Las plagas que atacan tu jardín y huerto en invierno
Aunque el frío reduce la actividad del jardín, muchas plagas siguen presentes en invierno, amenazando huertos y plantas si no se detectan y controlan a tiempo.

El invierno suele percibirse como una época de mayor descanso para el jardín y el huerto, pero esta idea puede llevar a errores importantes en su cuidado.
Aunque las bajas temperaturas presentes durante los meses de invierno reducen la actividad de muchas especies, existen numerosas plagas que sobreviven al frío y aprovechan esta estación para refugiarse, reproducirse o debilitar las plantas, preparándose para atacar con más fuerza en primavera.
Por ello, conocerlas es clave para prevenir daños mayores en nuestro jardín o huerto, y siguiendo algunas recomendaciones se pueden mantener alejadas del daño a nuestras plantas.
Cada vez más virosis (enrollado y madera rizada) en #viñedo ocasionada por cochinilla algodonosa. Creo que es momento de empezar a probar alternativas naturales de control como Cryptolaemus que funciona bien en otros cultivos
— Sergio Ibáñez (@SergioIbezPasc1) June 30, 2022
Imagenes: @Campogalego_es @bioplanetES @imida_murcia pic.twitter.com/ERPUUmyxl9
Plagas más comunes durante los meses de invierno
Llegado el frío del invierno, muchos aficionados al huerto y jardín se toman un descanso olvidando durante un tiempo las plantas. Sin embargo, durante estos meses algunas plagas pueden llegar a ser muy dañinas, tenerlas controladas asegura una buena vegetación y sanidad de cara a la primavera.
Pulgones y cochinillas: enemigos silenciosos
Una de las plagas más comunes en invierno son los pulgones. Aunque su actividad disminuye, muchas especies pasan el invierno en forma de huevo en tallos y yemas.
En zonas de más climas suaves pueden seguir activos, especialmente en rosales, plantas ornamentales y cultivos de hoja como las coles. Además de debilitar la planta al alimentarse de su savia, pueden transmitir enfermedades víricas.
Las cochinillas son otro enemigo habitual durante los meses fríos. Se refugian bajo la corteza, en grietas del tronco o en el envés de las hojas, protegidas del frío. Son frecuentes en cítricos, frutales y plantas ornamentales, y su presencia puede provocar debilitamiento general y la aparición de melaza, que favorece hongos como la negrilla.
Ácaros: pequeños pero persistentes
Los ácaros, como la araña roja, también resisten el invierno. Aunque su actividad es menor, sobreviven en restos vegetales, en el suelo o en estructuras del jardín.
¿Que se está comiendo a mi planta?
— Interés agronómico (@InteresAgro) November 6, 2024
Guía útil para identificar plagas comunes en las plantas a través de los daños específicos que provocan en las hojas
Áfidos: Provocan hojas deformadas debido a daños de succión.
Trips y ácaros: Causan hojas descoloridas por pic.twitter.com/8I4IHahwDr
En invernaderos o zonas protegidas pueden mantenerse activos, causando amarilleamiento, manchas en las hojas y un debilitamiento progresivo de las plantas si no se actúa a tiempo.
Caracoles y babosas en el huerto de invierno
En el huerto invernal, los caracoles y babosas se convierten en una de las principales amenazas. El ambiente húmedo y las temperaturas moderadas favorecen su proliferación.
Éstos atacan brotes tiernos, hojas y plantones, dejando mordeduras irregulares y rastros de baba. Son especialmente dañinos en cultivos como lechuga, espinaca, acelga y otras verduras de hoja.

Orugas y larvas escondidas en el suelo
Muchas orugas de mariposas nocturnas pasan el invierno enterradas en el suelo o protegidas entre restos de cultivo. Aunque no se vean, están presentes y listas para emerger en primavera.
Roedores: un problema frecuente en invierno
El frío también empuja a los roedores, como ratones y topillos, a buscar refugio y alimento en huertos y jardines.
Pueden dañar raíces, bulbos, tubérculos y la base de árboles jóvenes, aunque su actividad suele pasar desapercibida hasta que el daño ya es considerable.
Prevención y control durante los meses fríos
La prevención es la mejor estrategia contra las plagas invernales, mantener el jardín y el huerto limpios, retirando restos de cultivos, hojas secas y malas hierbas, reduce los refugios disponibles para insectos y larvas.
El uso de tratamientos preventivos, como aceites minerales o jabones potásicos, es especialmente eficaz en invierno, ya que actúan sobre plagas ocultas sin afectar a insectos beneficiosos.
#Exochomus quadripustulatus es un #coccinélido que se alimenta de diversas especies de #cochinillas y #pulgones.
— BIOPLANET IBÉRICA (@bioplanetES) April 6, 2021
Su actividad se inicia a finales del invierno y se mantiene hasta finales de agosto. #Controlbiologico #Bioplanet #Cannabis #Cítricos #Frutales #Olivo #Ornamentales pic.twitter.com/kGWUjgv1pH
En definitiva, un invierno vigilado se puede traducir en una primavera saludable para el huerto o jardín.
No te pierdas la última hora de Meteored y disfruta de todos nuestros contenidos en Google Discover totalmente GRATIS
+ Seguir a Meteored