso.
Y eso es precisamente lo que importa en Navidad. "Para que haya nieve bajo el árbol, basta con dos o tres días fríos en el momento adecuado", explica el meteorólogo. Nadie puede afirmar aún con certeza si el frío llegará a tiempo para el 24 de diciembre, pero esa posibilidad sigue abierta.
Un vistazo a las estadísticas muestra lo difícil que es hacer realidad ese sueño. En las regiones de llanura en Centroeuropa, una auténtica Navidad blanca solo se da, de media, cada ocho o diez años. La última nevada que afectó realmente a gran parte del país ya queda muy lejos, ya que data de 2010. Para España por su ubicación la cosa se complica más.

"Empezaremos a percibir los primeros indicios de la Navidad a principios de diciembre. Será entonces cuando las cosas se pongan realmente interesantes", explica Dominik Jung. Hasta entonces, solo nos queda cruzar los dedos, poner los neumáticos de invierno y sacar el trineo del sótano. Quizás esta vez, por fin, podamos disfrutar de un auténtico invierno de postal.