El meteorólogo Samuel Biener avisa al ver los mapas: "El chorro polar condicionará el tiempo de España en septiembre"

Meteored avanza su primera previsión para el mes de septiembre en España: con el Mediterráneo rozando los 30 ºC, analizamos las posibilidades reales de lluvias torrenciales en las próximas semanas.

Septiembre suele ser un mes muy inestable, especialmente a orillas del Mediterráneo.
Septiembre suele ser un mes muy inestable, especialmente a orillas del Mediterráneo.

El otoño climatológico comienza el próximo martes 1 de septiembre tras un nuevo verano plagado de fenómenos extremos: aunque lo más destacable ha sido la sucesión de olas de calor en este trimestre, en los últimos días las fuertes tormentas han ganado protagonismo en los últimos días, dejando aguaceros muy intensos, pedrisco y vientos extremos. Por todo ello, muchas personas están pendientes de lo que puede pasar en las próximas semanas.

El refranero avisa: "Septiembre seca las fuentes o se lleva los puentes"

Este refrán es uno de los más conocidos del noveno mes del año, y además resume perfectamente lo que puede suceder en las primeras semanas del otoño climatológico. En muchas zonas de la vertiente mediterránea, septiembre es uno de los meses más lluviosos en el conjunto del año, con precipitaciones irregulares y extremadamente intensas, en ocasiones con consecuencias catastróficas. De ahí que se afirme que puede llevarse los puentes.

No obstante, en otras muchas otras ocasiones, septiembre es prácticamente una prolongación del verano, algo que se está volviendo más habitual en los últimos años. A veces incluso puede pasar que septiembre se lleve los puentes y en zonas muy próximas siga sin caer ni gota. Este es el origen de que "seque las fuentes" del refrán, ya que el estiaje y la sequía pueden agudizarse.

Septiembre es uno de los meses más húmedos del año en el este y Baleares, aunque destaca por su elevada irregularidad interanual. Fuente: César Rodríguez Ballesteros.
Septiembre es uno de los meses más húmedos del año en el este y Baleares, aunque destaca por su elevada irregularidad interanual. Fuente: César Rodríguez Ballesteros.

En lo que respecta a las temperaturas, en el interior los valores medios suelen bajar en torno a 4-5 ºC respecto a agosto, mientras que en los litorales y en ambos archipiélagos el descenso es menor debido al efecto termorregulador del mar. En septiembre se va notando mucho el acortamiento de los días, por lo que por la noche suele refrescar más. Tampoco hay que olvidar los "veranillos" (o "veranazos" más bien en los últimos tiempos), en los que todavía el calor puede ser muy intenso.

Septiembre puede comenzar con calor de pleno verano

De momento, las primeras tendencias del modelo europeo lo tienen muy claro. En la primera quincena de septiembre el ambiente estival se prolongaría, especialmente en las regiones del interior peninsular, donde los valores podrían situarse entre 3 y 6 ºC por encima de la media de la época. Mientras, en el resto de España, incluyendo los archipiélagos, pueden estar de 1 a 3 ºC más altas respecto al promedio de esas fechas.

Septiembre puede comenzar con anomalías positivas de temperaturas muy significativas en el interior peninsular.
Septiembre puede comenzar con anomalías positivas de temperaturas muy significativas en el interior peninsular.

Aunque la incertidumbre es importante y sólo podamos hablar de aproximaciones de baja fiabilidad, en la segunda parte del mes las temperaturas tenderían a normalizarse progresivamente en la mayor parte de nuestra geografía. Esta situación se podría extender a muchas otras zonas del centro y sur de Europa en las dos últimas semanas de septiembre.

Varias boyas del Mediterráneo español han registrado valores de más de 30 ºC en las últimas semanas, destacando el registro récord de 33,02 ºC en Dragonera, Mallorca. Como es habitual cada año cuando se acerca septiembre, y más con la tragedia de finales de octubre de 2024 en Valencia y en otras zonas de España, se empieza a hablar de la posibilidad de un gran episodio de lluvias torrenciales o de una dana.

¿Se prevé algún episodio de lluvias torrenciales? El chorro polar decidirá

Desde Meteored recordamos que una dana o gota fría no es sinónimo de lluvia torrencial, ni que todas las precipitaciones extremas están causadas por una dana. Además, un mar caliente por sí solo no puede causar un gran evento de lluvias torrenciales. Y hay que recalcar que estos fenómenos sólo se pueden anticipar con pocos días de antelación debido a sus evoluciones tan erráticas.

Para la segunda quincena la incertidumbre aumenta, pero las tendencias señalan la posible presencia de bajas presiones y anomalías positivas de precipitación en el Mediterráneo.
Para la segunda quincena la incertidumbre aumenta, pero las tendencias señalan la posible presencia de bajas presiones y anomalías positivas de precipitación en el Mediterráneo.

Las precipitaciones predominantes son las convectivas en esta época, extremadamente irregulares, por lo que estas aproximaciones a largo plazo son poco fiables. Las primeras tendencias señalan que las lluvias pueden estar por debajo del promedio en la primera quincena en prácticamente todo el país por el predominio de un patrón positivo de la NAO (Oscilación del Atlántico Norte), con las borrascas circulando por latitudes más septentrionales.

¿Qué es el chorro polar?
También se conoce como corriente en chorro o “jet stream”. Se trata de un canal de vientos muy fuertes en forma de tubo que discurre a unos 9-16 km sobre la superficie terrestre.

Lo podemos ver como un río donde el aire discurre a velocidades de 100-250 km/h, con longitudes de miles de kilómetros, pero sólo unos pocos de ancho.

Esto no descarta que acabe llegando algún pequeño embolsamiento de aire frío en altura. Para la segunda parte de septiembre no hay una tendencia especialmente definida, aunque se intuye un posible repunte de la inestabilidad en las comunidades mediterráneas y en zonas del interior. No se aprecia un patrón atmosférico especialmente dominante: el chorro polar condicionará el devenir de la segunda quincena, ya que si baja de latitud y traza meandros, septiembre podría despedirse con ambiente inestable.