Evelio Gómez avisa sobre las próximas dos semanas en España: "ya se notará la cercanía del otoño climatológico"
Todo apunta a un cambio progresivo de patrón durante la segunda mitad de agosto en España, con un aumento de la inestabilidad y temperaturas que comenzarán a acercarse poco a poco a los valores habituales de la época.

Tras un julio excepcionalmente cálido y seco en Eapaña, agosto está mostrando una evolución diferente. Aunque el calor continúa siendo intenso y hoy será la jornada más cálida del episodio de altas temperaturas al que estamos sometidos, las tormentas han empezado a ganar protagonismo en varias regiones.
Hace apenas unas horas del histórico eclipse total de Sol visible en España y hay que dejar claro que la evolución meteorológica prevista para los próximos días y semanas no tiene relación con este fenómeno astronómico, sino que responde a los cambios habituales de la circulación atmosférica en la recta final del verano.
El chorro polar estará más ondulado y descenderá en latitud
Conforme avanza agosto, las noches se alargan y las horas de insolación disminuyen progresivamente. Este cambio reduce ligeramente el calentamiento diario de la superficie y favorece cambios graduales en la circulación atmosférica del hemisferio norte.
Aunque queda poco más de un mes para que finalice el verano, ya empiezan a aparecer las primeras señales de la proximidad del otoño climatológico, que comienza el 1 de septiembre.
Las predicciones a corto plazo (de 0 a 2-3 días) tienen una mayor precisión en los detalles locales y en la previsión de fenómenos meteorológicos inmediatos. En cambio, las predicciones a medio plazo (de 3 a 15 días) se centran en grandes tendencias de la atmósfera y tienen un carácter más probabilístico.
El chorro polar comienza a ondularse con mayor facilidad y a desplazarse ligeramente hacia latitudes más bajas. Esta configuración favorece la llegada de vaguadas y pequeños embolsamientos de aire frío en altura a la península Ibérica, rompiendo con la persistencia de las dorsales tan robustas que han dominado en los últimos meses.

El mapa de anomalías de geopotencial a 500 hPa del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo (ECMWF) para la semana del 17 al 24 de agosto refleja este escenario. Sobre Europa occidental aparece una circulación más ondulada, con una vaguada sobre la península Ibérica y una anomalía negativa al sur, que podría estar asociada a la presencia de una dana.
Esta configuración aumenta la inestabilidad y la probabilidad de que se desarrollen tormentas, especialmente durante las tardes, cuando el fuerte calentamiento del suelo favorece el ascenso del aire.
Además, el mar Mediterráneo continúa registrando temperaturas superficiales excepcionalmente elevadas, lo que supone una importante fuente de humedad para alimentar tormentas que, en caso de coincidir con aire frío en altura, podrían llegar a ser localmente muy intensas.
Las temperaturas bajarán a finales de agosto y aumentará la probabilidad de lluvias
Aunque el ambiente será más inestable, el calor no desaparecerá de inmediato. Durante la semana del 17 al 24 de agosto, las temperaturas seguirán situándose por encima de la media en Galicia, la cornisa cantábrica, el litoral mediterráneo, Extremadura, Baleares, Canarias y las provincias más occidentales de Castilla-La Mancha y Castilla y León.
El cambio más significativo llegaría la última semana del mes. Según la última actualización del modelo europeo, las temperaturas podrían situarse entre 1 y 3 ºC por debajo de la media en amplias zonas del interior peninsular, mientras que en la costa mediterránea y Baleares quedarían muy próximas a la climatología y Canarias seguiría registrando un ambiente algo más cálido de lo habitual.

Por otra parte, las precipitaciones podrían situarse por encima de la media en casi toda España durante la semana del 17 al 24 de agosto, con la excepción de Galicia y algunos puntos del interior de Castilla y León.
Para la última semana del mes, las anomalías positivas tenderían a concentrarse en el norte peninsular y el litoral mediterráneo.

Aunque estas previsiones presentan incertidumbre por tratarse de un horizonte temporal amplio, son una primera señal de que la cercanía del otoño climatológico comenzará a dejarse notar durante las próximas semanas.