Las precisiones históricas sobre la cometa de Benjamin Franklin y sus experimentos con electricidad

Uno de los experimentos científicos más famosos de la historia es el de la cometa de Benjamin Franklin, que demostró la naturaleza eléctrica de los rayos que generan las tormentas.

Detalle del cuadro Benjamin Franklin extrayendo electricidad del cielo, pintado por Benjamin West hacia 1816 © Museo de Arte de Filadelfia.
Detalle del cuadro Benjamin Franklin extrayendo electricidad del cielo, pintado por Benjamin West hacia 1816 © Museo de Arte de Filadelfia.

Uno de los experimentos más famosos de la historia de la ciencia es el que llevó a cabo Benjamin Franklin (1706-1790) en Filadelfia (EEUU), en 1752; quien soltó una cometa al aire en mitad de una tormenta y logró de esta manera demostrar la naturaleza eléctrica de los rayos, lo que dio un gran impulso al estudio de la electricidad atmosférica. Su hallazgo le condujo de inmediato a inventar el pararrayos, basado en el conocido efecto punta.

Este tipo de pararrayos, consisten básicamente en una punta metálica conectada al suelo a través de una toma de tierra. Se llaman Franklin en honor a su inventor; un hombre ilustrado que, aparte de científico, fue también un destacado político, aparte de cultivar otras muchas actividades. Si echamos un vistazo a las ilustraciones donde se representa el experimento, llegaremos pronto a la conclusión de que Franklin fue un temerario y tuvo suerte de no ser fulminado por un rayo.

Las distintas versiones del famoso experimento

La historia es bastante conocida, pero no hay una única versión de la misma; de hecho, no existe una narración escrita por el propio Franklin (no sabemos si la hizo o no), por lo que lo que sabemos es a través de relatos escritos por terceras personas. Dependiendo de las fuentes consultadas, baila la fecha en la que tuvo lugar el experimento. Se suele indicar con frecuencia que fue el 15 de junio de 1972, pero no es seguro que fuera justo ese día. Sí que sabemos que fue un día de tormenta en Filadelfia, en EEUU, del mes de junio de 1752.

Dos ilustraciones donde se representa el experimento de la cometa de Franklin. En la de la izquierda (publicada en The Youth's Book on Natural Theology, 1840) le vemos acompañado de un niño y bajo techo, en el de la derecha vemos a Franklin solo y a en campo abierto bajo la tormenta.
Dos ilustraciones donde se representa el experimento de la cometa de Franklin. En la de la izquierda (publicada en The Youth's Book on Natural Theology, 1840) le vemos acompañado de un niño y bajo techo, en el de la derecha vemos a Franklin solo y a en campo abierto bajo la tormenta.

Aunque algunas ilustraciones muestran un rayo impactando directamente en la cometa que Franklin sujetaba con una cuerda de cáñamo, en realidad, él soltó la cometa en ese entorno tormentoso, con el aire ionizado, para lograr que pasara electricidad del medio atmosférico a la cuerda, pero no esperó a tener el núcleo de la tormenta justo encima para conseguir que un rayo impactara directamente en la cometa, en cuyo caso su vida sí que habría estado en peligro. No obstante, el factor suerte jugó a su favor.

Para evitar que la electricidad que pudiera viajar a través de la cuerda de cáñamo humedecido por la lluvia pasara a su cuerpo, unió a esa cuerda otra de seda seca (aislante), colocando en el punto de unión de ambas una llave de metal, que le sirvió para comprobar que pasaba electricidad cuando saltaban chispas. También suele aparecer junto a Franklin un joven ayudante o un niño.

Páginas 215 a 217 del libro de Joseph Priestley The History and Present State of Electricity, with Original Experiments (Londres, 1767), donde aparece la descripción del experimento de la cometa de Franklin de 1752.
Páginas 215 a 217 del libro de Joseph Priestley The History and Present State of Electricity, with Original Experiments (Londres, 1767), donde aparece la descripción del experimento de la cometa de Franklin de 1752.

Sabemos que le acompañó su hijo William. Además, ambos buscaron la protección de la lluvia y la tormenta en un cobertizo, lo que mantuvo seco el cordel de seda, unido al de cáñamo, que se mojaba al caerle la lluvia. Franklin no cometió la imprudencia de situarse bajo la tormenta en campo abierto, y menos aún acompañado de su hijo. También se suele representar junto a Franklin, en el suelo, una botella de Leyden, de las que se usaban en aquella época (siglo XVIII) como condensador, para almacenar carga eléctrica.

Aunque Franklin describió su experimento en el periódico The Pennsylvania Gazette del 19 de octubre de 1752, en esa crónica no menciona que lo había llevado a cabo. Los pormenores de la experiencia las relató quince años después el científico inglés Joseph Priestley (1733-1804) en su libro The History and Present State of Electricity, with Original Experiments [Historia y estado actual de la electricidad, con experimentos originales], cuya primera edición vio la luz en Londres, en 1767.

Las experiencias con la electricidad de Benjamin Franklin

Una de las cosas que señala Priestley en su libro es que Franklin tomó sus debidas precauciones al llevar a cabo el experimento, ya que su idea inicial era utilizar unas varillas metálicas conductoras de la electricidad para conseguir atraer los rayos generados por la tormenta, pero pronto se dio cuenta del peligro que eso acarreaba. Optó por montar el dispositivo de la cuerda seca de seda unida a la de cáñamo, como medida de seguridad.

Portadilla del libro de Benjamin Franklin Experiments and Observations on Electricity made at Philadelphia in America (Londres, 1751) y página del mismo en la que aparecen varias figuras de dispositivos creados por el científico y polímata ilustrado.
Portadilla del libro de Benjamin Franklin Experiments and Observations on Electricity made at Philadelphia in America (Londres, 1751) y página del mismo en la que aparecen varias figuras de dispositivos creados por el científico y polímata ilustrado.

Previamente a preparar concienzudamente su famoso experimento, meses antes propuso la experiencia de atrapar rayos en una botella de Leyden empleando para ello varillas conductoras. En mayo de 1752 el experimento lo llevó a cabo Thomas-François Dalibart en la localidad de Marly-la Ville, en el norte de Francia. Afortunadamente, vivió para contarlo. No corrieron la misma suerte otras personas que lo replicaron al año siguiente.

El conjunto de experiencias en torno a la electricidad que llevó a cabo Benjamin Franklin las recogió en su libro Experimentos y observaciones sobre electricidad, cuya primera edición apareció publicada en Londres en 1769 (dos años después del de Priestley). En este tratado aparecen descritas en detalle los experimentos que realizó, así como todos los dispositivos empleados, entre ellos el famoso pararrayos de efecto punta, de su invención.