Duncan Wingen, experto en meteorología, revela cuándo se espera que acabe el calor: "el ECMWF insiste en una fecha"

La llegada de una borrasca profunda podrían normalizar al fin las temperaturas en gran parte de España en unos días, coincidiendo con el arranque del mes de octubre.
España vive estos días un "veranazo" de San Miguel particularmente intenso, que nos recuerda más a una prolongación del verano, que no un período de calma anticiclónica en pleno otoño climatológico. Ayer miércoles se volvieron a medir temperaturas máximas excepcionalmente altas en el cuadrante suroeste peninsular, con registros de hasta 39,4 ºC en Badajoz y 39 en Montoro.
La dorsal cederá desde este fin de semana, permitiendo la aproximación de una borrasca que traerá lluvias a varias comunidades. ¿Pondrá fin también al calor intenso?
Por suerte, las noches cada vez más largas provocan que las mínimas ya sean llevaderas en el 99% de España, permitiendo un buen descanso. Las noches están siendo frías en puntos del interior, con registros mínimos por debajo de los 5 ºC en la meseta norte y el Cantábrico. Hoy el mercurio ha bajado hasta los 3,5 ºC en Valderredible (Cantabria) y 4,1 ºC en Sanabria (Zamora).
Recta final de septiembre con ambiente estival, pero con cambios a la vista
En los próximos días continuará la presencia anticiclónica sobre España, en forma de una dorsal subtropical cálida. La tendencia a partir de este próximo fin de semana será a que la dorsal se vaya desplazando hacia el este, adentrándose en el Mediterráneo. Por otro lado, parece que en el Atlántico, la atmósfera muestra indicios de actividad, con los modelos simulando una profunda borrasca a principios de la semana que viene.
La inestabilidad aumentará de forma clara en el noroeste, con el descuelgue de una vaguada y el acercamiento de una borrasca bastante profunda.

Estos cambios en el Atlántico tendrán poca repercusión en las temperaturas, porque las borrascas atlánticas suelen ir acompañadas de masas de aire templado, calentadas por el recorrido marítimo de los vientos. El modelo europeo apuesta por un período cálido entre el 28 de septiembre y el 5 de octubre, con temperaturas claramente por encima de la media. Las anomalías rondarán los +1 a +3 ºC en buena parte de España, y hasta +6 ºC en puntos del valle del Ebro, Cataluña y Pirineos.
Galicia y Portugal tendrán temperaturas en la media durante este período, debido al efecto de los cambios de tiempo previstos. Traducido en valores reales, en lo que resta de esta semana, las máximas pasarán de los 36 ºC en los valles del Tajo, Guadiana, Guadalquivir, Ebro e interior sureste, con tendencia a reducirse el calor en el nordeste durante el fin de semana. El viernes será la jornada más cálida de la semana, con máximas de hasta 38 o incluso 39 ºC en el valle del Guadalquivir.
El calor intenso se despedirá a partir de este día
El calor intenso terminará de forma abrupta a partir del lunes, con la entrada de una masa de aire más fresca, de origen atlántico. Las máximas descenderán entre 2 y 6 ºC de forma generalizada en la Península, siendo más notoria la caída termométrica en el centro y mitad occidental. A partir del martes ya solo se superarán los 30 ºC en el valle del Guadalquivir, valle del Ebro y la vertiente mediterránea y diremos adiós a los registros de 36 a 39 ºC registrados estos días. Hablaremos más bien de una normalización térmica.

Este descenso podría sumarse a otro previsto en los primeros días de octubre, con la entrada de una nueva masa de aire atlántica. Con ello, las máximas serían ya otoñales en el centro y oeste peninsular, oscilando entre los 25 y 28 ºC. Las noches serían frescas o incluso frías en puntos de meseta, mientras que en el Mediterráneo todavía habría momentos de calor en las horas centrales del día. Aún es pronto para poner el punto y final al calor intenso en España, pero parece que este va a ser el último gran arreón.