El sábado 17 será clave: un gran anticiclón romperá al chorro polar sobre España, "habrá lluvias muy fuertes"

Tras el veranillo de estos días, a partir del viernes el chorro polar trazará grandes meandros en nuestras latitudes y podría traer un importante cambio de tiempo a España en forma de lluvias y bajón térmico.
España se adentra en un nuevo veranillo que dejará temperaturas de más de 30 ºC (e incluso puntualmente cerca de 35 ºC) en varias capitales en estas próximas jornadas. Más allá de algunas precipitaciones acotadas a la vertiente mediterránea, Baleares y Canarias, el tiempo estable se impondrá hasta el viernes. Eso sí, las amplitudes térmicas serán importantes, especialmente en el interior peninsular: aunque las mínimas han repuntado, no sobra la chaqueta a primeras horas del día.
También se conoce como corriente en chorro o “jet stream”. Se trata de un canal de vientos muy fuertes en forma de tubo que discurre a unos 9-16 km sobre la superficie terrestre.
Lo podemos ver como un río donde el aire discurre a velocidades de 100-250 km/h, con longitudes de miles de kilómetros, pero sólo unos pocos de ancho.
Una dorsal extremadamente potente se ha instalado sobre nuestra geografía, con geopotenciales incluso de récord para las fechas a unos 5500 m. Bajo esta gran zona de altas presiones el aire se recalentará y el episodio se extenderá a buena parte de Europa. Por ahora, las borrascas circularán a latitudes muy altas, y como hemos explicado las únicas excepciones estarán a orillas del Mediterráneo y Canarias por la combinación de vientos marítimos y algo de aire frío en altura.
El chorro polar trazará grandes meandros y provocará un vuelco en el tiempo
El sábado marcará un punto de inflexión. El chorro polar perderá velocidad y ello se traducirá en grandes ondulaciones en nuestras latitudes, recomponiendo la circulación atmosférica. El primer efecto es que un anticiclón muy potente ascenderá de sur a norte forzado por esta meandrización de la corriente en chorro. Podría alcanzar presiones máximas en torno a 1040 hPa, extremadamente altas para esta época del año.

Los modelos coinciden a día de hoy que el anticiclón tenderá a volcarse de oeste a este entre el sábado y el lunes de la semana que viene, con su centro situándose en el entorno del mar del Norte, aunque en cada salida esto está variando ligeramente. Lo importante es que esta posición acabará impulsando vientos de levante o de noreste, más húmedos, favoreciendo además la llegada de masas de aire más frío procedente de latitudes altas.
Los mapas insisten en que esta configuración arrastrará una vaguada de evolución retrógada (de noreste a suroeste) que podría desgajarse de la circulación general, generándose de esta forma una dana que sería bastante profunda en las inmediaciones de la Península. Incluso podría aparecer algún vórtice más de carácter secundario, lo que complica más la previsión a estos plazos.
Una dana podría traer lluvias localmente fuertes y tormentas
Volvemos a insistir en lo que respecta a la incertidumbre de una situación que puede traer un bajón térmico, lluvias fuertes e incluso nieve en España. La mayoría de los modelos contemplan una entrada fría potente con una dana profunda pasando por el centro o el norte de la Península, pero hay otros que de momento sólo muestran un pequeño descuelgue al suroeste peninsular. Lo que sí que está casi asegurado es en mayor o menor medida el cambio de tiempo.

Por ahora, el modelo europeo apunta a que las comunidades mediterráneas podrían verse más afectadas por las lluvias localmente fuertes y las tormentas debido al viento de levante y al aire frío en capas medias-altas, con precipitaciones que pueden ser persistentes en el Cantábrico por el flujo de norte. En el resto de España los aguaceros llegarían de forma más irregular y dispersa, pero cualquier variación en la trayectoria de esta posible dana puede dar un vuelco en la previsión.