Evelio Gómez, meteorólogo: "Entre el jueves y el viernes una masa de aire polar dejará un bajón térmico en España"

Una nueva borrasca traerá lluvias y tormentas a varias regiones de España y favorecerá la entrada de una masa de aire polar. Las temperaturas caerán de forma generalizada y se situarán muy por debajo de lo habitual para la época.
La inestabilidad volvió a ser ayer la protagonista en varias regiones de España, especialmente en el noreste peninsular. Una supercélula causó importantes incidencias en Tarragona, dejando lluvias torrenciales, pedrisco y rachas de viento muy intensas. Además, se produjeron fuertes aguaceros acompañados de granizo de gran tamaño en el entorno de los Pirineos.
Una masa de aire más fresca procedente de latitudes más altas y asociada a una borrasca hará que las temperaturas desciendan de forma generalizada en la Península durante la jornada del jueves.
En la jornada de hoy la situación mejorará de forma transitoria, aunque todavía podrán desarrollarse chubascos localmente intensos en el noroeste. Esta tregua durará poco ya que la llegada de una nueva vaguada y su borrasca asociada provocarán otro aumento de la inestabilidad y abrirán la puerta a una masa de aire polar que entre el jueves y el viernes hará caer las temperaturas en prácticamente toda España.
Una nueva borrasca dirigirá una irrupción de aire polar
Durante las próximas horas una nueva vaguada se aproximará desde el Atlántico, favoreciendo la llegada de una baja al oeste de la Península. Asociados a ella, un frente frío y varias líneas de inestabilidad alcanzarán nuestro territorio durante la jornada de mañana.

Las precipitaciones volverán a ganar protagonismo mañana en el oeste y noroeste peninsular. Las lluvias podrán extenderse el jueves a otras regiones del interior con el avance de la borrasca y podrán estar acompañadas localmente de tormentas. De cara al viernes, la inestabilidad irá remitiendo desde el oeste y las precipitaciones quedarán más restringidas al entorno mediterráneo.
Un frente frío se forma cuando una masa de aire frío avanza y desplaza a otra más cálida. Al ser más denso, el aire frío se introduce por debajo del cálido y lo obliga a ascender rápidamente, favoreciendo la formación de nubes, lluvias, tormentas y rachas fuertes de viento. Tras su paso, las temperaturas descienden y suele imponerse un ambiente más fresco y estable.
Tras el paso del frente, la circulación asociada a la borrasca permitirá la entrada de una masa de aire polar en la Península. El aire más fresco comenzará a entrar por el oeste durante el jueves y avanzará progresivamente hacia el Mediterráneo, donde el descenso térmico se notará especialmente durante la jornada del viernes.
Temperaturas muy por debajo de lo habitual para finales de agosto
Hoy se esperan máximas de 34 ºC en Albacete, 35 ºC en Valencia y Granada y 37 ºC en Murcia. Mañana se iniciará un descenso térmico en buena parte del centro, donde las máximas se moverán alrededor de los 27-30 ºC. Sin embargo, el bajón empezará a hacerse más evidente el jueves y se intensificará el viernes.
En Madrid, por ejemplo, pasarán de 29 ºC mañana a 25 ºC el jueves, Toledo bajará de 30 ºC a 27 ºC y Ciudad Real de 30 ºC a 28 ºC el jueves y 27 ºC el viernes. Más llamativo será el contraste en el sureste: Albacete pasará de unos 34 ºC hoy a 28 ºC el viernes, mientras que Murcia caerá desde los 36-37 ºC previstos entre hoy y el jueves hasta unos 27 ºC el viernes.

El ambiente será aún más fresco en el norte. En Lugo la máxima podría quedarse en solo 16 ºC el jueves, mientras que León bajará hasta los 18 ºC y Burgos hasta los 22-23 ºC entre el jueves y el viernes. Además, las mínimas caerán con fuerza tras el paso de la masa polar. El viernes se esperan apenas 6 ºC en León y 9 ºC en Burgos y Valladolid.
Sin embargo, las temperaturas volverán a recuperarse con rapidez durante el fin de semana. Burgos podría alcanzar nuevamente los 27 ºC el sábado, Valladolid los 28 ºC, Madrid los 30 ºC, Ciudad Real los 32 ºC y Granada los 34 ºC. Estas oscilaciones térmicas tan notables son muy características de la recta final de agosto.
Tras el paso de esta borrasca, los modelos no muestran nuevas bajas atlánticas con incidencia directa sobre España durante varios días. Las altas presiones podrían ganar terreno progresivamente, favoreciendo un final de agosto y un comienzo de septiembre algo más estable.